Te ofrecen sus servicios en redes sociales, te cobran un adelanto y desaparecen. Las investigaciones y denuncias se multiplican. Si tienes una avería en casa, es vital que sepas reconocer a tiempo a estos profesionales fraudulentos.
Últimamente, no es raro encontrarse con anuncios en grupos locales de Facebook o en otras plataformas ofreciendo reparaciones urgentes de fontanería o electrodomésticos. Se presentan con ropa de trabajo, herramientas a mano, y una aparente profesionalidad que, lamentablemente, esconde una larga sombra de estafas. Un hombre de unos cuarenta años está siendo investigado por una serie de engaños que se han extendido por todo el Véneto y el Noreste de Italia, siguiendo un guion que resulta alarmantemente familiar.
¿Cómo operan estos «falsos profesionales»?
El modus operandi es casi siempre el mismo. El individuo capta a sus víctimas, a menudo a través de grupos de Facebook dedicados a su localidad, ofreciendo intervenciones rápidas y a precios muy competitivos. Tras una visita inicial, solicita un adelanto, supuestamente para la compra de materiales o como pago por adelantado de la mano de obra. Una vez que recibe el dinero, su rastro se desvanece por completo.
Las sumas estafadas pueden variar. Si bien en muchos casos los anticipos son relativamente pequeños, no son raros los episodios donde las cantidades solicitadas son significativamente mayores, especialmente cuando se presentan los trabajos como complejos o particularmente urgentes.
Una trampa para los más vulnerables
Entre las personas afectadas se encuentran muchas personas mayores y aquellas en situaciones económicamente más frágiles. Algunas víctimas han relatado intentos de extorsión repetidos y la sustracción de piezas de sus electrodomésticos o instalaciones para hacer más creíble la necesidad de una reparación posterior. Para evitar ser localizados, utilizan múltiples números de teléfono y perfiles falsos en redes sociales.

Los pagos, que a veces se realizan mediante transferencias bancarias o recargas móviles, complican aún más la reconstrucción de los flujos de dinero por parte de las autoridades.
Las dificultades de la justicia
A pesar de las numerosas denuncias presentadas ante distintas fiscalías, el presunto estafador continúa operando, desplazándose y replicando el mismo esquema, modificando periódicamente su identidad online y las imágenes de sus perfiles. Este caso pone de manifiesto la dificultad de combatir delitos seriales que, aunque de cuantía relativamente baja por transacción, tienen un impacto generalizado y creciente en la comunidad.
El consejo clave aquí es: desconfía de las ofertas demasiado buenas para ser verdad y siempre exige una factura detallada.
Sin embargo, la pregunta sigue en el aire: ¿Cómo podemos protegernos mejor ante estas estafas que parecen no tener fin?

