Pilar Alegría obtuvo el peor resultado histórico para el PSOE en Aragón, perdiendo cinco escaños y 40.000 votos en comparación con 2023.
El PSOE quedó a solo cuatro escaños de Vox y a ocho del PP liderado por Jorge Azcón, posicionándose como la segunda fuerza, aunque con una diferencia preocupante.
La derrota de Alegría se interpreta como un rechazo al Gobierno de Pedro Sánchez y anticipa retos para otros candidatos socialistas en autonomías.
Vox se fortaleció en Aragón, superando al PSOE en Teruel capital y acercándose mucho en Calatayud.
Pilar Alegría no pudo evitar el desplome. La exportavoz del Gobierno y candidata socialista llevó al PSOE a su peor registro en Aragón, igualando los 18 escaños que Javier Lambán logró en 2015, en un resultado claramente negativo.
A pesar del apoyo directo del presidente Pedro Sánchez y el esfuerzo de la estructura nacional en Ferraz, Alegría perdió cinco escaños y 40.000 votos respecto a los comicios de 2023.
Se trata de la primera pérdida entre los cinco ministros-candidatos autonómicos designados por Sánchez. Su derrota advierte a quienes siguen: María Jesús Montero en Andalucía, Diana Morant en Comunidad Valenciana, Ángel Víctor Torres en Canarias y Óscar López en Madrid.
El dato más inquietante para el PSOE es que la segunda posición de Alegría en Aragón deja al partido mucho más cerca de Vox (con solo cuatro escaños de diferencia) que del PP de Jorge Azcón (con ocho de ventaja).
Cerca de las 11 de la noche, Alegría compareció junto a su equipo para admitir que el resultado «no es positivo». Sin embargo, descartó presentar su dimisión.
Anunció su intención de liderar, ante Azcón, «una oposición seria y responsable, comprometida en defender los servicios públicos, el respeto mutuo y la convivencia como principios esenciales».
Después de felicitar a Azcón por su victoria mediante una llamada, Alegría asumió su rol de líder de la oposición, acusando al presidente en funciones de anteponer sus «ambiciones personales y partidistas» al interés de Aragón.
«Los socialistas seguimos siendo la alternativa progresista en esta tierra«, manifestó, utilizando las mismas expresiones que minutos después publicó el presidente Pedro Sánchez en sus redes sociales.
El único consuelo para la candidata socialista anoche fue que el PP de Jorge Azcón perdió dos escaños, mientras que Vox salió reforzado, ganando siete diputados más.
Alegría señaló que Azcón convocó las elecciones «siguiendo el mandato de Feijóo», pero tras los comicios «el PP se ha convertido aún más en rehén de la ultraderecha en esta comunidad».
Además, el PSOE también nota el impacto del partido de Abascal. En Teruel capital, Vox ha logrado situarse en segunda posición, con seis puntos porcentuales por delante del PSOE.
En Calatayud, la cuarta ciudad más poblada de la región, Vox quedó a tan solo 150 votos del PSOE.
Puesto que Alegría fue ministra portavoz durante dos años y ofrecía ruedas de prensa semanales tras el Consejo de Ministros, es inevitable interpretar su derrota como un rechazo directo al Gobierno de Pedro Sánchez.
La líder aragonesa sigue el camino de Miguel Ángel Gallardo, quien en diciembre pasado sufrió una derrota similar en Extremadura; pero con la diferencia de que Gallardo renunció a su cargo y dimitió como secretario general del PSOE en esa comunidad.
En las próximas semanas, Gallardo enfrentará cargos por presunta prevaricación y tráfico de influencias, junto a David Sánchez, hermano del presidente Sánchez y músico de profesión.
El resultado del 8-F representa una mala señal para el candidato socialista Carlos Martínez, quien el 15 de marzo competirá contra Alfonso Fernández Mañueco en las elecciones de Castilla y León.
Más aún para la actual vicepresidenta de Hacienda, María Jesús Montero, que entre mayo y junio se medirá en Andalucía con Juanma Moreno.
Mientras Alegría fue afectada por su respaldo a la financiación especial que el Gobierno concedió a Cataluña para cumplir con ERC, dicho obstáculo podría afectar igualmente a María Jesús Montero en Andalucía.
En esta campaña, el PP utilizó contra Pilar Alegría la información sobre su comida con Paco Salazar, exasesor de Moncloa que tuvo que renunciar a sus cargos tras ser acusado de acoso sexual a varias mujeres.
La última controversia fue una estrategia promocional del PSOE: emplearon una grabación del expresidente Marcelino Iglesias para llamar a los pensionados de la región, culpando al PP de eliminar la subida de las pensiones.
Contrariamente a la campaña de proximidad de Pilar Alegría, el presidente Sánchez insistió en trasladar a Aragón su enfrentamiento con Elon Musk, propietario de Tesla y la red social X.
En el cierre de campaña en Zaragoza, Sánchez exigió a los «tecnoligarcas» que «saquen sus sucias manos de los móviles de nuestros jóvenes». Sin embargo, este enfrentamiento no fue valorado positivamente por los aragoneses.

