Óscar López impulsa nuevas protestas de sanitarios contra Ayuso en el arranque de las huelgas dirigidas a Sánchez

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, en el Senado.

Óscar López, ministro y candidato socialista en Madrid, organiza una gran manifestación el 8 de febrero para defender la sanidad pública frente a la gestión de Isabel Díaz Ayuso.

La iniciativa, respaldada por PSOE, CCOO, UGT y otras organizaciones, pretende repetir las protestas masivas conocidas como «mareas blancas».

López critica el incremento de las listas de espera, la reducida inversión en Atención Primaria y las derivaciones a la sanidad privada durante el mandato de Ayuso.

La protesta coincide con un febrero marcado por huelgas médicas y ferroviarias, lo que eleva la presión social sobre los gobiernos central y regional.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez afronta un complicado mes de febrero. A la creciente crisis causada por la gestión de la red ferroviaria española, tras los accidentes de Adamuz y Gelida, se suman diversas huelgas y movilizaciones que podrían trasladar el descontento social a la calle.

Entre ellas, destacan los paros convocados por sindicatos médicos contra el nuevo estatuto marco y la huelga de Cercanías programada para los próximos días.

En este escenario, el PSOE busca desviar la atención de ese malestar hacia las comunidades gobernadas por el PP y, específicamente en Madrid, promoverá una gran manifestación contra Isabel Díaz Ayuso.

El responsable de activar esta movilización ha sido el ministro y candidato socialista a la Comunidad de Madrid, Óscar López, quien envió una carta a la militancia del PSOE madrileño para respaldar explícitamente la manifestación en defensa de la Sanidad Pública convocada para el domingo 8 de febrero en el centro de Madrid.

El propósito es intentar replicar una nueva «marea blanca» similar a las protestas multitudinarias de noviembre de 2022 y febrero de 2023, que reunieron a cientos de miles de personas y bloquearon las principales vías de Madrid antes de las elecciones autonómicas.

La convocatoria, impulsada por CCOO, UGT, la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid (ADSPM) y la FRAVM, se celebrará bajo el lema «Salvar la sanidad pública madrileña» y tendrá el apoyo oficial de la Comisión Ejecutiva Regional del PSOE.

En su carta, a la que tuvo acceso EL ESPAÑOL, López insta a la militancia a acudir «de forma inmediata» a la manifestación y presenta la protesta como un compromiso político de la «Izquierda Valiente» frente a lo que define como «más de 30 años de gobiernos del Partido Popular» y «políticas neoliberales de privatización continua».

La fecha seleccionada no es casual.

La marcha del domingo 8 tendrá lugar justo antes de la huelga de Cercanías, a pocos días de que Pedro Sánchez rinda cuentas en el Congreso sobre los accidentes ferroviarios de Adamuz y Rodalies, y coincidiendo casi en tiempo con las huelgas de médicos convocadas a partir del 16 de febrero.

Un cúmulo de frentes abiertos que amenaza con convertir febrero en un mes de alta tensión para el Ejecutivo y que el PSOE intenta mitigar desplazando el foco de la protesta hacia la gestión de Ayuso.

En su misiva, López critica duramente a la presidenta madrileña y su política sanitaria. Afirma que desde su llegada al Gobierno regional en 2019 el número de madrileños en lista de espera se ha incrementado de 600.000 a más de un millón, y que los retrasos para pruebas diagnósticas y atención especializada «se han duplicado».

Asimismo, denuncia que la Atención Primaria recibe apenas el 11% de la inversión sanitaria, que las citas han pasado de demorarse tres días a tres semanas, y que «la fuga de profesionales ha alcanzado niveles críticos».

El ministro-candidato añade que Madrid es una de las regiones con menor inversión sanitaria por habitante, «con cerca de 1.530 euros por persona al año», y acusa al Gobierno regional de beneficiar a la sanidad privada mediante derivaciones masivas.

Según los datos manejados por el PSOE, en 2025 se habrían superado las 247.000 derivaciones a hospitales gestionados por empresas privadas mediante el sistema de libre elección, lo que, según su criterio, representa «pagar dos veces por lo mismo».

López centra la atención especialmente en los hospitales gestionados por Quirón y Ribera Salud, y destaca el aumento del gasto destinado a estos centros. «Ayuso ha incrementado el presupuesto para 2024 de unos 715 millones de euros para los cuatro hospitales públicos gestionados por Quirón a 1.600 millones en un solo año», denuncia, calificando ese gasto extra como «un negocio con dinero público».

La estrategia socialista busca nuevamente colocar a Ayuso en el centro de la protesta social, como ocurrió antes de las elecciones autonómicas de mayo de 2023, cuando las mareas blancas fueron uno de los principales focos de oposición.

Esta vez, sin embargo, la movilización llega en un momento especialmente sensible para el Gobierno central, que encara un febrero marcado por huelgas, comparecencias parlamentarias y creciente presión social en las calles.

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