El ascenso global de Bad Bunny: de empacador en un pueblo de Puerto Rico a icono del Super Bowl con impactantes gráficos

Un mosaico de fotos de Bad Bunny que lo muestran durante un concierto, mirando a la cámara con una pava típica de Puerto Rico y ondeando la bandera de la isla.

    • Autor, Ronald Alexander Ávila-Claudio y Equipo de periodismo visual*
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • 6 febrero 2026Actualizado 8 febrero 2026
  • Tiempo de lectura: 8 min

"¿Puedes imaginar un conejo malo? No. Por mucho que sea travieso, querrás abrazarlo; yo me identifico así".

En 2016, Bad Bunny compartió en un podcast cómo surgió su nombre artístico: una fotografía de su infancia, vestido como un conejo, mirando a la cámara con una sonrisa pícara.

En ese momento, aún era poco conocido.

Una década más tarde, con "Debí Tirar Más Fotos", su producción más reciente, marcó un hito al convertirse en el primer artista galardonado con el Grammy a Mejor Álbum por un disco íntegramente en español.

Con 31 años, este domingo se presentará en el show de medio tiempo del Super Bowl, el evento deportivo más destacado en EE.UU., con una audiencia superior a los 120 millones de espectadores.

Cuando era un adolescente en su habitación en Vega Baja, un humilde pueblo costero en el norte de Puerto Rico, Benito Antonio Martínez Ocasio subía pistas de trap a SoundCloud, mientras la fama le parecía un sueño lejano.

En esa época, trabajaba como empacador en un supermercado y carecía de contactos en la industria musical. Su padre era camionero y su madre, profesora.

"No conozco a nadie en el mundo de la música", afirmaba. "No existe la posibilidad de que vaya a comprar un pincho y me encuentre con Daddy Yankee".

Sin embargo, no requirió ese encuentro casual con el rey del reguetón para alcanzar el éxito.

El año pasado, The New Yorker lo describió como "la mayor estrella del pop" y The New York Times afirmó que "ha transformado el panorama de la música en español".

Fue el artista más escuchado globalmente en Spotify durante 2020, 2021, 2022 y 2025, superando a figuras como Taylor Swift o Drake.

Artistas más escuchados en Spotify en los últimos 10 años.

En 2024, su álbum "Un verano sin ti" alcanzó el récord de ser el disco con más reproducciones en la historia de Spotify, al superar los 15.000 millones de streams, según Guinness Records.

Para Leila Cobo, codirectora de contenido en Billboard, Benito redefinió el vínculo de los artistas latinos con la industria global, aportando al género urbano un sonido renovado gracias a las originales fusiones entre ritmos urbanos y géneros indígenas de América Latina.

En este camino, se transformó en una figura política que desafía la hipermasculinidad dominante en la música latina y defiende la independencia de Puerto Rico, una isla estadounidense sin soberanía plena.

Gráfico que muestra los álbumes más escuchados en Spotify durante los últimos 10 años. Bad Bunny ha logrado el primer lugar cuatros veces: 2020, 2022 y 2025.

Música nueva, pero con raíces antiguas

En enero de 2025, Bad Bunny se presentó en Popcast, el programa de The New York Times, para hablar de "DtMF", su disco recién lanzado.

Intentó expresarse en inglés, aunque finalmente volvió a un spanglish natural.

En Puerto Rico, pese a que la ciudadanía estadounidense es mayoritaria, solo un 22% de la población considera que domina el inglés "muy bien", según datos del Censo de EE.UU.

"Siempre estuve seguro de que podía alcanzar grandeza siendo puertorriqueño, con mi música, mi slang y mis raíces culturales", comenta.

Cada canción de Bad Bunny, explica a BBC Mundo Albert Laguna, profesor que conduce un curso sobre el artista en Yale, "traza un mapa de Puerto Rico y el Caribe".

Sus letras varían desde el sexo explícito ("Safaera") hasta lo romántico ("Baile inolvidable"), incluyendo críticas sociales como los constantes apagones eléctricos en una isla con un sistema energético obsoleto ("El apagón") o la gentrificación que afecta barrios locales ("Lo que le pasó a Hawái").

"Sus álbumes mantienen una frescura vibrante e inclusiva; y cantar en español le otorga una autenticidad que perdería al intentar éxitos en otro idioma", declara a BBC Mundo Mark Savage, corresponsal musical de la BBC.

Bad Bunny durante una presentación rodeado de bailarines vestidos como campesinos puertorriqueños.

Fuente de la imagen, Getty

"Su profundo tono barítono expresa desprecio, desamor, ira o éxtasis con una nitidez que no deja dudas sobre sus emociones", agrega.

Para los puertorriqueños, defender el español ha sido históricamente un acto de resistencia frente a la prevalencia de la cultura estadounidense.

En octubre pasado, al anunciar su participación en el Super Bowl, Bad Bunny advirtió que quienes no hablan español tenían "cuatro meses para aprenderlo".

Política que trasciende el perreo

El joven que en sus primeros temas se centraba en mujeres y dinero evolucionó hacia una conciencia política. Esto se refleja en su música, repleta de símbolos puertorriqueños, y en sus acciones públicas.

Fue una figura destacada en las protestas históricas de 2019 en Puerto Rico y ha utilizado sus redes para respaldar candidatos independentistas en la isla.

Además, ha mostrado críticas hacia las redadas migratorias bajo la administración de Donald Trump.

En la última ceremonia de los Grammy, lanzó el mensaje "Fuera ICE", en alusión al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EE.UU.

Antes, en 2025, evitó incluir a EE.UU. en su gira por temor a que ICE usara sus conciertos para detener migrantes.

Su activismo le ha valido críticas, especialmente de sectores de la derecha estadounidense.

Donald Trump.

Fuente de la imagen, Getty

Al conocerse su participación en el Super Bowl, el propio Trump, quien aseguró no saber quién es Bad Bunny, calificó la elección como "totalmente ridícula".

Luis J. Cintrón, sociólogo puertorriqueño especializado en medios y cultura latinoamericana, comenta a BBC Mundo que es complicado evaluar si la influencia de Bad Bunny afecta realmente la política estadounidense hacia Puerto Rico.

Un artista pintando un mural de un sapo concho.

Fuente de la imagen, Getty

Lo que sí es evidente, señala, es la visibilidad que este artista ha otorgado a Puerto Rico, un territorio usualmente ausente de la agenda mediática nacional, cuya proyección internacional depende de su cultura debido a su falta de soberanía y relaciones diplomáticas propias.

"Aunque sigue siendo capitalista, se ha convertido en un emblema de resistencia y en un embajador de la cultura e identidad puertorriqueña", añade Cintrón.

Género, feminismo y estilo

Desde sus inicios, Bad Bunny llamó la atención por su uso de colores intensos, estampados llamativos y esmalte en las uñas, una imagen contraria a la tradicional estética del género urbano.

Esta política corporal pronto se reflejó en su música.

Con canciones como "Yo perreo sola", reivindicó el derecho femenino a disfrutar su cuerpo sin necesidad de compañía, mientras que en "Andrea" alzó la voz contra la violencia cotidiana que sufren las mujeres.

Reforzó esta imagen con acciones como besarse con un hombre en una presentación o denunciar en televisión nacional el asesinato de una mujer trans.

Bad Bunny besando a uno de sus bailarines durante los premios VMA en 2022.

Fuente de la imagen, Getty

No obstante, algunos expertos señalan contradicciones en su postura.

Silvia Díaz Fernández, socióloga especialista en medios de la Coventry University, señala que los mensajes feministas en algunas canciones coexisten con otras que mantienen ideas misóginas y una hipersexualización.

La académica argumenta en The Conversation que el cantante "juega" con estéticas andróginas, mientras que en esencia conserva un sexismo subyacente.

A pesar de esto, Bad Bunny se transformó en un referente de la moda, capaz de dominar las pasarelas de la Met Gala en Nueva York y lucir prendas de diseñadores de alta costura.

En sus apariciones recientes, ha incorporado símbolos del nacionalismo puertorriqueño como la pava, un sombrero tradicional de los campesinos durante la colonización española.

Local y global

Leila Cobo, codirectora de Billboard, indica que el impacto de Bad Bunny radica en convertir lo local y regional en un fenómeno global.

El puertorriqueño se ha distanciado de los típicos ritmos digitales del reguetón para sumar instrumentos acústicos y reales, además de incluir homenajes a las culturas caribeña y puertorriqueña.

Un gráfico que muestra 5 hitos logrados por Bad Bunny.

En sus discos fusiona reguetón y trap con géneros como salsa, merengue, mambo, bossa nova y plena.

Sus letras están cargadas de referencias a sus inspiraciones, desde Daddy Yankee hasta el orgullo afrocaribeño del sonero Ismael Rivera.

Con su actuación en el Super Bowl, Bad Bunny se unirá a otros latinos como Shakira y Gloria Stefan que han sido figuras centrales en el espectáculo de medio tiempo, pero será el primero que haya grabado íntegramente sus álbumes en español.

Su presentación ocurre en un contexto de fuertes tensiones migratorias en EE.UU. y ante una audiencia que no necesariamente comprenderá sus canciones.

No obstante, esto no le ha impedido realizar giras mundiales con récords de ventas, ganar numerosos premios y alcanzar metas inéditas, consolidando así un lugar destacado en la historia de la industria musical.

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