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Originario de Noruega y con raíces brasileñas, el esquiador Lucas Pinheiro Braathen protagonizó un hecho histórico en Italia este sábado al conquistar la primera medalla olímpica de invierno para un país de Sudamérica.
Tras competir para Noruega, el deportista consideró retirarse en 2023, pero volvió a las pistas en 2025 para representar a Brasil, la nación de su madre.
Braathen obtuvo el oro en la disciplina de eslalon gigante, una categoría parecida al eslalon en la que también participa, caracterizada por un descenso en el que los esquiadores deben superar una serie de puertas ubicadas en un recorrido con curvas cerradas y arcos ajustados.
En el eslalon gigante, las puertas están distanciadas y las curvas tienen mayor radio, lo cual demanda alto nivel técnico y estratégica para elegir la trayectoria más rápida.
Registró el mejor tiempo en la ronda inicial, 1 minuto, 13 segundos y 92 centésimas, con un margen superior a un segundo frente al competidor que ocupó el segundo lugar. En la segunda y definitiva bajada, fue el último en salir y consiguió conservar su ventaja.

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El año anterior, Braathen fue el primer brasileño que subió al podio en una competencia de la Copa del Mundo de Esquí Alpino, logrando la primera victoria de la temporada para Brasil, además de las cinco que ya había alcanzado representando a Noruega.
Reconoce con cierto humor que a menudo la gente duda cuando menciona que compite por Brasil en esquí alpino.
Durante una rueda de prensa en Casa Brasil en Milán, antes de la competición, resaltó la importancia histórica de portar los colores brasileños.
“La presión es enorme. Represento a más de 200 millones de personas y soy el deportista con más probabilidades de ganar una medalla para el país”, afirmó.
“Sin embargo, esta presión también es una oportunidad. Es en este estado donde se puede alcanzar el máximo rendimiento”, añadió.

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Además, fue el encargado de portar la bandera en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026.
Marco La Porta, presidente del Comité Olímpico Brasileño (COB), destacó en una entrevista con el diario O Estado de S. Paulo: “Nunca antes los Juegos de Invierno habían tenido tanta repercusión en Brasil. Gracias a Lucas, un joven muy carismático, contamos con la opción real de obtener una medalla”.
Braathen intentará conseguir otra medalla el lunes 16 de febrero, fecha en que compita en la final de eslalon masculino.

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Un atleta en la búsqueda de su identidad
La historia del deportista fue plasmada en el documental Do Meu Jeito (“A mi manera”), que relata el momento decisivo en su carrera tras desligarse de la federación noruega y comprometerse a posicionar a Brasil en el ámbito de los deportes de invierno.
Nacido en Oslo, hijo de padre noruego y madre brasileña, creció en Noruega, donde su padre lo incentivó a iniciarse en el esquí, según el perfil del deportista en el sitio web de Red Bull.
En el documental, el atleta confiesa que el conflictivo divorcio de sus padres y su doble ciudadanía afectaron su sensación de pertenencia en el mundo.
“Crecer fue complejo y atemorizante… tu acento nunca era correcto, tu manera de vestir tampoco. Te entrenas para presentar tu yo auténtico… pero al final se pierde la identidad. Al recordar, veo mucha inseguridad y ansiedad”, explicó a un amigo en el largometraje.
Braathen intentó consolidarse como esquiador profesional en Noruega, pero se sentía desplazado dentro de la Federación Noruega de Esquí. “Llegué a un punto donde solo trabajaba para cumplir objetivos ajenos, no los propios”, reconoció.
En un episodio depresivo y tras terminar una relación de manera impulsiva, decidió poner fin a su carrera deportiva a los 23 años, siendo campeón mundial de eslalon.
En el centro de su decisión estuvo una disputa con la Federación Noruega relacionada con la explotación de sus derechos de imagen.
La situación empeoró luego de que fuera sancionado por participar en una campaña publicitaria sin la aprobación de la federación.
Después de pasar algunos meses en Brasil con su familia, comprendió que quería regresar, aunque bajo sus propias condiciones. Contactó a su padre y juntos constituyeron un equipo exclusivamente para él, según la información compartida por Red Bull.
Así fue como Braathen decidió competir representando a Brasil, país natal de su madre.
“Brasil es una fusión de diversas culturas. Dondequiera que estén, los brasileños se sienten en casa. Llevamos nuestra ‘ginga’ (término brasileño que describe un estilo y ritmo característicos) a todos lados”, afirma el atleta.
“Cuando Brasil entra al estadio, aunque no seas brasileño, siempre te motivan”.

