La sanidad andaluza deberá abonar 69.000 euros a una paciente debido a fallos graves en el diagnóstico de una fractura.

Los hechos ocurrieron en 2017, tras una caída doméstica de la mujer. La demora en la cirugía y otros errores provocaron graves secuelas Imagen de un quirófano. (Freepik)

Un juzgado de Málaga ha sentenciado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a pagar una indemnización de 69.235 euros a una paciente, tras reconocer la negligencia médica ocurrida en el servicio de traumatología del Hospital Universitario Virgen de la Victoria, según informó la Asociación El Defensor del Paciente.

La resolución judicial aceptó la demanda presentada por el abogado Damián Vázquez, colaborador de esta organización, al determinarse la existencia de mala praxis y un diagnóstico incorrecto que empeoró el estado de salud de la mujer, de 57 años.

Como consta en la sentencia, la paciente ingresó en urgencias tras una caída doméstica el 12 de junio de 2017, manifestando dolor, inflamación y movilidad restringida en el codo derecho. El equipo de urgencias diagnosticó una luxación sin fractura, a pesar de que las radiografías revelaban una fractura marginal en la cabeza radial. Esta falta de diagnóstico causó “un tratamiento inicial incorrecto y un retraso de 24 días en la cirugía”, lo que ocasionó daños permanentes, según El Defensor del Paciente.

Días después, la mujer regresó al hospital debido a la persistencia del dolor y al desarrollo de un hematoma en la mano. En ese momento se retiró la férula y se revisaron las pruebas radiológicas, confirmando el desplazamiento de la fractura. Tras realizar exámenes adicionales, se determinó que la cirugía era necesaria. En total, la afectada pasó por cuatro intervenciones, incluyendo la colocación de una prótesis total de codo.

En los últimos años, los casos de negligencias en hospitales del país han aumentado

Un precedente en errores diagnósticos en urgencias traumatológicas

El abogado Damián Vázquez explicó que este caso representa “un antecedente importante en Andalucía contra errores diagnósticos en urgencias traumatológicas y demoras que agravan lesiones”. Subrayó que “el SAS debe establecer protocolos estrictos para evitar secuelas irreversibles en pacientes vulnerables”, recordando, además, que los errores en el diagnóstico en urgencias traumáticas son frecuentes, especialmente cuando no se concluye la presencia de fracturas.

La sentencia documenta que desde la primera radiografía se podían observar fragmentos óseos que exigían la realización urgente de un TAC y una intervención inmediata. La demora en la cirugía, sumada a una inmovilización insuficiente y fallos posteriores durante las intervenciones, causó el desplazamiento de la fractura y la retirada de la prótesis sin reconstrucción, lo que incrementó la inestabilidad en el codo y el dolor en la paciente.

Como resultado de esta serie de errores, la paciente padece secuelas que incluyen limitación funcional, artrosis postraumática y una reducción significativa de su calidad de vida. La intervención final, la implantación de una prótesis total, conlleva mayores limitaciones y dolor que los que habría soportado con un tratamiento quirúrgico oportuno y correcto, señala la asociación.

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