Varsovia es una de las ciudades candidatas para albergar la nueva Oficina de Aduanas de la UE. Sin embargo, detrás se libra una batalla política y una carrera contra un enorme reto tecnológico.
En juego están el prestigio, cientos de empleos y la influencia sobre cómo la Unión Europea protegerá sus fronteras económicas en las próximas décadas. Se espera que la nueva oficina comience a funcionar este año y alcance su plena operatividad dos años más tarde.
ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT
¿A quién enfrentará Varsovia?
La lista de aspirantes es extensa. Además de Varsovia, figuran Liège (Bélgica), Málaga (España), Lille (Francia), Zagreb (Croacia), Roma (Italia), La Haya (Países Bajos), Oporto (Portugal) y Bucarest (Rumanía).
Cada ciudad apuesta por un enfoque específico. La Haya promueve una mayor colaboración con Europol. Bélgica y Francia ponen el foco en la logística.
Polonia presenta razones geopolíticas y operativas: Varsovia ya alberga la agencia fronteriza de la UE, Frontex, y el gobierno polaco sostiene que, en tiempos de guerra híbrida, la seguridad y la cooperación entre estas instituciones son fundamentales.
El argumento es sencillo: dado que los oficiales de aduanas y los guardias enfrentan las mismas amenazas, deben trabajar juntos.
¿Por qué vale la pena el esfuerzo?
«Por un lado, acoger la sede de la EUCA ofrece mayores oportunidades de participación activa en la reforma de la unión aduanera. Por otro, representa una oportunidad de crecimiento económico para la ciudad anfitriona», explicó Małgorzata Krok, Plenipotenciaria del Ministro de Finanzas y Economía para la candidatura de la sede de la Autoridad Aduanera de la UE (EUCA), a Euronews.
«La nueva agencia supondrá un aumento en el tráfico empresarial y turístico, además de la llegada de empleados de la EUCA con sus familias. Se prevé que la EUCA emplee finalmente a 250 personas, aunque esta cifra podría crecer con el tiempo», añadió.
«Varsovia ofrece vuelos directos a todos los países de la UE, así como a naciones candidatas y socias. La sinergia con Frontex, la cercanía a diversos pasos fronterizos y la experiencia administrativa en asuntos aduaneros y la implementación de grandes sistemas informáticos fiscales y aduaneros crean condiciones óptimas para el desarrollo de la EUCA», detalló Krok.
Los diplomáticos polacos también subrayan, en privado, las debilidades de los rivales, señalando que ser un centro logístico para el comercio electrónico, como Bélgica o los Países Bajos, en la era del aumento de paquetes económicos desde Asia, puede convertirse en una desventaja.
El principal competidor de Polonia es identificado como Francia, que lleva tiempo intentando atraer a la agencia.
No solo impuestos, sino también seguridad y tecnología
«El papel del recaudador fiscal ha evolucionado hasta convertirse en guardián del mercado único, de la competitividad económica y de la seguridad de los ciudadanos. No se trata únicamente de contrabando o terrorismo, sino también de la conformidad de los productos», comentó Magdalena Rzeczkowska, exministra de Finanzas, en una entrevista con Euronews. Rzeczkowska también dirigió previamente la Administración Tributaria Nacional y fue testigo de la transformación aduanera desde las declaraciones en papel hasta la era digital.
La exministra destaca como activo la sede de Frontex: la sinergia institucional es clave, especialmente para la seguridad del flanco oriental: «Se trata de una gestión integrada de fronteras, y esta cooperación es vital. La seguridad se construye en la intersección del trabajo de estas organizaciones».
Además, enfatiza que la EUCA será también un centro tecnológico. «No pueden ser únicamente funcionarios con traje, porque la tarea principal será no solo crear, sino mantener también el EU Customs Data Hub», aclaró.
Las palabras de Rzeczkowska son refrendadas por la ministra Krok: «El núcleo de la reforma aduanera actual será precisamente el data hub. La agencia, por su parte, será el cerebro que analice temas aduaneros y riesgos a nivel europeo. Tiene potencial para convertirse en un centro de I+D en el ámbito aduanero».
¿Qué es el Customs Data Hub?
La lucha por la localización es solo una parte de la historia. El desafío real reside en la gestión de la EUCA: el Customs Data Hub de la UE.
Los expertos definen este sistema como el «sistema nervioso» de la nueva unión aduanera. En lugar de 27 sistemas nacionales independientes, la Unión pretende crear una base de datos unificada. Esto permitirá seguimiento en tiempo real de mercancías y la detección de productos peligrosos mediante inteligencia artificial.
La reforma se impulsa por la crisis. Según previsiones de la Comisión Europea, en 2025 entrarán a la Unión 5.6 mil millones de paquetes, la mayoría provenientes de China. El sistema actual es ineficiente y los agentes aduaneros no pueden controlar físicamente tal volumen. ¿El resultado? Europa pierde miles de millones en derechos e impuestos no cobrados. Este sistema es el que la nueva autoridad aspira a reforzar.
No obstante, el sector empresarial advierte: sin colaboración con el sector privado (paqueterías, plataformas de comercio electrónico), la construcción del Data Hub podría paralizar el comercio. La industria logística ha alertado que el calendario de implementación es muy ajustado y que las especificaciones técnicas no están claras.
Además, la industria alerta de que sin la consulta de expertos, la reforma digital ambiciosa podría generar cuellos de botella que afecten a los consumidores europeos. A la vez, la candidatura polaca se apoya en el argumento de que solo un «fuerte digital» con experiencia en gestión de crisis podrá soportar la carga.
Por eso Varsovia, al competir por la EUCA, no busca solo alojar funcionarios, sino ser el centro operativo responsable de la mayor reforma aduanera en la historia de la UE.
EUCA. El trasfondo de la competencia
¿Cómo luce el panorama tras bambalinas? La ministra Rzeczkowska es clara sobre la naturaleza política de la elección: «Al final, será una decisión política, aunque no debería serlo. Deberíamos decidir considerando la independencia de la institución».
«Decidimos postularnos porque creemos que Varsovia es el mejor lugar para su desarrollo. Ahora estamos convenciendo activamente a quienes tomarán la decisión», apunta Krok, recordando que el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo serán quienes decidan.
La decisión final saldrá en marzo de 2026. En ese momento se sabrá si Bruselas prefiere apostar por las rutas comerciales tradicionales del oeste o por un escudo digital en el flanco oriental, y si el eje geopolítico finalmente se desplaza hacia el este en la nueva arquitectura europea.

