
Por fortuna, cada vez más personas comprenden que las ciberestafas pueden llegar por cualquier medio y de múltiples formas, algo fundamental para mantenerse alerta y no caer en estas trampas. Sin embargo, detectarlas no es sencillo, especialmente porque los delincuentes son altamente creativos y crean fraudes que se vuelven cada vez más difíciles de identificar.
A veces resulta complicado notar el fraude debido a que el diseño está realizado con suma perfección, mientras que en otras ocasiones el truco se oculta en el contenido del mensaje, ya sea porque infunde miedo o porque promete algo demasiado atractivo. Los cibercriminales estructuran estas campañas para que actúes con rapidez y sin pensar, y en las últimas semanas ha aumentado una estafa relacionada con una supuesta cuenta de bitcoin.
Este mensaje está circulando entre usuarios en diversas redes sociales, como Instagram, con un relato digno de una película, donde un individuo afirma estar siendo perseguido y enfrentando problemas. La persona simula una relación cercana contigo, como si fueras su pareja o alguien próximo, y menciona que ha trasladado todos sus ahorros a una cuenta bitcoin para proteger el dinero.
Lo que hace es proporcionarte los datos de acceso a la cuenta, esto es, el nombre de usuario, la contraseña y la dirección web donde supuestamente está el dinero, y afirma que en esa cuenta hay más de 34 millones de dólares.
El objetivo del engaño consiste en atraer víctimas que, al leer este mensaje, vean una oportunidad para beneficiarse con fondos que no les pertenecen, aunque la realidad sea distinta. La página web indicada es en realidad falsa, y si ingresas, se instalará un software malicioso en tu dispositivo capaz de monitorear tus acciones en el móvil y robar tus contraseñas para acceder a tus cuentas y aplicaciones bancarias.
Por esta razón, si se recibe un mensaje similar, lo más recomendable es ignorarlo, eliminarlo y bloquear la cuenta que lo envió, sin importar cuán tentadora parezca la propuesta; es preferible dejar pasar esa oportunidad, puesto que en Internet existe una regla fundamental que nunca debe olvidarse: si algo parece demasiado bueno para ser cierto, probablemente no lo sea.

