El tenista serbio siempre fue a remolque, forzó la disputa del quinto set y terminó ganando, mostrando una imagen invulnerable frente al número 2 del mundo (3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4).
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Novak Djokovic continúa decidido a escribir un capítulo destacado más en su historial. El serbio, que llegaba sin demasiada atención al Open de Australia, se impuso en una batalla colosal de cinco sets ante Sinner (3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4) para acceder a una final de Grand Slam después de más de dos años. Busca su 25º título mayor, con solo Alcaraz entre él y la gloria. [Narración y estadísticas del partido].
La actuación fue impresionante. Mientras que justo antes Alcaraz y Zverev protagonizaban un duelo épico en la Rod Laver, el enfrentamiento entre el tenista serbio y el italiano no desentonó. Decidieron todo en el quinto set, donde emergió la fortaleza y el temple del balcánico.
Con fuerzas al extremo, cuando la experiencia y el corazón parecían superar cualquier esfuerzo físico, un hombre de 38 años venció a un rival de 24. Rompió el servicio de Sinner con 3-3, salvó tres puntos de quiebre al buscar consolidar la ventaja y terminó desmantelando la semifinal del Open de Australia.
𝐒𝐈𝐆𝐔𝐄 𝐄𝐒𝐂𝐑𝐈𝐁𝐈𝐄𝐍𝐃𝐎 𝐋𝐀 𝐇𝐈𝐒𝐓𝐎𝐑𝐈𝐀 𝐃𝐄𝐋 𝐃𝐄𝐏𝐎𝐑𝐓𝐄 𝐘 𝐃𝐄𝐋 𝐓𝐄𝐍𝐈𝐒
Novak Djokovic gana a Sinner en cinco sets y tras más de cuatro horas y jugará la final del Open de Australia, la UNDÉCIMA de su carrera, la primera desde 2023
LE-YEN-DA. pic.twitter.com/I9qLhcgK7P
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Djokovic estuvo siempre a remolque. Constantemente tuvo que igualar cuando Sinner le sacaba un set de ventaja. Logró empatar a uno, hizo lo imposible para forzar el 2-2 y luego no permitió que se le escapara la victoria en el quinto.
El último obstáculo será Alcaraz. Ya le venció en los cuartos del año pasado y ahora intentará repetir la hazaña, esta vez en la pelea por el título. Será su tercer enfrentamiento en una final, con las dos anteriores ganadas por el español.
Carlos Alcaraz, al estilo más puro de Rafa Nadal en Melbourne
Novak Djokovic remontó un duelo épico frente a Jannik Sinner para clasificarse a la final del Open de Australia 2026, en una semifinal de cinco sets que en algunos momentos fue una coronación anticipada del italiano y terminó siendo la reivindicación del serbio.
Dominio italiano
La Rod Laver amaneció con el aroma de un relevo generacional, con Sinner, actual campeón en Melbourne, saltando a la cancha como favorito y mostrando supremacía en sus recientes encuentros ante Djokovic. El inicio confirmó esta tendencia: el italiano ajustó desde el primer servicio, golpeando plano y profundo, empujando a un Djokovic frío y menos preciso de lo habitual.
El 6-3 con el que Sinner se llevó la primera manga reflejaba claramente la diferencia en sensaciones: su revés abría la pista, su saque le otorgaba puntos directos y el serbio casi no podía encontrar ángulos.
Golpeado en su orgullo, Djokovic reaccionó en el segundo set, territorio donde suele ajustar niveles con precisión. Comenzó a leer mejor el saque de Sinner, devolviendo más bolas y prolongando los intercambios hasta forzar a su rival a un golpe extra.
🔥 NO SE PIENSA RENDIR 🔥
Novak Djokovic fuerza el quinto set de un partido antológico, uno más, esta noche en la Rod Laver
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Una sola rotura bastó para inclinar el set; sin embargo, el cambio era mucho más profundo: Novak se movía más ágil, se aferraba a cada punto, levantaba a la afición con su defensa y sumó el 6-3 para empatar el marcador y el pulso emocional del encuentro.
El tercer set presentó la primera gran montaña rusa de la tarde, con Sinner elevando su nivel cuando parecía que el partido se estabilizaba a favor del serbio.
El italiano regresó con más agresividad en el resto, asumió mayores riesgos con la derecha cruzada y rompió el servicio en los juegos finales, beneficiándose de un leve descenso físico y algunas miradas preocupantes de Djokovic hacia su equipo de apoyo.
La reacción
El 6-4 devolvía la ventaja al defensor del título y alimentaba la impresión de que la nueva generación estaba preparada para cerrar de nuevo la puerta al rey de Melbourne.
Pero en el cuarto set emergió el competidor que ha construido su carrera con noches inolvidables. Djokovic subió la intensidad en sus devoluciones, corrió más y fue arrinconando poco a poco a Sinner.
El serbio logró romper el saque, sostuvo sus turnos con primeros servicios decisivos y, con el respaldo de una Rod Laver dividida pero entregada al espectáculo, cerró el set 6-4 para forzar el quinto y extender la semifinal más allá de las cuatro horas.
Djokovic celebra su victoria contra Sinner. REUTERS
El episodio final fue pura tensión, una lucha entre nervios y determinación. Sinner inició con firmeza, pero Djokovic detectó inseguridad en el séptimo juego, atacó el segundo saque del italiano y sumó cinco puntos consecutivos que le permitieron romper el servicio y cambiar el aire del partido.
Con 4-3 y con el servicio en mano, Djokovic repitió su ritual habitual: bote tras bote, mirada al cielo, saque justo en la línea y golpes agresivos iniciales para evitar intercambios largos. No mostró debilidad. Confirmó la ventaja, avanzó a 5-4 y, en su tercer punto de partido, selló el triunfo con un 6-4 en lo que fue una victoria épica para sus últimos años.

