Aumento del 2,7 % en pensiones para 2026, aunque ciertos jubilados recibirán pagos reducidos

El IRPF y los cambios en los tramos fiscales explican por qué una revalorización no siempre implica un aumento del dinero neto

Pensionista haciendo cuentas. (Montaje elaborado

Las pensiones contributivas de la Seguridad Social, incluyendo las de jubilación, incapacidad permanente y viudedad, se han incrementado este año un 2,7% conforme al aumento del Índice de Precios al Consumo (IPC) entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025.

Por otro lado, las pensiones mínimas y las no contributivas han registrado un aumento superior al IPC, con la finalidad de igualarlas gradualmente hasta 2027, alcanzando en el primer caso el 100% del umbral de pobreza y en el segundo, el 75%.

En concreto, las pensiones mínimas han aumentado un 7,07% para jubilados con hogares unipersonales y un 11,4% para pensiones de jubilación con cónyuge a cargo y de viudedad con cargas familiares. También se ha incrementado un 11,4% el importe de las pensiones no contributivas y del Ingreso Mínimo Vital (IMV).

Más ingreso bruto y menos neto

Pese a la revalorización del 2,7% en las pensiones contributivas establecida para este año, algunos pensionistas no verán reflejado este aumento en sus recibos. De hecho, puede ocurrir que el dinero neto que perciban sea inferior al que recibían en diciembre pasado.

La explicación radica en que el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) es un impuesto progresivo, con una carga fiscal y tipos impositivos más altos cuanto mayor es el ingreso. Además, según especialistas de BBVA Mi Jubilación, “en ciertos casos la subida de la pensión puede hacer que se supere un tramo impositivo, aplicándose un tipo marginal más elevado”.

Igualmente, si tras aplicar el aumento de la pensión en enero el pensionista supera el importe exento de retención en IRPF, se le aplicará la retención a cuenta. Esta retención no afecta a quienes cobran hasta 17.094 euros brutos anuales, cifra que equivaldrá al salario mínimo interprofesional (SMI) en 2026 si se aprueba su subida en el Congreso y se publica en el BOE. Cualquier ingreso que exceda esa cantidad estará sujeto a dicha retención.

Fuente: BBVA

¿Quiénes cobrarán una pensión inferior en 2026?

Dentro de los casos que percibirán una pensión menor en 2026 respecto al año previo se encuentran los jubilados que comenzaron a recibirla en octubre, noviembre y diciembre de 2025. También quienes, debido a que su pensión es baja y no tienen otros ingresos durante el año, o porque estos ingresos adicionales son reducidos y su suma no alcanza el umbral mínimo para aplicar la retención a cuenta, no les fue aplicada esta retención el año anterior. Sin embargo, en el próximo ejercicio fiscal completo podrían estar sujetos a dicha retención, aunque sea en un porcentaje reducido”, explican los expertos de BBVA.

En este escenario, según la Seguridad Social, la persona percibirá menos dinero líquido mensual durante ese año, pero su pensión bruta se incrementará, lo cual será ventajoso para las futuras revalorizaciones anuales, ya que se aplicarán sobre el último importe bruto actualizado.

El Pleno del Congreso, con el apoyo de PP, Vox y Junts, derogó este martes el decreto ley conocido como ‘escudo social’, que incluía la revalorización de las pensiones y la prohibición de desahucios y cortes de agua y luz para personas vulnerables. (Fuente: Europa Press/Congreso)

Los porcentajes de retención por IRPF aplicados a las pensiones varían según el importe, la edad del pensionista, dado que quienes superan los 65 años tienen exención hasta 8.000 euros anuales en rendimientos de trabajo, mientras que para los mayores de 75 años la exención alcanza los 12.000 euros; además, el estado civil es relevante, contemplándose deducciones específicas para personas viudas y según tengan o no hijos o cónyuge a cargo.

Las retenciones del IRPF también dependen de la comunidad autónoma de residencia del pensionista, así como de si posee un grado de discapacidad igual o superior al 33%.

Según expertos de BBVA, “recibir una pensión neta inferior tras la revalorización anual es una circunstancia excepcional que ocurre muy rara vez, especialmente en quienes son pensionistas desde hace tiempo, salvo que se produzca algún cambio en su situación patrimonial o familiar”.

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