El exfutbolista del FC Barcelona ha invertido en finanzas más allá de su carrera deportiva y ha logrado amasar un considerable patrimonio.
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Martin Braithwaite, antiguo delantero del FC Barcelona y del Espanyol, es ahora uno de los futbolistas con mayor riqueza empresarial a nivel mundial gracias a un imperio construido fuera del terreno de juego.
Con poco más de treinta años, el danés podría retirarse sin preocupaciones económicas debido a que sus ingresos principales no provienen del fútbol, sino de sus inversiones, especialmente en el sector inmobiliario en Estados Unidos.
Las empresas de Braithwaite tienen un valor aproximado de 216 millones de libras, equivalentes a unos 198,6 millones de euros.. Su proyecto más valioso es una gran compañía inmobiliaria en Estados Unidos, enfocada en proporcionar viviendas asequibles en barrios con históricas poblaciones afroamericanas en ciudades como Filadelfia y áreas de Nueva Jersey.
Javi Puado, celebrando su gol con el Espanyol junto a Martin Braithwaite
En 2017, el delantero danés decidió involucrarse en el mundo empresarial con su hermano, el emprendedor Philip Michael, realizando una inversión inicial de apenas 617.000 libras en las compañías NYCE en Estados Unidos.
En tan solo un año, esa inversión creció hasta alcanzar los 7,2 millones de libras, y en la actualidad se estima cerca de los 180 millones de libras, una valorización que aclara por qué su patrimonio empresarial supera ampliamente sus ingresos deportivos.
El propósito de Braithwaite y su socio no ha sido únicamente lucrarse: se plantearon atender necesidades reales en comunidades afroamericanas, construyendo viviendas asequibles y fomentando oportunidades de riqueza para los habitantes.
En apenas seis años, han reunido cerca de 1.500 viviendas y continúan ampliando con la edificación de otras 500, consolidando un modelo que combina inversión, impacto social y ambición económica.
El sector inmobiliario como fuente de riqueza
Braithwaite expresa abiertamente su enfoque financiero y ha señalado en sus entrevistas que el sector inmobiliario es el pilar de su estrategia patrimonial. En sus palabras, el danés afirma sin rodeos: «El real estate es uno de los mejores vehículos para crear riqueza».
Esta mentalidad, más alineada con el estilo emprendedor estadounidense que con el futbolista europeo tradicional, lo ha convertido en un referente para jóvenes inversores y deportistas interesados en diversificar sus fuentes de ingresos.
El propio Braithwaite admite que su forma de pensar refleja «un lado muy americano», ya que le gusta «soñar a lo grande, emprender proyectos ambiciosos y plasmar objetivos» en contraste con la estabilidad del sistema danés, donde «todos están cubiertos» y nadie enfrenta grandes carencias.
Esta combinación de raíces escandinavas y cultura empresarial estadounidense se refleja en su apuesta por iniciativas que, además de generar beneficios económicos, intentan reducir la brecha de riqueza entre millennials blancos y no blancos.
Junto a Michael, han puesto en marcha The Temple, un proyecto de vivienda inteligente próximo a la Universidad de Temple en Filadelfia, inspirado en las “hacker houses” de Silicon Valley.
Este espacio alberga a jóvenes emprendedores y creativos que cuentan con facilidades tecnológicas —desde alquiler de realidad virtual hasta conserjería con IA— con el objetivo de ayudar a crear 100.000 millonarios millennials antes de 2030.
Moda, restauración y alimentación…
El imperio empresarial de Braithwaite va más allá del sector inmobiliario. Junto a su esposa, la empresaria francesa Anne-Laure, también ha invertido en moda y restauración, creando un conjunto de marcas que refuerzan su imagen como emprendedor global.
Ambos dirigen una marca de ropa femenina llamada Trente, fundada en 2019 y con notable presencia en Francia. Además, cuentan con un restaurante en la playa de Gavà, cerca de Barcelona, especializado en cocina vegetariana, y ofrecen un servicio de comida saludable a domicilio, Braithwaite’s Kitchen, dirigido a familias y deportistas que desean alimentarse bien sin disponer de tiempo para cocinar.
Este conjunto de negocios ha catapultado al danés a las listas de Forbes, donde ha sido situado entre las grandes fortunas del deporte.
De hecho, tras la salida de Lionel Messi al PSG, diversos medios destacaron que Braithwaite era, en términos de patrimonio total, uno de los jugadores más acaudalados del vestuario azulgrana.
Al servicio del emprendimiento
Aunque su faceta empresarial ha ganado atención mediática, Braithwaite continúa siendo, ante todo, futbolista profesional. Delantero internacional con Dinamarca, ha jugado en clubes como Toulouse, Middlesbrough y Leganés antes de unirse al FC Barcelona, donde alcanzó su mayor notoriedad.
Durante su etapa en el Barça vivió uno de los momentos más discutidos de su carrera reciente: se negó a rescindir su contrato sin recibir una compensación completa cuando Xavi no contaba con él y el club buscaba liberar espacio en la plantilla, solicitando aproximadamente cuatro millones de libras.
Finalmente, dejó el club como agente libre y firmó un contrato por tres años con el Espanyol, donde continuó compitiendo al máximo nivel mientras expandía su imperio fuera del campo. Desde hace una temporada y media milita en el Gremio de Brasil.

