Este domingo 8 de febrero, los New England Patriots y Seattle Seahawks se enfrentan en un evento reconocido por su enorme atractivo comercial.
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La Super Bowl LX, que tendrá lugar el 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, elevará la inversión publicitaria a cifras sin precedentes.
Mark Marshall, presidente global de publicidad de NBCUniversal, confirmó que varios anunciantes desembolsaron 10 millones de dólares o más por espacios premium durante la transmisión del encuentro entre New England Patriots y Seattle Seahawks.
El precio medio por 30 segundos se sitúa alrededor de 8 millones de dólares, manteniendo el nivel alcanzado en la edición previa, aunque con un aumento notable en las tarifas más elevadas.
Este aumento responde a diversos factores: un inventario publicitario limitado, la elevación de la demanda y la combinación comercial que incluye la Super Bowl junto con otros eventos significativos de NBCUniversal, como los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina.
La cadena cerró ventas anticipadas a 8 millones desde julio y prácticamente agotó todo su inventario en septiembre de 2025, reflejando que las marcas continúan considerando el partido como la plataforma publicitaria más destacada.
El atractivo
La pasada Super Bowl fue seguida por aproximadamente 128 millones de espectadores en Estados Unidos, un récord histórico que la NFL y NBC aspiran a superar esta temporada.
Para los anunciantes, esa cantidad masiva de audiencia, definida como «abismal» por el publicista Gabriel Huici, convierte cada fracción de medio minuto en una oportunidad para alcanzar reconocimiento mundial, evaluando quién logra el anuncio más comentado, viral y parodiado.
A Super Bowl rematch over a decade in the making. #SBLX pic.twitter.com/xrE8WtIGx5
— NFL (@NFL) January 26, 2026
Marshall afirma que «ningún evento genera mayor notoriedad que la Super Bowl», razón por la cual las marcas mantienen su preferencia por este escaparate a pesar de los costos crecientes.
Además, la fragmentación de la audiencia en otros formatos influye: mientras la televisión abierta transmite la señal principal, quienes vean el partido por Peacock, la plataforma de streaming de NBCUniversal, podrán acceder a anuncios personalizados para entornos digitales, ampliando así el alcance y la segmentación.
Nuevas caras
Un 40% de las marcas que se anuncian este año no estuvieron presentes en la final pasada, evidenciando una renovación importante en el panorama publicitario de la Super Bowl. Sectores como tecnología, farmacéuticas y bienestar ganan protagonismo frente a anunciantes tradicionales, que aún mantienen una presencia clave.
Pepsi, Pringles y Bud Light ya han publicado avances en redes sociales, empleando celebridades y el recurso del humor para destacar en la «competencia» por captar la atención del público.
Dentro de los 28 anuncios programados para el partido, destaca un desfile de figuras del deporte y Hollywood. Serena Williams protagoniza un comercial de la empresa Ro vinculado a medicamentos GLP-1 para el control de glucosa y la pérdida de peso, destacando beneficios como la reducción de 15 kilos en doce meses y menor tensión articular.
Peyton Manning repite en una pieza publicitaria de cerveza junto a Post Malone y el comediante Shane Gillis, protagonizando una historia humorística sobre un barril que se pierde durante una boda.
Asimismo, aparecen Matthew McConaughey, Ben Stiller, Emma Stone, Sabrina Carpenter, Kendall Jenner, Ben Affleck, Jennifer Aniston y Sofía Vergara, consolidando a la Super Bowl como el principal punto de encuentro entre marcas y celebridades.
Bad Bunny, a dos días de su actuación en la Super Bowl, promete dar la fiesta más grande:
«Nadie tiene que aprender español, es mejor si aprenden a bailar». pic.twitter.com/f5lMm9xQJu
— Kalshi en Español (@KalshiES) February 6, 2026
El partido y los anuncios compartirán protagonismo con un espectáculo de medio tiempo liderado por Bad Bunny, cuya presentación será completamente en español, un hecho sin precedentes en la historia de la NFL que refleja la importancia de la audiencia latina en Estados Unidos y América Latina.
La combinación de un artista urbano global, celebridades de alto nivel en los comerciales y tarifas récord conforman un paquete que refuerza la idea de la Super Bowl como un evento integral: deporte, entretenimiento y marketing a su máxima expresión.
Para las marcas, desembolsar hasta 10 millones de dólares por 30 segundos puede resultar desafiante, pero en un entorno mediático saturado, la Super Bowl sigue siendo la excepción en la que millones observan simultáneamente.

