El diplomático español Sergio Farré Salvá fue nombrado en diciembre por el Consejo de Ministros. También fue expulsado su ‘número dos’.

La dictadura nicaragüense bajo el mando de Daniel Ortega ha destituido a los máximos responsables de la Embajada española en Managua en un gesto diplomático sin precedentes y sorpresivo. El domingo anterior ordenaron la expulsión del embajador español, Sergio Farré Salvá, junto a su número dos, Miguel Mahiques Núñez.
La salida repentina del embajador —avanzada por El Debate y confirmada por EL MUNDO— ocurre tras apenas 20 días en el cargo. Farré fue nombrado por el Consejo de Ministros en diciembre pasado y presentó sus cartas credenciales a comienzos de este mes. Por ello, su actividad diplomática dentro del país fue sumamente limitada, sin oportunidad de generar ninguna crisis diplomática, lo que deja desconocidos los motivos detrás de su expulsión.
Como respuesta a esta acción, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, decidió expulsar al embajador de Nicaragua en Madrid, Mauricio Carlo Gelli, junto a otro diplomático de la delegación nicaragüense, en reacción directa al proceder del gobierno sandinista.
Fuentes del Ministerio de Exteriores han confirmado la medida, manifestando que «España acordó ayer la expulsión del Embajador de Nicaragua en España y de otro diplomático acreditado en la Embajada de Nicaragua en Madrid en estricta reciprocidad ante la injustificada expulsión del embajador y la segunda jefatura de España en Nicaragua». Añadieron además que «el gobierno español continuará trabajando para mantener las mejores relaciones con el pueblo hermano de Nicaragua».
Tras la salida del embajador y su segundo al mando, queda como encargado de negocios ad interim el secretario de Embajada, Alejandro Robles Monsalve.
Nicaragua sigue enfrentando una grave crisis sociopolítica desde las protestas ciudadanas que estallaron en 2018. Diversas organizaciones y entidades internacionales han denunciado violaciones de derechos humanos y la imposición de medidas cada vez más represivas bajo un régimen que ejerce Daniel Ortega con mano dura junto a su esposa.

