Las tensiones en el pleno histórico: socios de Sánchez y Vox no asistirán a la Constitución más extensa respaldada de forma limitada

Francina Armengol, durante la última sesión solemne con los Reyes en el Congreso.

El Congreso organizará el 17 de febrero una sesión solemne presidida por los Reyes para celebrar la durabilidad de la Constitución de 1978.

Los principales aliados del Gobierno (Junts, ERC, EH Bildu, BNG) y Vox no asistirán al evento, mientras Sumar aún no ha definido su participación.

La Constitución de 1978 está próxima a convertirse en la más longeva de la historia de España, superando los 47 años y 75 días que tuvo la de 1876.

Este acto, organizado conjuntamente por la Casa Real y el Congreso, se desarrolla en un contexto marcado por ausencias frecuentes en recientes actos institucionales.

La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha convocado una sesión solemne encabezada por los Reyes, con el fin de anticipar la celebración de que la Constitución de 1978 será en este año la Carta Magna más longeva en la historia de España.

El evento, programado para el próximo martes 17, se llevará a cabo sin el apoyo de los principales socios del Gobierno. Ni Junts, ni ERC, ni EH Bildu, ni BNG estarán presentes en el hemiciclo. «Nunca participamos en actos presididos por los Reyes», aseguran desde una de las fuerzas políticas que respaldan al Ejecutivo.

También permanece incierta la asistencia de Sumar, una fuerza minoritaria en el Gobierno, que decidirá su postura la próxima semana.

Podemos mantiene silencio, aunque, al igual que el PNV, suele faltar en las ceremonias oficiales del Día de la Constitución.

Fuentes de Vox indican que aún no se ha tomado una decisión formal sobre su participación, pero desde hace tiempo han optado por no asistir a eventos donde esté Pedro Sánchez, como los del Día de la Constitución.

Vox no estuvo presente ni en el Día de la Hispanidad ni en los actos del 6 de diciembre, ni siquiera en el izado de la bandera frente al Congreso.

Santiago Abascal también rechazó acudir a la conmemoración del 50 aniversario de la proclamación de Juan Carlos I, aunque el presidente del Gobierno anunció que no asistiría debido a un viaje oficial.

Esta ausencia refleja el cambio de postura de algunos partidos que formaron parte en la redacción de la Constitución de 1978: Miquel Roca pertenecía a Convergencia, cuyos restos hoy conforman Junts; y Jordi Solé, ponente por el PCE, se encuentra actualmente en IU, integrada en Sumar.

Desde el Congreso aseguran que este acto histórico, que congregará a ambas cámaras del Parlamento, está siendo organizado en conjunto por la Casa Real y la Cámara Baja.

La solemnidad de esta conmemoración contrasta con la del 50 aniversario de la proclamación de Juan Carlos I, celebrado el 21 de noviembre en la Sala Constitucional del Congreso, evento al que no acudieron los principales líderes, ni Pedro Sánchez, ni Yolanda Díaz, ni Santiago Abascal. Solo asistió el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo.

En aquella ocasión, los Reyes escucharon una mesa redonda que reivindicó la figura del Emérito, aunque Armengol optó por no mencionarlo en su discurso.

También destacó la decisión de situar al Rey en el asiento correspondiente a la portavoz de Junts, Miriam Nogueras, en la Diputación permanente. La reina Letizia ocupaba el lugar de la líder de Podemos, Ione Belarra, y la princesa Leonor estaba en el asiento de la portavoz de Bildu, Merche Aizpuría.

Este «acto sorprendente» causó malestar en algunos diputados del PP y representa algo que ahora Armengol puede corregir en parte.

En esta oportunidad, se espera la asistencia del presidente del Gobierno al acto.

Las sesiones solemnes suelen celebrarse al inicio de cada legislatura y en ocasiones especiales, como la mayoría de edad de la Princesa de Asturias o la proclamación de Felipe VI.

Es asimismo uno de los pocos momentos donde se abre la puerta de los leones para que los Reyes accedan bajo palio.

Un mes de antelación

La ceremonia del 17 de febrero tendrá lugar con anticipación, ya que ese día la Carta Magna cumplirá 47 años y 48 días de vigencia.

Fue solo un mes después, el 14 de marzo, cuando la Constitución alcanzará la condición de ser la más longeva de la historia, superando los 47 años y 75 días de la Constitución de 1876.

Aquella Carta Magna rigió durante los reinados de Alfonso XII, Alfonso XIII y hasta el golpe de Estado liderado por Miguel Primo de Rivera.

Otra de las Constituciones más duraderas fue la de 1845, bajo el reinado de Isabel II, que permaneció vigente por 24 años. En contraste, las más breves fueron la de 1812 (la Pepa), con poco más de 2 años, y la republicana de 1931, de 7 años y 3 meses.

La Constitución de 1869, promulgada tras la Gloriosa y durante el reinado de Amadeo de Saboya, tuvo una vigencia de 7 años y 6 meses, apenas inferior a la de 1837, que duró 7 años y 11 meses durante la regencia de María Cristina de Borbón.

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