España ocupa ahora el lugar 49 en el índice global de corrupción debido a la falta de consensos políticos y a un compromiso institucional insuficiente y discontinuo.

Se sitúa, por tanto, en la misma posición en la clasificación que Chipre y las Islas Fiji, justo un escalón por encima de Italia.

El ex ministro José Luis Ábalos, en el Congreso.

En 2025, España perdió un punto en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparency International, alcanzando una puntuación de 55 sobre 100. Esta cifra posiciona a España, pese a los casos de Ábalos y Cerdán, en el lugar 49 de entre 183 países analizados en el ranking global del IPC, presentado este martes en la Fundación Ortega y Gassett de Madrid.

En consecuencia, España comparte posición con Chipre y las Islas Fiji, quedando un escalón arriba de Italia (que registra un 53 sobre 100), dos puestos por encima de Polonia (puntuación 53/100) y dos inferiores a Portugal (con 56/100, que también desciende un punto este año). En resumen, España retrocede tres posiciones en la clasificación mundial en comparación con 2024.

«El resultado que España obtiene en el CPI 2025 no sorprende», manifiesta la organización, que añade que refleja la necesidad de fortalecer un enfoque integral y estructural en las políticas anticorrupción, cuya construcción eficaz depende de consensos políticos básicos para llevar a cabo las reformas legislativas necesarias, además de un compromiso institucional constante y efectivo.

El informe, sustentado en el trabajo de campo de 13 organizaciones, indica que en la mayoría de los países europeos se observa una disminución generalizada de las puntuaciones. Esto refleja, según afirman, «un preocupante estancamiento en la aplicación efectiva de los estándares anticorrupción y una creciente disminución de los mecanismos de rendición de cuentas». Este retroceso forma parte de una tendencia global de debilitamiento en la lucha contra la corrupción, agravada por la pérdida de liderazgo internacional y el deterioro del papel desempeñado por Estados Unidos, cuya falta de compromiso en la implementación de instrumentos clave contra el soborno transnacional debilita la presión internacional para promover reformas eficientes.

En este marco europeo, España baja del puesto 16 al 17 entre los 27 Estados Miembros, siendo superada por países como Portugal (56 sobre 100) y Eslovenia (58/100), además de compartir puntuación con Chipre (55/100).

Scroll al inicio