Ursula von der Leyen presentó la EU-INC, que promete un marco digital de incorporación en 48 horas para unificar el mercado fragmentado de Europa.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dio a conocer la EU-INC en el Foro Económico Mundial de Davos. Es la estrategia europea para simplificar radicalmente las operaciones de startups en todo el bloque y fortalecer la competitividad de la UE frente a la tecnología de EE.UU. y China.
Von der Leyen respaldó esta iniciativa, conocida legalmente como el ‘28º Régimen’, ya que funcionaría como un “28º estado” de facto donde los emprendedores podrían registrar sus empresas.
“Nuestros empresarios y compañías innovadoras podrán constituir una empresa en cualquier Estado Miembro en un plazo de 48 horas y completamente en línea”, afirmó ante una audiencia compuesta por CEOs tecnológicos, fundadores e inversores de venture capital.
Según von der Leyen, las startups europeas “disfrutarán del mismo régimen de capital en toda la UE. Necesitamos un sistema que permita a las empresas operar y obtener financiación sin fricciones en toda Europa, igual que en mercados uniformes como Estados Unidos o China.”
¿Cómo pretende la UE unir 27 mercados regulatorios en un único sistema paneuropeo? Para quienes están detrás de EU-INC, el primer paso hacia un Silicon Valley europeo es disminuir la fragmentación y aumentar la digitalización.
“La idea es disponer de una entidad legal estandarizada europea con un registro central, priorizando la digitalización, para que las empresas (no solo startups) puedan registrarse de forma rápida y asequible”, explicó a Euronews Robin Wauters, COO de European Startup Network y coimpulsor de EU-INC.
¿Qué es la EU-INC?
Europa cuenta con 27 sistemas diferentes de derecho mercantil, lo que dificulta el crecimiento de las startups. Las empresas en fases iniciales lidian con servicios digitales complejos, exigencias regulatorias estrictas, retrasos fiscales y políticas de opciones sobre acciones conflictivas, obstáculos para escalar, obtener financiación y retener talento.
La alarma se disparó en 2024 cuando Mario Draghi, ex presidente del Banco Central Europeo, advirtió que la sobrerregulación y un mercado fragmentado representan un riesgo para la competitividad del bloque. Una regulación excesiva es uno de los principales obstáculos para reducir la brecha en crecimiento frente a EE.UU. y China.
El respaldo de von der Leyen a EU-INC en Davos busca reducir estas fricciones administrativas mediante una estructura empresarial europea uniforme y escalable, que funcione como una opción adicional paralela a los sistemas nacionales existentes.
Esto reseña al manual corporativo estadounidense, replicando, en cierto modo, la Delaware General Corporation Law, confirmando el dicho: “EE.UU. innova, China replica y la UE regula”.
En síntesis, EU-INC ofrece una alternativa nueva para fundadores. Podrán constituir su empresa en cualquiera de los 27 estados miembros o bajo la forma EU-INC, la opción número 28. El objetivo es crear una estructura europea para escalar startups, desde su concepción hasta la financiación, con un impacto significativo para emprendedores, startups y capitalistas de riesgo en todo el bloque.
El proceso se propone como mucho más sencillo. Los fundadores podrán crear empresas en 48 horas a través de un portal único a nivel de la UE, todo en línea. Este método unificado concede automáticamente el derecho a operar en todos los estados miembros. Las compañías podrán gestionarse bajo un conjunto homogéneo de normas, en lugar de enfrentarse a 27 regímenes distintos.
Para los fundadores, esto implica transformar el actual entorno ultra-fragmentado en uno con un registro compartido, reglas de gobernanza comunes y un sistema único para emitir y administrar acciones, incluyendo opciones stock uniformes para todos los empleados, sin importar su ubicación. La expansión a nuevos mercados dejará de requerir filiales adicionales, duplicar documentación o construir estructuras legales en cada país.
En cuanto a la financiación, el principal desafío para las startups europeas es que los inversores puedan evaluar una entidad corporativa única y coherente, evitando la complejidad de las peculiaridades jurídicas propias de cada jurisdicción. Por ello, las oportunidades de inversión se unificarán en toda la UE.
Esto también facilitará la contratación de talento en toda Europa, ya que las compañías podrán aplicar de forma homogénea las mismas acciones y procedimientos administrativos en cualquier lugar, sin necesidad de alterar su identidad corporativa para recursos humanos, nóminas y participación de empleados.
Fundadores y ciudadanos europeos tienen motivos para alegrarse; con EU-INC, verán un aumento en servicios y productos al permitir a las empresas operar a nivel paneuropeo sin demoras burocráticas habituales. Los consumidores asimismo se beneficiarán de una competencia transfronteriza más intensa, como en el caso del banco Wise. Mientras que este último tardó 14 años en crear entidades y licencias separadas en múltiples países, una futura fintech podrá ofrecer transferencias internacionales con bajas comisiones inmediatamente.
Esto supone servicios para los consumidores europeos más económicos, rápidos e innovadores, aunque existe el riesgo de reducir el control de supervisión de las autoridades nacionales.
Un plan largamente esperado
EU-INC no representa el primer intento de la UE por crear un mercado único para startups. Proyectos anteriores como Societas Europaea (2004), European Private Company (2010) y Single-Member Company (2014) fracasaron por las cargas administrativas y la falta de unanimidad entre los estados miembros.
¿Logrará EU-INC triunfar? La decisión de von der Leyen de respaldar el plan indica la disposición de la Comisión para escuchar a la comunidad tecnológica y de inversores. “[La Comisión] ahora tiene la oportunidad de demostrar, no solo hablar, que escucha a la comunidad y quiere actuar con audacia y ambición”, comentó Wauters.
Al implementar un registro totalmente digital, la Comisión busca resolver el persistente problema de la burocracia y acelerar la constitución de startups. Esta estrategia responde directamente a críticas anteriores sobre la complejidad. El cambio de unanimidad a mayoría cualificada (15 de 27 estados miembros) para el ‘28º régimen’ intenta evitar los bloqueos en la toma de decisiones observados en iniciativas previas.
Antes de avanzar, la Comisión debe presentar un proyecto legislativo. Se espera que los planes para el denominado 28º régimen se anuncien en marzo, con un despliegue previsto para 2027.
El Parlamento Europeo ya ha mostrado un sólido apoyo político, aprobando un informe sobre la iniciativa con una amplia mayoría transversal: 492 votos a favor y 144 en contra. Parte del apoyo se debe a la inclusión de salvaguardas para normas laborales y la participación de empleados en decisiones de gestión.
El Parlamento aboga por que el marco adopte la forma de directiva en lugar de regulación, pese a las advertencias de startups sobre la persistencia de la fragmentación, y también rechaza el nombre, prefiriendo Societas Europaea Unificata (S.EU) en vez de “EU-INC”, ya que Repasi considera que este último envía un mensaje inadecuado sobre el modelo empresarial europeo.
La propuesta se encuentra en una fase inicial y ningún gobierno oficial ha expresado una opinión acerca de un proyecto que podría implicar pérdida de control sobre las leyes corporativas, afectar estándares nacionales y debilitar el sector administrativo como fuente de ingresos.
EU-INC seguirá siendo un sistema voluntario que los países no estarán obligados a adoptar. Existirá junto a las leyes nacionales de sociedades sin sustituirlas, permitiendo a los fundadores elegir entre la forma europea o la propia nacional. En caso de conflicto entre el reglamento EU-INC y la norma corporativa estatal, prevalecerá el marco de la UE para las empresas que opten por él.
Un paso más cerca de Silicon Valley
Aún está por verse cuál será la preferencia de las startups, pero la iniciativa ya ha cosechado reacciones positivas en toda Europa.
La petición de 2024 para EU-INC creció de 15.000 a más de 23.000 firmas en el ecosistema tecnológico, incluyendo a líderes como Arthur Mensch, CEO de la empresa francesa Mistral, Anton Osika, cofundador de la sueca AI Lovable, y Patrick Collison, CEO de la fintech irlandesa-estadounidense Stripe, junto a empresas como Wise, Klarna y Cabify.
Asimismo, cuenta con el apoyo de organizaciones nacionales como France Digitale, Dutch Startup Association, Danish Entrepreneurs, Startup Hungary, German Startup Association y Austrian Startups, evidenciando un interés paneuropeo en esta etapa.

