El 25% de las viviendas en venta tienen más de 50 años y su precio es casi la mitad comparado con las construidas hace uno a cinco años

País Vasco, Asturias y Aragón tienen la mayor proporción de viviendas antiguas, mientras que Murcia, Canarias y Andalucía cuentan con la menor concentración

El 23% de las viviendas

El mercado inmobiliario en España enfrenta una paradoja cada vez más clara: mientras la demanda se orienta hacia viviendas modernas, eficientes y bien localizadas, la oferta disponible está compuesta mayoritariamente por un parque residencial envejecido. Así, el 23% de las viviendas en venta en el país supera los 50 años, situándose como el segmento más abundante en el mercado nacional. A esta cifra se añade otro 19% de inmuebles con una antigüedad entre 30 y 50 años, y un 17% entre 20 y 30 años, configurando un escenario en el que casi seis de cada diez viviendas tienen más de dos décadas.

En el polo opuesto, la vivienda de reciente construcción representa una minoría clara. Sólo el 15% de los inmuebles disponibles tienen menos de cinco años, mientras que las viviendas con entre cinco y diez años apenas llegan al 9%, el porcentaje más bajo del mercado. Esta escasez de oferta reciente se traduce en precios marcadamente superiores, dificultando aún más el acceso a la vivienda.

En este marco, la antigüedad se convierte en un factor decisivo para la formación de precios. Las viviendas más nuevas, con menos de cinco años, también son las más costosas del mercado español. Por ejemplo, un inmueble tipo de 90 metros cuadrados dentro de este segmento alcanza un precio medio de 364.556 euros, una cifra considerablemente superior a la de otras categorías.

Fuente: Pisos.com

Las viviendas que tienen entre cinco y diez años ocupan la segunda posición, con un precio promedio de 309.696 euros, mientras que las de entre 20 y 30 años bajan hasta los 210.911 euros.

Después de ese rango, los precios se estabilizan o incluso descienden ligeramente: las viviendas con más de 50 años tienen un coste medio de 205.397 euros, las que tienen entre 30 y 50 años rondan los 202.035 euros, y las de entre 10 y 20 años son las más económicas del mercado, con un promedio de 200.978 euros.

“La brecha en precios entre las viviendas más recientes y las más antiguas no solo refleja el estado de conservación”, señala Ferran Font, director de Estudios de pisos.com. Según su análisis, “también influyen de forma decisiva la ubicación y la eficiencia energética. Las propiedades recientes tienden a situarse en zonas de expansión con mejores características, mientras que las más viejas suelen ubicarse en cascos históricos que requieren inversiones significativas en rehabilitación”.

Un mapa desigual según la comunidad autónoma

El envejecimiento del parque inmobiliario no afecta uniformemente a todo el país. El estudio por comunidades autónomas muestra marcadas diferencias regionales. En el segmento de viviendas más recientes —menos de cinco años—, Murcia encabeza el ranking nacional, con un 22% de su oferta dentro de esta categoría. Le siguen Comunidad Valenciana (20%), Baleares (17%), Andalucía (15%) y Canarias (15%), regiones donde el crecimiento urbanístico durante las últimas décadas ha estado estrechamente vinculado al turismo y la demanda residencial.

En el lado opuesto, se encuentran comunidades con un parque notoriamente más envejecido. La Rioja apenas alcanza un 7% de vivienda reciente, mientras que Asturias, Castilla y León y Aragón se mantienen en torno al 9%. El País Vasco, con un 10%, también muestra una escasa presencia de viviendas nuevas en el mercado.

Si el análisis se centra en las viviendas con más de 50 años, la clasificación se invierte. El País Vasco lidera la lista, con un 38% de su parque en venta superando el medio siglo de antigüedad. Le siguen Asturias y Aragón (35%), y Madrid y Navarra, ambas con un 33%. En contraste, Murcia y Canarias presentan únicamente un 16% de viviendas tan antiguas, seguidas de Andalucía y Comunidad Valenciana (20%) y Extremadura (22%).

Hay varios factores que han influido en la subida de precios de las viviendas. La experta Consuelo Villanueva explica a Infobae España las previsiones para las futuras fluctuaciones de estos precios

Precios que se disparan según el territorio

Las diferencias territoriales se reflejan también en los precios. Baleares lidera el mercado con las viviendas de entre cinco y diez años más costosas de España: 690.850 euros de media para un piso tipo. El País Vasco también muestra precios altos dentro de este segmento, con un promedio de 414.837 euros.

Respecto a las viviendas más antiguas, Madrid destaca notablemente: un piso de más de 50 años y 90 metros cuadrados alcanza un precio medio de 559.656 euros, reflejando la fuerte presión de la demanda en la capital.

En Baleares, una vivienda con esa misma antigüedad se sitúa en 409.497 euros. En el extremo opuesto, aparecen comunidades como Castilla-La Mancha (68.316 euros) y Extremadura (73.919 euros), donde los precios continúan siendo notablemente más asequibles.

Un reto estructural para el futuro

Para los especialistas, estos datos evidencian un problema estructural dentro del mercado inmobiliario español. “El envejecimiento del parque inmobiliario español es reflejo de décadas de construcción insuficiente y subraya la urgente necesidad de rehabilitación energética”, enfatiza Font. Según su opinión, las administraciones “deben promover incentivos para la renovación de viviendas antiguas mientras fomentan la edificación de vivienda nueva asequible que rejuvenezca un parque excesivamente envejecido”.

Mientras tanto, el mercado sigue ofreciendo mayoritariamente viviendas antiguas, muchas poco eficientes y que requieren reformas, a compradores que buscan calidad, sostenibilidad y precios accesibles. Esta combinación explica por qué comprar casa en España continúa siendo un desafío creciente.

Scroll al inicio