Vox mantiene su rechazo a la investidura de Guardiola mientras el PP califica al partido de Abascal de «matones de clase»

El PP no está dispuesto a ceder a la formación de Abascal el puesto de senador autonómico como hizo hace dos años, y las posturas entre ambos están más distantes que en cualquier otro momento.

El presidente de la Asamblea, Manuel Naharro (izqda.), con el líder de Vox en Extremadura, Óscar Fernández, este viernes, en la primera ronda de entrevistas con los grupos parlamentarios para la investidura.

El responsable de Vox en la Asamblea, Óscar Fernández Calle, ha expresado que, hasta el momento, su formación «no» respaldará la investidura de la ganadora de las elecciones en Extremadura, la popular María Guardiola, para presidente de la Junta, ya que «aún no existe ningún tipo de pacto» entre ambos partidos.

Así lo declaró esta mañana tras su encuentro con el presidente de la Asamblea, Manuel Naharro, en la ronda inicial de entrevistas para proponer un candidato para la Presidencia cuya designación podría anunciarse la próxima semana, concretamente el 10 de febrero. Sin embargo, parece que para esa fecha Guardiola no contará con los apoyos necesarios ni para la primera votación (que requiere mayoría absoluta y por tanto el apoyo explícito de Vox) ni para la segunda (mayoría simple, que implicaría la abstención de Vox, opción que actualmente dicha formación liderada por Abascal descarta).

Óscar Fernández subrayó que «no existe ningún acuerdo» con el PP para la investidura de Guardiola «en ningún nivel, ni mayor ni menor», aunque puntualizó que Vox conserva «toda la disposición» para alcanzar un posible pacto que posibilite dicha investidura, siempre respetando «la representación» que la formación logró en las últimas elecciones autonómicas, doblando su número de diputados (de cinco a once). «Por tanto, si se respeta esa fuerza, supongo que hay opciones de llegar a un acuerdo, pero la decisión recae en el Partido Popular», añadió el portavoz de Vox en el grupo parlamentario.

Según la información obtenida por EL MUNDO, las divergencias se presentan en variados aspectos. En primer lugar, en la cantidad de consejerías reclamadas por Vox (cuatro de nueve), además de la vicepresidencia de la Junta de Extremadura, mientras que Guardiola ve esta demanda como desproporcionada considerando la proporcionalidad de los resultados, dado que el PP obtuvo el 43,18% de los votos y 29 escaños el 21 de diciembre, quedando a cuatro diputados de la mayoría absoluta. Además, existen desacuerdos sustanciales en cuestiones como la derogación de la ley LGTBI, políticas de igualdad y la supresión de subvenciones a sindicatos y organizaciones empresariales.

Respecto a la designación del senador autonómico, cuyo plazo de registro concluyó este viernes con la elección de Laureano León, presidente provincial del PP de Cáceres, Fernández Calle admitió que a su partido le hubiera «gustado» que Ángel Pelayo Gordillo permaneciera en el cargo, aunque «el PP decidirá». En el PP consideran que el gesto hacia Vox en la formación de la Mesa de la Asamblea de Extremadura -donde tampoco se logró un acuerdo-, al cederles una secretaría, no ha sido valorado por la formación de Abascal, que calificó esa concesión como ‘migajas’, dado que aspiraban a presidir el Parlamento extremeño.

«Adolescentes políticos»

El secretario general del PP en Extremadura, Abel Bautista, ha calificado a los representantes de Santiago Abascal en Extremadura como «adolescentes políticos» y «matones de la clase» por su comportamiento en las negociaciones desde los comicios del 21 de diciembre.

Bautista reveló que María Guardiola envió un nuevo correo a Vox en la noche del miércoles solicitando una reunión y adjuntando «una serie de documentos» con estudios económicos. Según el secretario general del PP extremeño, dichos documentos detallaban con porcentajes «la proporcionalidad de la oferta presentada por el Partido Popular» y el impacto presupuestario de las medidas propuestas. «Lamento que Vox oculte esta información a la opinión pública y vuelva a recurrir a la ocultación y a la desinformación», señaló.

Ante este escenario, en la actualidad, y salvo que cambie significativamente la postura de ambas formaciones tras las elecciones del domingo en Aragón y las próximas en Castilla y León, la opción de una repetición electoral en Extremadura se presenta con más probabilidad que la de un acuerdo. La brecha entre PP y Vox, avivada diariamente por responsables de ambas formaciones en redes sociales, está más abierta que nunca, recordando que las relaciones desde 2023 nunca han sido óptimas.

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