El chef detalla un método sencillo para mantenerlas frescas y aprovechar al máximo su sabor

Las fresas figuran entre las frutas más populares en España debido a su dulzura. No obstante, son pocos los que saben cómo aprovecharlas al máximo. Por esta razón, el reconocido cocinero Jordi Cruz ha compartido en su cuenta de TikTok (@jordicruzof) una explicación sobre cómo sacarles “el mayor provecho”.
El chef mostró una técnica para mantener las fresas frescas varios días, subrayando la importancia de eliminar las bacterias que suelen acelerar su deterioro. Esto se debe a que estas frutas son delicadas y están expuestas a la humedad, lo que facilita la proliferación de moho.
Además de su sabor, el cocinero recuerda que las fresas aportan beneficios nutricionales importantes, pues contienen vitamina C, fibra y otros compuestos saludables. Sin embargo, su principal desafío es su alta vulnerabilidad al paso del tiempo, ya que la combinación de humedad y microorganismos en la superficie hace que se estropeen rápido.
Cómo preservar las fresas
Para prolongar su duración, el cocinero recomienda un procedimiento sencillo que inicia con un choque térmico. Primero, se sumergen brevemente las fresas en agua hirviendo durante unos segundos, tiempo suficiente para eliminar los microorganismos en la superficie. Este paso es fundamental para prevenir el moho sin modificar la textura ni el sabor.
Acto seguido, se deben introducir en agua fría para frenar el efecto del calor y evitar que se ablanden. Tras este contraste térmico, es crucial secarlas con cuidado empleando papel de cocina, eliminando cualquier rastro de humedad que podría acelerar su deterioro.
Finalmente, se recomienda almacenarlas en la nevera dentro de un recipiente hermético con papel absorbente en la base. Este método mantiene un nivel controlado de humedad, lo cual ayuda a conservar la firmeza y el buen estado de las fresas durante varios días extra, prolongando así su frescura y previniendo el deterioro prematuro.
Expertos anticipan que los precios de frutas y verduras frescas podrían aumentar a causa del incremento en la guerra comercial.
La relevancia de las fresas en la gastronomía
Más allá de su popularidad, las fresas son una fruta de gran interés debido a su versatilidad en la cocina y bajo contenido calórico. Se pueden consumir solas, en postres, ensaladas, batidos o como complemento de platos salados.
Al elegirlas, el aspecto resulta esencial para garantizar tanto su sabor como su conservación. Las fresas de calidad presentan un color rojo intenso y uniforme, sin zonas blanquecinas o verdosas, indicativas de falta de madurez.
La textura también es un aspecto clave. Al tacto, las fresas deben sentirse firmes, pero no duras, evitando que estén blandas o con hundimientos, lo cual podría señalar un deterioro inicial. Es fundamental asegurarse de que no tengan golpes, magulladuras ni manchas oscuras.
También conviene observar las hojas. Las fresas frescas presentan un cáliz verde, brillante y bien adherido al fruto. Cuando las hojas están secas, amarillentas o desprendidas, es probable que la fruta haya perdido frescura. Seleccionar fresas con estas características no solo mejora la experiencia al consumirlas, sino que también favorece una mejor conservación durante más tiempo.

