La diferencia de pensiones entre mujeres y hombres aumenta tras la jubilación: las pensionistas reciben 5.300 euros menos, incrementando la brecha de género del 19% al 24%

El sistema de pensiones refleja y amplifica la desigualdad del mercado laboral, castigando doblemente a las mujeres con ingresos más bajos tanto durante como después de su vida laboral

Dos señoras mayores caminan por

La desigualdad económica entre hombres y mujeres no se detiene al concluir la vida laboral, sino que se afianza, e incluso en muchos casos se agrava, al momento de la jubilación. En España, los hombres cobran una pensión media anual de 22.435 euros, mientras que las mujeres perciben 17.073 euros, lo que representa una diferencia cercana al 24%, según el informe Análisis de la brecha salarial entre hombres y mujeres elaborado por UGT Madrid.

No obstante, el problema no solo radica en la cantidad que reciben ellas frente a ellos. La disparidad también se refleja en términos porcentuales: a nivel nacional, los hombres obtienen una pensión media que equivale al 81,8% de su salario anual promedio. En cambio, para las mujeres este porcentaje desciende al 76,7%. Es decir, ellas no solo ganan menos durante su vida laboral, sino que además reciben una pensión proporcionalmente inferior.

Los datos estadísticos analizan la información fiscal de 2024 correspondiente a personas que reciben pensiones de jubilación de la Seguridad Social, así como pensiones por viudedad, orfandad o incapacidad permanente (total, absoluta o gran invalidez), además de las otorgadas por el régimen de Clases Pasivas para funcionarios.

La desigualdad se intensifica después del retiro

Al calcular la cuantía de las pensiones, las mujeres parten en desventaja debido a una diferencia salarial promedio del 18,8% a lo largo de su carrera laboral. A nivel nacional, el salario medio anual masculino alcanza 27.411 euros, frente a 22.255 euros entre las mujeres. A esto se suman carreras más fragmentadas entre las mujeres, con interrupciones en la cotización asociadas al cuidado familiar, además de mayores índices de temporalidad y trabajos a tiempo parcial.

El sistema contributivo se basa tanto en los años cotizados, favoreciendo la continuidad y penalizando las interrupciones, como en las bases de cotización, de modo que a mayor salario medio anual, mayor resulta la pensión media anual. Por consiguiente, la brecha se traslada automáticamente al sistema de pensiones: en promedio, los hombres reciben 5.362 euros más al año que las mujeres durante su etapa como pensionistas. Sin embargo, los cálculos de UGT indican que existe una penalización adicional al llegar a la jubilación.

El informe destaca una diferencia significativa también en la proporción del sueldo medio que se traslada a la pensión, una situación que no se explica únicamente por unos ingresos menores durante la vida laboral. Es plausible que esta situación, unida a problemas estructurales en la distribución de pensiones por tipo, cause la menor proporcionalidad de las pensiones femeninas. Las mujeres dependen con mayor frecuencia de pensiones de viudedad, debido a las dificultades para acceder a pensiones contributivas completas por la inestabilidad laboral experimentada a lo largo de su carrera profesional.

La brecha se amplía en las comunidades más prósperas

El análisis territorial confirma que la desigualdad se reproduce en todas las comunidades, aunque con distintos niveles de intensidad. En las zonas con salarios más elevados y trayectorias laborales más estables, generalmente en sectores dominados por hombres, las pensiones aumentan, pero la distancia entre géneros también se incrementa. Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, los hombres obtienen un salario medio anual de 35.873 euros y una pensión media de 27.027 euros. En contraste, las mujeres registran un salario medio de 27.731 euros y una pensión media de 20.117 euros. La brecha en Madrid alcanza el 25,57%, superando el promedio nacional.

Asturias ilustra cómo el pasado industrial sigue influyendo en la jubilación. Allí, los hombres perciben las pensiones más elevadas de España (27.277 euros), gracias a décadas de empleo estable y bien remunerado en sectores como la minería o la siderurgia, y también a una elevada proporción de pensiones por incapacidad permanente. No obstante, esta concentración histórica del empleo industrial, actividad de la que generalmente están excluidas las mujeres, hace que la diferencia sea aún mayor: ellas reciben 18.417 euros y la desigualdad asciende al 32,48%.

El Pleno del Congreso, con el voto de PP, Vox y Junts, derogó este martes el decreto ley conocido como 'escudo social', que contemplaba la revalorización de pensiones y la prohibición de desahucios y cortes en suministro de agua y luz para personas vulnerables. (Fuente: Europa Press/Congreso)

En el extremo opuesto, Canarias y Extremadura muestran las brechas más bajas (17,90% y 17,25%), pero esto no refleja una mayor igualdad real, sino que se debe a que los salarios y pensiones son bajos para ambos géneros, lo que minimiza las diferencias en términos absolutos.

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