El análisis de las patronales muestra cómo el aumento de precios, la reducción de ayudas y el elevado coste de los nuevos modelos impiden la renovación tecnológica

El parque automovilístico español continúa envejeciendo. Los esfuerzos gubernamentales para renovar los vehículos en circulación, promovidos mediante ayudas para la compra de coches eléctricos, se enfrentan a la realidad: la mayoría de las ventas se concentran en modelos usados con más de 15 años.
La Asociación Nacional de Vendedores y Reparadores de Vehículos (Ganvam) indicó que en enero el 40,5% de las operaciones de compraventa correspondieron a vehículos con más de 15 años, lo que muestra la dificultad para actualizar el parque móvil en España. Además, este problema se agudiza debido a la subida de precios —con un incremento superior al 40% en los vehículos nuevos desde 2019—, la eliminación de los históricos incentivos al achatarramiento y el apoyo insuficiente a la electrificación.
Según los datos de Ganvam, cerca de un tercio de los automóviles en circulación tiene más de veinte años y la edad media de los coches usados vendidos ronda los once años. En enero de 2026, las ventas de turismos y todoterrenos usados descendieron un 8,8% en comparación con el mismo mes del año previo, aun cuando por cada vehículo nuevo se vendieron 2,2 usados. También, más de seis de cada diez operaciones entre particulares involucran vehículos con más de 15 años de antigüedad.
Zonas de bajas emisiones y su efecto en el mercado
Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), establecidas en varias localidades, han modificado la normativa para los ciudadanos al restringir la circulación de los modelos más contaminantes. La asociación califica esta medida como “regresiva”, ya que “limita la movilidad de quienes no pueden renovar su vehículo” y no necesariamente fomenta la demanda de modelos más eficientes.
Ganvam sostiene que la solución pasa por recuperar los incentivos al achatarramiento y ampliar las ayudas a vehículos de ocasión jóvenes, de hasta cinco años, como método para facilitar el acceso a opciones de movilidad eficientes y disminuir la desigualdad.

El análisis del mercado revela que, a pesar de la implementación de las ZBE, la tendencia sigue dominada por la compraventa de vehículos antiguos. El crecimiento en el segmento de seminuevos —modelos con menos de un año que aumentaron un 8% en enero, alcanzando 17.521 unidades— responde principalmente a la renovación de flotas empresariales y de compañías de rent a car, más que a la influencia de la normativa ambiental.
La patronal ha destacado que las operaciones de rentacars “introducen estos seminuevos al mercado”. No obstante, la mayor parte del negocio permanece: “Cuatro de cada diez ventas involucran un vehículo con más de 15 años”. Por tanto, la regulación restrictiva no se traduce automáticamente en una modernización del parque.
El precio, el principal impedimento
El coste continúa siendo una barrera esencial para la renovación. Según Ganvam, “es un factor decisivo en la compra”. Frente al aumento de precios en los modelos nuevos y la falta de apoyos directos, el sector lamenta la eliminación de los incentivos al achatarramiento en el Plan Auto+. “Si suprimimos el incentivo al achatarramiento, se pierde la oportunidad de renovar y retirar los vehículos más antiguos”, señalaron en la entrevista sectorial.
La nueva normativa de tráfico obliga a sustituir los triángulos de emergencia por un dispositivo luminoso capaz de enviar la ubicación a la DGT en caso de incidentes en carretera.
Este contexto, añade la asociación, “hace que únicamente ciertos perfiles puedan cambiar de coche”. Ganvam subraya la necesidad de recuperar el incentivo económico por entregar vehículos antiguos y fomentar apoyos centrados en el “vehículo de ocasión joven, de hasta cinco años”. Según la patronal, esta estrategia permitiría que compradores con rentas medias y ajustadas accedan a modelos que “cumplen con los criterios de anticontaminación”.
En cuanto a los apoyos fiscales, la organización valora positivamente las recientes ayudas para la adquisición de vehículos eléctricos y la reinstauración de la deducción del 15 % en el IRPF. Sin embargo, consideran que la cobertura sigue siendo escasa: “Valoramos todas las ayudas para vehículos electrificados, pero se requiere un plan mucho más ambicioso”.
Ganvam reclama incorporar, junto a la electrificación, la neutralidad tecnológica y considerar especialmente la situación de los jóvenes: “Actualmente, los jóvenes no solo enfrentan dificultades para acceder a una vivienda, sino también al vehículo”.

Vehículos jóvenes de ocasión y electrificados
La asociación destaca también que, aunque las ventas de coches diésel y gasolina de segunda mano disminuyeron un 15% y un 10,8% en enero, respectivamente, el segmento de vehículos electrificados de ocasión muestra un crecimiento considerable: los turismos eléctricos puros usados aumentaron un 39%, hasta 2.533 unidades, representando el 1,6% del mercado, y los híbridos enchufables crecieron un 32%, con 3.841 unidades, según datos de las patronales.
“Los vehículos electrificados de ocasión crecen a doble dígito, aunque su peso en el mercado sigue siendo reducido”, afirmó Ganvam. La asociación identifica en este segmento una vía para superar barreras económicas y lamenta que las ayudas actuales no contemplen incentivos suficientes para estos vehículos jóvenes, subrayando que “apoyar el vehículo de ocasión joven dinamizaría significativamente las ventas y facilitaría el acceso a la electromovilidad”.
El futuro del plan de renovación: demandas del sector
El diagnóstico de la patronal coincide en la urgencia de acelerar el plan nacional de renovación del parque, establecido en la Ley de Movilidad Sostenible. Para Ganvam, esta estrategia debe incorporar tanto la sostenibilidad como la seguridad vial, mediante ayudas destinadas a retirar los vehículos más antiguos y promover la compra de seminuevos eficientes.
La organización considera que este enfoque favorecería especialmente a compradores con rentas medias, jóvenes y otros perfiles que actualmente enfrentan dificultades para acceder a vehículos modernos. “Un plan eficaz de incentivos al achatarramiento depura la oferta. Asimismo, al respaldar el vehículo de ocasión, se dinamiza la demanda”, destacaron, enfatizando la necesidad de una intervención más amplia y multidisciplinaria para combatir el envejecimiento del parque móvil en España.

