CEAR reporta retrasos significativos en la tramitación de asilo en España con 218.731 solicitantes pendientes de resolución

La tasa de resolución aumenta un 67 % gracias a la «automatización» en las respuestas

Tres mujeres acuden a una oficina de Extranjería.

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha alertado que, aunque la cantidad de solicitudes de protección internacional resueltas ha crecido un 67 % en el último año, el número de peticiones pendientes apenas ha disminuido y todavía 218.731 personas aguardan una decisión «crucial» para sus vidas.

La ONG divulgó este martes su informe Más que cifras 2025, un estudio sobre los datos de protección internacional del año pasado, que, pese a reconocer un avance histórico en el volumen de resoluciones (160.663), el mayor desde la creación de la Oficina de Asilo y Refugio (OAR) en 1992, cuestiona lo que hay detrás de este «logro».

Según la entidad, esta mejora responde principalmente a la «automatización» en las respuestas dispensadas a determinadas nacionalidades (Venezuela, Colombia, Perú, Senegal, Mali y Burkina Faso), lo que significa que no siempre se realiza un análisis detallado e individualizado de cada solicitud.

CEAR ha expresado gran preocupación por la posibilidad de que muchos solicitantes vean rechazadas sus peticiones sin un estudio minucioso de sus casos, lo que podría conllevar devolver a personas que enfrentan graves amenazas en sus países de origen.

La concesión de asilo desciende 7 puntos: solo lo recibe el 11 %

CEAR ha avisado que la concesión de asilo en España ha caído siete puntos comparado con 2024, «revirtiendo el progreso observado el año previo», cuando esta tasa fue del 18,5 % y España «ya se encontraba en los últimos lugares de la Unión Europea en reconocimiento del derecho de asilo».

Las resoluciones negativas se han incrementado casi un 77 %, representando el 42,5 % del total, y también crecieron las solicitudes archivadas, que constituyen más del 10 %.

Pese a que las necesidades de protección a nivel mundial «no han dejado de incrementarse», el número de solicitudes (144.396) en España descendió un 14 % en 2025, una situación que la ONG atribuye a la externalización de fronteras y a la última reforma del reglamento de extranjería, que sanciona a quienes ven denegada su solicitud de asilo.

Esta medida explica la reducción de peticiones desde su entrada en vigor, el pasado 20 de mayo, principalmente entre personas de Colombia (-64 %), Perú (-66 %) y Senegal (-57 %).

En este contexto, consideran la regularización extraordinaria de cerca de medio millón de migrantes, anunciada la semana pasada por el Gobierno, como «una oportunidad» para reducir la irregularidad que afecta a miles de individuos, «incluyendo muchos que podrían requerir protección internacional».

En 2025, las solicitudes provenientes de Venezuela (+29 %) y Mali (+50 %) aumentaron de forma significativa debido a las políticas migratorias del nuevo Gobierno estadounidense y al agravamiento del conflicto en el país africano, respectivamente, mientras que las nacionalidades palestina, somalí y guineana irrumpieron entre las diez con más peticiones.

«No se pueden poner puertas al mar»

Respecto a la situación en Canarias, destacan que la caída del 62 % en las llegadas irregulares se debe a los acuerdos de externalización de fronteras con países como Mauritania, Senegal y Marruecos.

Además, señalan que en el último año se han detectado embarcaciones que zarpan desde zonas más al sur del continente africano, lo que ha provocado que personas de Guinea, «donde los derechos humanos continúan deteriorándose», formen parte de las nacionalidades principales que buscan refugio.

Simultáneamente, las llegadas a Baleares aumentaron un 24,5 %, consolidando una nueva ruta «particularmente peligrosa y larga» desde Somalia, con una duración aproximada de hasta dos años.

Para CEAR, esta modificación en las rutas representa «una advertencia» con la implementación del pacto europeo sobre migración y asilo desde junio, y «una nueva prueba de que no es posible poner puertas al mar», dado que quienes se ven obligados a huir buscan «otras alternativas, que casi siempre son más extensas, peligrosas y mortales».

Scroll al inicio