El tribunal ha determinado que José Luis Ábalos y su asesor Koldo García deben presentarse de manera presencial en la audiencia preliminar del 12 de febrero.
Ambos plantearon asistir mediante videoconferencia desde la prisión de Soto del Real argumentando problemas de salud, pero sus solicitudes fueron rechazadas.
La defensa de Koldo señaló que su diabetes requiere una dieta estricta, mientras que la de Ábalos argumentó posibles perjuicios físicos y psicológicos causados por el traslado en furgón policial.
La audiencia preliminar servirá para que las defensas presenten eventuales nulidades, violaciones de derechos o conformidades con las penas antes del juicio.
El tribunal que va a juzgar próximamente al exministro José Luis Ábalos y a su principal asesor, Koldo García, ha impuesto la obligación a ambos de acudir en persona a la audiencia preliminar programada para el 12 de febrero, un procedimiento previo al juicio.
De este modo, la Sala Penal del Tribunal Supremo no ha aceptado las peticiones de ambos procesados, quienes habían solicitado participar en esta etapa por videoconferencia desde la prisión donde se encuentran internos.
Dicha prisión es la madrileña de Soto del Real, situada a aproximadamente 45 kilómetros del centro de Madrid.
Ambos alegaron, con el fin de evitar el traslado en furgón policial, dolencias relacionadas con su salud.
La abogada de Koldo explicó que su cliente, debido a la diabetes que padece, debe seguir una dieta estricta, lo que no se compatibiliza con recibir un «bocata» como almuerzo el día 12. También aportó un informe médico elaborado por el personal sanitario penitenciario.
Por otra parte, el abogado de Ábalos manifestó que los furgones policiales blindados «están diseñados para garantizar la seguridad, no la comodidad».
Solicitó, además, que el exministro pudiera asistir a la audiencia preliminar de forma online para evitar el «daño físico y anímico» ocasionado por el traslado de un preso.
El letrado de Ábalos remitió también al Supremo varios informes médicos que detallan las patologías que presenta su defendido.
No obstante, los jueces encargados del caso desestimaron las demandas. «Tras revisar el contenido de dichos escritos», señalaron, «no procede admitir la solicitud de comparecencia interesada».
Por consiguiente, ambos imputados deberán acudir el próximo 12 de febrero a la audiencia preliminar que se celebrará en el Supremo.
En este trámite, conforme a lo establecido por la ley, las defensas podrán manifestar la conformidad de los acusados con las penas propuestas, plantear eventuales nulidades o suspensiones del juicio oral, denunciar vulneraciones de derechos fundamentales o solicitar la incorporación de documentación. En definitiva, se trata de un acto preparatorio al juicio.

