Se trataría de una persona aparentemente en buen estado de salud, con origen europeo, aproximadamente 1,60 metros de altura, piel clara, cabello originalmente marrón o marrón oscuro y ojos de color marrón

La Guardia Civil está pidiendo colaboración ciudadana para identificar a una mujer cuyos restos fueron encontrados dentro de una maleta en Benahavís (Málaga). El descubrimiento tuvo lugar hace tres años, cuando un jardinero halló la maleta semi enterrada, conteniendo restos óseos aún sin identificar.
Frente a la imposibilidad de reconocer a la víctima con la información disponible, los investigadores recurrieron a especialistas forenses y contactaron con la Unidad de Antropología Forense del IML de Galicia. “Gracias a la aplicación de técnicas avanzadas de reconstrucción facial, se ha conseguido crear un retrato robot que podría facilitar la identificación de esta mujer”, detallan desde la institución.
Los restos hallados corresponderían a una mujer cercana a los 40 años, estimándose que falleció entre 2020 y 2023. Los análisis de los antropólogos sugieren que se trata de una persona aparentemente saludable, de ascendencia europea, con una estatura aproximada de 1,60 metros, piel blanca, cabello natural marrón o marrón oscuro, y ojos marrones.
Asimismo, ciertos indicios osteológicos observados en los restos apuntan a que la persona tendría al menos un hijo.
Una estimación lógica y plausible
“La combinación de estas técnicas forenses ha permitido a la Unidad de Antropología Forense elaborar una estimación lógica y creíble de los rasgos que la persona podría haber tenido en vida, basada en la integración de datos osteológicos, antropológicos y genéticos recopilados”, agregan.

Para avanzar en la identificación, la Guardia Civil solicita la máxima difusión de esta información, para que cualquier persona que posea datos relevantes contacte con la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil en Málaga mediante el correo electrónico [email protected] o el teléfono 952071520. “Cualquier dato, por insignificante que parezca, puede ser útil para esclarecer el caso”, concluyen.
Cómo se realiza un retrato robot
En estas investigaciones, la reconstrucción facial se inicia con un análisis detallado del cráneo, que se somete a escaneo mediante tomografía computarizada (TAC) para obtener un modelo tridimensional preciso. Esta digitalización permite manipular los restos sin contacto directo y facilita la medición exacta de la estructura ósea, especialmente en zonas clave como órbitas oculares, nariz, mandíbula y arco cigomático, que afectan de forma decisiva la forma final del rostro.
A partir de este modelo, los antropólogos forenses colocan marcadores en puntos anatómicos específicos que indican la profundidad de los tejidos blandos. Estos valores derivan de estudios poblacionales validados y varían según sexo, edad aproximada y origen geográfico. Para mujeres adultas europeas como el perfil estimado de esta víctima, se utilizan tablas específicas con medidas promedio del grosor de piel, músculo y grasa en cada área facial, lo que posibilita reconstruir los volúmenes faciales con precisión.
Los investigadores realizando un retrato robot gracias a nuevas técnicas de reconstrucción facial forense desarrolladas en la Unidad de Antropología Forense del Instituto de Medicina Legal de Galicia
Simultáneamente, se examinan los datos genéticos extraídos de los restos para determinar rasgos externos como color de ojos, piel y cabello. Estas predicciones se basan en marcadores genéticos específicos, cuya relación con dichos características está extensamente documentada en investigaciones científicas. Aunque no proporcionan una réplica exacta, ofrecen un alto grado de precisión para definir la apariencia general.
Tras integrar información osteológica, antropológica y genética, los expertos realizan la modelación final mediante programas informáticos de reconstrucción facial en 3D, ajustando proporciones, simetrías y volúmenes con exactitud milimétrica. Este retrato robot no busca ser una representación precisa, sino una aproximación realista diseñada para activar la memoria visual de posibles testigos o personas que pudieran haber conocido a la víctima.

