El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha publicado la actualización más reciente del estado de los embalses de agua en España
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La capacidad de los embalses de agua en España está en un 67,28 %, según la actualización más reciente del Boletín Hidrológico Peninsular, facilitado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco).
Los datos oficiales muestran que la reserva hídrica aumentó respecto a los siete días anteriores.
El estado de los embalses funciona como un indicador clave para evaluar la situación hídrica nacional. Conforme avanza el año, los datos sobre la capacidad almacenada cobran gran importancia por su influencia directa en la vida cotidiana y en diversas industrias.
Estado actual de las reservas de agua en España
Fecha: domingo 8 de febrero de 2026.
Capacidad total: 56.043 hm3.
Volumen de agua embalsada: 37.706 hm3.
Porcentaje de agua embalsada: 67,28 %.
Incremento respecto a la semana anterior: 4.516 hm3.
Variación porcentual semanal: 8,06 %.
Cantidad de agua embalsada hace un año: 32.691 hm3.
Porcentaje de agua embalsada hace un año: 58,33 %.
Capacidad de todos los embalses en España por comunidad autónoma

Andalucía: 62,64%.
Aragón: 67,58%.
Asturias: 83,11%.
C. Valenciana: 44,94%.
Cantabria P. Vasco La Rioja: 49,85%.
Castilla-La Mancha: 54,19%.
Cataluña: 84,92%.
Comunidad de Castilla y León: 63,98%.
Extremadura: 74,91%.
Galicia: 83,51%.
Murcia: 29,73%.
Navarra: 62,12%.
Recomendaciones para ahorrar agua en el jardín
Sin importar la capacidad de los embalses en España, es esencial hacer un uso responsable del agua. Por este motivo, el Miteco ha difundido una serie de consejos para ahorrar agua en los hogares, principalmente en los jardines.
En España, las casas unifamiliares con jardín consumen entre dos y cinco veces más agua que los apartamentos. El jardín suele ser un punto de alto consumo hídrico. Sin embargo, existen alternativas para minimizar este gasto.
Una de las maneras más efectivas para reducir el consumo en el jardín es optar por plantas que requieran poco riego o que directamente no necesiten riego una vez fijadas. Esto no implica limitar el jardín únicamente a cactus y chumberas.
La mayoría de las especies usadas tradicionalmente en jardines mediterráneos, como árboles, arbustos y matas, demandan poca agua.
Normalmente, más del 66% del agua utilizada en un jardín se destina al mantenimiento del césped. Por esta razón, se puede afirmar que el césped es el mayor consumidor de agua en jardines modernos. Reducir su superficie es, por tanto, la manera más directa y efectiva para disminuir el consumo hídrico.
Cubrir las áreas del jardín con materiales naturales como piedras, gravilla o corteza de árbol reduce notablemente el gasto de agua, además de aportar un efecto visual agradable. Estos recubrimientos evitan que el suelo se sobrecaliente, protegen contra el viento y la erosión, previenen el crecimiento de malas hierbas y facilitan la ocultación de sistemas de riego.
Los sistemas de riego localizado suministran agua directamente a las plantas a través de “goteros” que funcionan a baja presión. Estos dispositivos permiten aportar la cantidad exacta necesaria a cada planta y minimizan las pérdidas de agua por evaporación. En consecuencia, consumen entre el 25% y el 50% del volumen requerido por un riego por aspersión.
El agua de lluvia recogida en tejados y patios puede emplearse para regar el jardín. Mediante canalones o sistemas de drenaje, el agua queda almacenada en pequeños depósitos para su uso posterior en el riego.
Los depósitos semienterrados son ideales para almacenar agua de lluvia, aunque también pueden usarse otros recipientes como toneles, bidones o bañeras viejas. Se recomienda ubicarlos en zonas elevadas del terreno para facilitar el riego por gravedad.
Se recomienda regar en las horas más frescas del día para evitar pérdidas por evaporación y reducir el daño en las plantas. Además, un riego excesivo puede debilitar la resistencia de las plantas a la sequía y aumentar su vulnerabilidad a enfermedades.
