Francina Armengol resalta el trabajo del Gobierno en la batalla contra la desinformación durante el homenaje a la Constitución.
La presidenta del Congreso asegura que España es un ejemplo en materia de progreso, derechos sociales, transición ecológica y digital, así como en transparencia.
Armengol advierte sobre la degradación institucional y los peligros que enfrentan las democracias, aunque subraya la fortaleza del sistema democrático español.
El acto conmemorativo celebra que la Constitución de 1978 es la más duradera en la historia de España y plantea la necesidad de un pacto político y social para avanzar en igualdad y vivienda.
La presidenta de la Cámara Baja, Francina Armengol, ha destacado el esfuerzo del Gobierno y la campaña impulsada desde el Ejecutivo «contra la desinformación» durante la ceremonia de homenaje a la Constitución.
Ante los grupos parlamentarios y Su Majestad el Rey Felipe VI, Armengol afirmó que nuestro país es «líder, ejemplo y referente» en progreso, derechos sociales, transición ecológica, transición digital, además de ser «punteros en transparencia» y garantes del «periodismo libre y veraz».
Armengol hizo hincapié en la lucha contra los «bulos», apoyando indirectamente el discurso que mantiene el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien califica como falsas las acusaciones de corrupción contra el PSOE y las vincula en ocasiones con el «auge de la ultraderecha».
El pasado año, Sánchez presentó un conjunto de medidas dirigidas a los medios de comunicación y a la libertad de expresión para combatir las denominadas fake news.
Hace poco más de una semana, el presidente también anunció otra serie de reformas legislativas orientadas a regular el entorno digital y prohibir el acceso de menores de 16 años a las redes sociales.
En esa misma declaración, Sánchez afirmó que se implementaría un sistema de rastreo, cuantificación y seguimiento para establecer una «huella de odio y polarización» entre usuarios, con el fin de combatir la «desinformación».
En la ceremonia institucional, que celebra que ninguna otra Constitución española había permanecido tanto tiempo vigente, la presidenta del Congreso ha señalado además que esta duración es un símbolo de «los valores necesarios para el avance de una democracia».
Según ha manifestado, la vigencia de la Constitución representa una «excepcionalidad sin dudas».
También destacó la voluntad de derrocar la dictadura franquista para instaurar un «nuevo sistema democrático», que, según explicó, «fue y sigue siendo actualmente el mayor de los logros colectivos».
No obstante, Armengol señaló, entre susurros en las bancadas, la «erosión institucional que atraviesa el mundo» y los peligros que amenazan a las democracias: «No debemos engañarnos ni sentirnos invulnerables».
En esta línea, alertó acerca de la «crisis» del «derecho internacional basado en reglas» y cómo muchos regímenes democráticos se han convertido ahora en «estructuras vacías».
Por otro lado, consideró que «España es un referente y una de las democracias más firmes del mundo actual, un modelo en Europa».
Estas declaraciones se producen un día después de que EL ESPAÑOL revelara en exclusiva los vínculos entre Sánchez, su esposa Begoña Gómez, la Organización Mundial de Turismo (OMT) y Air Europa, que recibió un rescate público de 475 millones.
A pesar de ello, durante su intervención, la presidenta del Congreso explicó que la Constitución de 1978 ha hecho posible que nuestra democracia sea «plena y capaz de adaptarse a los cambios que impone el tiempo».
En ese contexto, Armengol destacó la reforma social implementada por el Gobierno de Sánchez que, en su opinión, «ha logrado avances concretos en derechos».
No obstante, advirtió sobre los retos pendientes: la igualdad «real y efectiva» entre mujeres y hombres, una distribución justa de la riqueza y la crisis de la vivienda, que continúa siendo una de las preocupaciones principales de la ciudadanía.
Por ello, hizo un llamado a un pacto entre las fuerzas parlamentarias y la sociedad: «Es imprescindible trabajar unidos».
Al evento asistieron los principales grupos (PP y PSOE) y la mayoría de los diputados de Sumar que, tras ciertas dudas iniciales, decidieron participar. Asimismo, Vox comunicó el pasado viernes su asistencia.
Exceptuando a los ministros Margarita Robles, Sira Rego y Pablo Bustinduy, el Gobierno estuvo presente en su totalidad. También asistieron dos expresidentes del Ejecutivo, José María Aznar y Felipe González, quienes se encontraban en el público, a pesar de la controversia mediática protagonizada recientemente por González al afirmar que no votará al PSOE mientras Sánchez continúe gobernando.
El propósito de la sesión consistió en conmemorar que la Constitución de 1978 se convertirá este año en la más longeva en la historia de España, superando así a la de 1876, perteneciente a la Restauración borbónica.

