El pago provisional, obligatorio según la normativa europea, busca cubrir las necesidades inmediatas de las víctimas y heridos, sin implicar reconocimiento de responsabilidad por parte de la compañía

Las familias de las personas fallecidas en el accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero en Adamuz recibirán un anticipo de 35.000 euros entregado por Iryo, empresa dueña de uno de los trenes involucrados. Este desembolso forma parte de la indemnización que la compañía debe otorgar a los viajeros afectados, «en cumplimiento del artículo 15 del Reglamento (UE) 2021/782». Según esta normativa, todas las víctimas de un siniestro ferroviario tienen derecho a recibir un apoyo económico provisional “para cubrir las necesidades inmediatas”.
Además, como ha comunicado la empresa italiana a través de sus redes sociales, el procedimiento incluirá también a las personas heridas en el choque entre el tren italiano y el Alvia. En estos casos, Iryo ha detallado que el monto del anticipo se establecerá de forma individual, considerando tanto las necesidades financieras inmediatas como la gravedad de las lesiones. Para facilitar el proceso, la compañía ha habilitado un formulario y un canal de contacto exclusivo para que los afectados acrediten su situación antes de recibir la ayuda.
Estos anticipos “no implican reconocimiento de responsabilidad”
Desde Iryo enfatizan que el desembolso de estos anticipos «no constituye reconocimiento de responsabilidad alguno.» Asimismo, la empresa remarca que se trata de una medida temporal, independiente de los resultados que arroje la investigación judicial en curso, así como de la definición final de las responsabilidades y el alcance verdadero de los daños sufridos.
La compañía italiana aclara que «estos pagos se realizan independientemente de la investigación en desarrollo y de las responsabilidades que se puedan derivar según la causa del accidente, así como del alcance real y efectivo de los daños sufridos, que podrían incrementar la indemnización a percibir«.
Las palabras de Liliana Sáenz, hija de Natividad de la Torre, una de las víctimas fallecidas en el accidente ferroviario de Adamuz.
De la misma forma, Iryo ha expresado “su más sincero apoyo y cercanía a las personas afectadas y a sus familias tras el accidente ferroviario ocurrido” hace unas semanas en Córdoba. Además, ha reafirmado su disposición para colaborar con las autoridades responsables en la investigación. Tal como han manifestado desde la empresa ferroviaria, Iryo destaca su “compromiso de atender y acompañar a los viajeros afectados, dentro del marco legal aplicable, en un momento especialmente complejo”.
La empresa garantiza anticipos y asistencia mientras avanza la investigación
La legislación europea vigente exige a las compañías ferroviarias proveer este tipo de anticipos después de un accidente. Por ello, dichos anticipos tienen carácter provisional y podrían aumentarse una vez que se conozca el alcance total de los daños y las responsabilidades. De este modo, el pago inicial no limita el derecho de las víctimas o sus familiares a obtener una indemnización mayor si la investigación así lo determina.
Mientras se esperan las conclusiones oficiales y se clarifiquen los hechos, la empresa insiste en que su prioridad es “acompañar y facilitar este proceso” y se compromete a estar a “completa disposición” de los afectados “para cualquier duda o necesidad que pueda surgir”. Iryo agilizará los trámites para la recepción de las ayudas y proporcionará información clara sobre los derechos que asisten a las víctimas.

