El Parador junto al Teide ideal para alojarse este invierno y disfrutar de la observación de estrellas

A más de 2.000 metros de altura, en un paisaje volcánico y silencioso, se encuentra un alojamiento que transforma el invierno en una vivencia única. Naturaleza extrema, noches despejadas y quietud absoluta

Foto: El Parador en el que tienes que alojarte este invierno. (Paradores)
  • El ‘glamping’ imprescindible en Galicia: cabañas con jacuzzi y vistas a un viñedo
  • El castillo de Santiago Segura y José Mota en Castilla y León: un espacio cultural en un encantador pueblo medieval

Situado a más de 2.000 metros de altura, en un paisaje volcánico que parece ajeno a este mundo, este alojamiento se transforma en un verdadero refugio durante los meses fríos. Rodeado por un silencio absoluto, naturaleza extrema y un cielo libre de contaminación lumínica, este lugar ofrece una experiencia invernal diferente, alejada tanto de la nieve del interior como del bullicio urbano. La mezcla de un paisaje lunar, noches estrelladas y el calor de la chimenea lo convierte en una de las escapadas más exclusivas para la temporada fría.

Se trata del Parador de las Cañadas del Teide, ubicado en Tenerife y el único hotel dentro del Parque Nacional del Teide. Desde sus instalaciones es posible admirar el pico más alto de España, incluso cubierto de nieve en los meses más fríos, directamente desde la ventana. Al caer el sol, la casi total ausencia de luz artificial transforma el entorno en un espacio privilegiado para la observación astronómica, uno de los rasgos distintivos de este Parador, que también funciona como observatorio y ejemplo de sostenibilidad en un área natural protegida.

Un alojamiento diseñado para el descanso

Las habitaciones del Parador combinan confort contemporáneo con una conexión íntima al entorno, ofreciendo estancias luminosas, mobiliario funcional y vistas directas al paisaje volcánico. A esto se suma una completa gama de servicios que refuerzan la sensación de refugio invernal, incluyendo piscina climatizada, sauna, gimnasio y espacios comunes orientados al descanso tras actividades al aire libre. El alojamiento permite la estancia con mascotas y cuenta con restaurante, bar y áreas gastronómicas que facilitan disfrutar del entorno sin necesidad de desplazarse.

La oferta gastronómica destaca por su identidad local. Bajo un cielo estrellado y a los pies del volcán, el Parador propone platos tradicionales de la cocina canaria, como el conejo en salmorejo acompañado de papas arrugadas, creaciones que reflejan la gastronomía de la cumbre tinerfeña. Además, su ubicación lo convierte en un punto de partida ideal para explorar el parque nacional, realizar senderismo, descubrir el paisaje volcánico o acceder al teleférico que lleva a los miradores del Teide. En invierno, este alojamiento se establece como una alternativa singular para quienes buscan naturaleza, tranquilidad y una experiencia distinta sin salir de España.

  • El ‘glamping’ imprescindible en Galicia: cabañas con jacuzzi y vistas a un viñedo
  • El castillo de Santiago Segura y José Mota en Castilla y León: un espacio cultural en un encantador pueblo medieval

Situado a más de 2.000 metros de altura, en un paisaje volcánico que parece ajeno a este mundo, este alojamiento se transforma en un verdadero refugio durante los meses fríos. Rodeado por un silencio absoluto, naturaleza extrema y un cielo libre de contaminación lumínica, este lugar ofrece una experiencia invernal diferente, alejada tanto de la nieve del interior como del bullicio urbano. La mezcla de un paisaje lunar, noches estrelladas y el calor de la chimenea lo convierte en una de las escapadas más exclusivas para la temporada fría.

Scroll al inicio