Sauzal Bonito enfrenta incertidumbre por la explotación de fracking y sus impactos en Argentina

Un hombre alimentando a sus animales de granja.

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"Nunca pensé que estaría enfrentando una actividad que realicé toda mi vida…"

Andrés Durán es oriundo de Cutral Co, en la provincia de Neuquén, ubicada al oeste de Argentina. Esta localidad, junto a Plaza Huincul, conforma «la comarca petrolera», donde, hace más de un siglo, se encontró el segundo pozo de petróleo del país.

Durante más de dos décadas, trabajó en la industria petrolera (empezó como dibujante técnico en una compañía del sector) y con sus ingresos adquirió una chacra en Sauzal Bonito para dedicarse a la agricultura y la ganadería. Sin embargo, al abandonar la industria petrolera para su nueva etapa, el petróleo permaneció presente en su vida.

Hace ya más de diez años, el nombre de Sauzal Bonito se difundió inicialmente en la región y luego a nivel nacional e internacional como un símbolo de los peligros asociados a la explotación no convencional de hidrocarburos, conocida popularmente por su término en inglés: fracking.

El fracking consiste en la fractura hidráulica de la roca madre que alberga gas o petróleo a aproximadamente 3.000 metros de profundidad y, desde su uso extendido en Estados Unidos, ha generado inquietudes debido a la aparición de movimientos sísmicos en áreas cercanas a los pozos.

Durante los últimos diez años, Sauzal Bonito ha experimentado sismos que han causado grietas en muchas viviendas, algunas declaradas inhabitables, además de generar traumatismos en la comunidad.

"El primer sismo que recuerdo ocurrió una madrugada, cerca de las cuatro. Dormía en una cama de una plaza y caí, como si la cama se hubiera volcado… y todo estaba temblando", relata Andrés a BBC Mundo mientras alimenta a ovejas y chivos.

Además del término fracking, comenzaron a escucharse en Neuquén las expresiones «sismicidad inducida».

"Existen sismos naturales vinculados al movimiento constante de placas tectónicas y vulcanismo, y otros provocados por actividades humanas, como la industria hidrocarburífera", explica a BBC Mundo Javier Grosso, profesor de Geografía en la Universidad del Comahue y fundador, junto con colegas, de un observatorio que monitorea estos fenómenos.

Grosso señala que en la última década se registraron más de 500 sismos inducidos en una región donde estos eventos no tenían antecedentes ni documentados ni en la memoria colectiva.

Casa con una refrigeradora y una pared agrietada.

Fuente de la imagen, MATÍAS ZIBELL / BBC MUNDO

Al otro lado del río, frente a Sauzal Bonito, se encuentra Fortín de Piedra, un yacimiento de gas que forma parte de la formación Vaca Muerta.

Esta formación, explotada por más de una década, suministra a Argentina más de la mitad del gas y petróleo consumidos internamente, siendo crucial para que el país mantenga un superávit energético externo hace décadas.

En una economía que constantemente busca dólares, y que apuesta a esta fuente desde hace décadas, Vaca Muerta representa una de las noticias más importantes para Argentina en lo que va del siglo. Sin embargo, los habitantes de Sauzal Bonito muestran poca alegría.

"Mi casa está dañada. Me han tomado 200 fotos, vinieron 40 periodistas. Pero las autoridades políticas nunca vinieron a consultarme por qué se deterioró mi hogar", comenta Carlos Pérez a BBC Mundo.

"Esta casa la construimos mi esposa y yo con mucho esfuerzo: con sueldos, liquidaciones y jubilaciones. Nadie nos regaló nada, y ahora la están destruyendo", agrega.

Carlos, también originario de Cutral Co y quien comenzó a trabajar en petróleo como joven, coincide con Andrés y asegura que cuando la comunidad reclamó en la ruta y buscó respuestas, él explicó a la prensa local la causa de los sismos.

"Nadie puede decirme que estos sismos están relacionados con una falla en la cordillera de Chile, porque yo estuve en la industria y sé lo que se hacía aquí. Les dije claramente que estos movimientos son consecuencia del fracking, nosotros decimos fracturación, pero ahora lo llaman fracking".

No obstante, el sector hidrocarburífero y el gobierno provincial argumentan que podría haber otras causas detrás de estos eventos sísmicos.

Mapa de Sauzal Bonito

Las casas nuevas

Desde el inicio de 2024, al menos seis familias de Sauzal Bonito han recibido viviendas nuevas por parte de la gobernación de Neuquén, debido a que algunas casas se consideraron inseguras por los daños sufridos.

Carlos y su esposa, Noemí Painevil, continúan residiendo en la casa donde vivía la madre de Carlos hace décadas, hogar que ampliaron para abrir un almacén de productos básicos llamado 7 Ángeles.

"El primer sismo que experimentamos ocurrió cuando el negocio recién había comenzado", dice Noemí a BBC Mundo, y añade:

"Recuerdo que las botellas comenzaron a moverse. Quedé paralizada, sin saber si debía salir o correr hacia adelante. Incluso tuve dificultades para abrir la puerta del susto. Duró solo unos segundos, pero fue un golpe fuerte y sentí temblar hasta lo más profundo".

En las charlas con ellos y con Andrés se advierte una suerte de orgullo por no haber recibido una casa nueva y cierta distancia respecto a quienes sí las obtuvieron.

"A quienes, como yo, ya habían comenzado a construir nuevas casas por riesgo de derrumbe, no nos ayudaron debido a que denunciamos la situación, afirmando que lo que hacen está mal", señala Andrés.

"Conozco esta tierra hace 60 años", remarca Carlos.

"Aquí aprendí a jugar, nadar y montar a caballo. Teníamos caballos y otro terreno con frutales. Venir aquí era motivo de alegría, porque era una tierra de amigos. Esa sensación se perdió".

Una mujer y un hombre sentados a la mesa tomando mate

Fuente de la imagen, MATÍAS ZIBELL / BBC MUNDO

Casas antiguas y nuevas en una loma

Fuente de la imagen, MATÍAS ZIBELL / BBC MUNDO

Mabel Panero, originaria de Centenario, es una de las beneficiarias de una vivienda nueva en Sauzal Bonito. Llegó a este pueblo en 1978 y luego alternó su residencia entre allí y su ciudad natal.

Rememora sus primeros años en el poblado como una etapa de «total tranquilidad», donde su familia se dedicaba a la chacra, cultivando hortalizas y criando animales.

También recuerda con claridad el temblor que más la impactó:

"En ese momento estaba en Centenario y fui a visitar a mi hija y a mi nieto mayor, que era un bebé. Dormía en el sillón del comedor cuando se escuchó un ruido fuerte. Salí corriendo afuera, pero recordé al bebé y le grité a mi hija que lo tomara".

Desde su casa nueva, Mabel observa las ruinas de la antigua vivienda, totalmente inhabitable, sin techo y con paredes dañadas con grafitis políticos.

Para ella, esas ruinas tienen un doble significado: primero, por las vivencias familiares en ese espacio, y segundo, porque su hija, madre de los nietos, falleció hace más de cuatro años, de modo que la memoria de la casa se mezcla con los recuerdos de su hija.

"Me quedé con mis dos nietos y el padre de ellos, pero la casa estaba deteriorada por los movimientos sísmicos. La gente de la provincia me aconsejó dormir en el comedor, pero no fue solución".

La respuesta fue inicialmente temporal. Toda la familia se trasladó a un tráiler mientras autoridades provinciales y comunales coordinaban y los ingenieros evaluaban si era viable construir sobre las bases antiguas.

"Hablé con el encargado de la comisión de fomento y le advertí que si la vivienda no estaba lista antes de Navidad, viviría con los niños en su oficina. Para noviembre, la casa se encontraba lista para habitar".

Según Mabel, su nueva casa está diseñada para resistir sismos y, en el último temblor, se movió pero no sufrió daños.

No obstante, Andrés, que construye su propia vivienda antisísmica, opina que las casas nuevas «son prefabricadas, de madera, una verdadera burla».

Represas, fallas geológicas, falta de bases sólidas

BBC Mundo consultó a cinco compañías que operan en Vaca Muerta: YPF, Tecpetrol, Vista, Pluspetrol y Shell, respecto a las críticas ambientales por la explotación no convencional, especialmente en relación a la sismicidad inducida.

Ninguna accedió a entrevistas ni respondió a las solicitudes durante la elaboración del artículo. Únicamente Shell recomendó contactar al Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), un foro técnico -con empresas socias- donde se debaten prácticas, se reúnen datos estadísticos y se ofrecen capacitaciones.

Martín Kaindl, director de Relaciones Internacionales y Administración del IAPG, indica que los movimientos sísmicos «no son un asunto menor para la industria hidrocarburífera»:

"En Neuquén, la sismicidad inducida puede deberse a dos causas: la actividad petrolera y las represas, según lo informado por el INPRES (Instituto Nacional de Prevención Sísmica). Hay áreas donde no está claro si la sismicidad es por la industria o por las represas", comenta a BBC Mundo desde su oficina en Buenos Aires.

En cuanto a Sauzal Bonito, señala: "Muchas casas están construidas casi sin base sobre un cauce fluvial y cerca de las represas".

"Los sismos inducidos pueden ocurrir durante la fractura, pero se deben distinguir los que son perceptibles de los microsismos solo detectables con instrumentos. Siempre decimos que puedo explicarte todo, pero si sentiste temblar el suelo, es porque tembló", reconoce Kaindle.

Para Kaindl, la única forma de establecer las causas es contar con una línea base que identifique la actividad sísmica previa al uso del fracking en la cuenca neuquina, algo que solo se puede lograr con una red adecuada de sensores sísmicos, que en la provincia escaseaban.

Por su parte, Javier Grosso afirma: "La industria dice que faltan redes sismográficas para analizar, pero sabían que generaban sismos porque las compañías que trajeron para fracturar, como Halliburton, Weatherford, Schlumberger y Calfrac, ya habían provocado estos efectos en EE.UU.".

Fuentes cercanas a la industria señalaron a BBC Mundo que no consideran al Observatorio de Sismicidad Inducida, liderado por Grosso, como una fuente científica válida.

Mujer en la puerta de una casaMujer en la ventana de una casa rota

Fuente de la imagen, MATÍAS ZIBELL / BBC MUNDO

En la capital de Neuquén, BBC Mundo consultó al ministro de Energía y Recursos Naturales provincial, Gustavo Medele, sobre la postura oficial ante la sismicidad inducida.

"Fundamentalmente reconocemos estar en una zona cordillerana, resultado de movimientos tectónicos y de placas. Estamos frente a un área de alta actividad. Observamos que las fracturas probablemente tengan algún impacto, como muchas otras actividades, y lo que hacemos ahora es monitorear".

De acuerdo con la zonificación sísmica del país, elaborada por INPRES, Sauzal Bonito se encuentra en la zona 1 (actividad baja), cerca de la zona 2 (actividad moderada).

En una provincia que apuesta al petróleo desde antes de su creación formal en 1955 (cuando en 1918, con el primer pozo en Plaza Huincul, era territorio federal), el ministro indica que el gobierno busca equilibrar la mitigación de impactos con la explotación de los recursos:

"No deseo limitarlo solo a la sismicidad. Entendemos que perforar un pozo genera impacto; no solo sísmico, sino en la preparación del terreno para vehículos y caminos. La actividad tiene efectos inevitables; muchos de ellos ya fueron aceptados por la sociedad".

"Una industria que debe expandirse"

El fracking en Argentina comenzó a consolidarse con un acuerdo firmado en 2013 entre YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), empresa estatal mayoritaria, y Chevron.

En 2014, una reforma a la Ley de Hidrocarburos nacional validó este proceso, con Vaca Muerta como protagonista principal desde el inicio.

Desde entonces, analistas argentinos indicaron a BBC Mundo que Vaca Muerta logró un consenso político inédito en un país muy polarizado, desarrollándose durante mandatarios tan diferentes como Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei.

"Todas las fuerzas políticas significativas están de acuerdo en que esta industria debe crecer; en otros países podrías ver oposición que proponga expropiaciones o nacionalizaciones, o prohibiciones a la exportación, pero aquí nada de eso sucede, lo que es un dato positivo", explica Nicolás Gadano, exfuncionario de YPF, economista jefe de Empiria y autor de «Historia del petróleo en Argentina».

Pueblo a la orilla de un río

Fuente de la imagen, ÁLVARO ÁLVAREZ / BBC MUNDO

Un hombre de saco y camisa con un micrófono

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Este acuerdo ha generado dificultades para quienes, desde el surgimiento de Vaca Muerta, expresaron preocupaciones ambientales hacia el fracking en la Patagonia argentina.

"No debe olvidarse que en 2007 Argentina enfrentó un déficit en petróleo y gas, situación que impulsó la nacionalización parcial de YPF y la creación de un consenso extractivo-exportador", comenta a BBC Mundo Maristella Svampa, socióloga e investigadora del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas).

La académica recuerda que entre 2011 y 2013, en medio de fuertes resistencias internacionales al fracking (por ejemplo, en Francia e Inglaterra), en Argentina hubo una «ventana de oportunidad» para debatir el elevado consumo de agua de esta técnica y el aumento de la actividad sísmica relacionada.

"Incluso, personas como yo fuimos invitadas a Neuquén para dar exposiciones, pero tras la aprobación de la ley de hidrocarburos no convencionales y el acuerdo YPF-Chevron, la propaganda nacionalista de YPF cerró el debate y las voces ecologistas quedaron marginadas".

Fernando Cabrera, director del Observatorio Petrolero Sur (OPS), recuerda que el 28 de agosto de 2013 se realizó en Neuquén una marcha contra el fracking, reprimida por la policía provincial, que congregó a comunidades indígenas, partidos políticos, colectivos ambientalistas y vecinos, pero que no se ha repetido desde entonces.

"En verdad, hemos perdido el debate público", afirma Cabrera, quien añade que existe una «gran disparidad en la influencia pública y mediática; los legisladores provinciales y nacionales mayormente apoyan la explotación, por lo que la dinámica es desigual».

El problema del agua

Cabrera señala que, tras miles de pozos perforados (a febrero de 2025 existían 3.358 pozos no convencionales en producción, según IAPG), ya no se discute una oposición general al fracking, sino que el debate se centra en «problemáticas específicas».

"Por ejemplo, mientras antes se discutía sobre los residuos petroleros, la actualidad gira en torno a la concesión para perforar cerca de dos lagos (Mari Menuco y Barreales) que proveen agua a la capital neuquina y a gran parte del Alto Valle de Río Negro, una región importante en la producción frutícola".

Maristella Svampa, oriunda de Río Negro, señala que la práctica no convencional representa mayores riesgos frente a la convencional:

"Emplea millones de litros de agua dulce en una zona árida, la estepa, acarrea riesgos de contaminación del agua y suelos, todo en un contexto de cambio climático", afirma la especialista.

Trabajadores petroleros mirando una tubería.

Fuente de la imagen, Getty Images

En relación a la contaminación de las fuentes de agua, Martín Kaindl, director del área internacional del IAPG, señala que Argentina posee regulaciones estrictas para la perforación.

"Para atravesar los primeros 300 metros, donde puede haber agua potable, se emplea triple revestimiento de acero y cemento, y el pozo se cementa hasta el fondo, evitando así contaminaciones", explica Kaindle.

En cuanto al consumo hídrico del fracking, el IAPG informa que un pozo vertical suele requerir hasta 6.500 m³ de agua, mientras que un pozo shale (de petróleo no convencional) puede demandar hasta 30.000 m³.

Kaindle recuerda que Neuquén fue pionera en normar el uso del agua, prohibiendo el uso del agua subterránea y privilegiando el agua de superficie, abundante gracias a los ríos Limay y Neuquén.

El IAPG y el gobierno provincial reconocen que la industria, por razones logísticas y económicas, trabaja para reutilizar el agua inyectada en fracturas que retorna a la superficie (flowback).

"Lo que genera ingresos a la compañía es el hidrocarburo extraído; todo lo demás, como la gestión del agua, representa costos para ellos", concluye Kaindle.

"Andate"

En Sauzal Bonito, Mabel Panero sostiene que el río Neuquén está contaminado, así como también el «agua dulce de los pozos que antes consumíamos». Andrés Durán comparte esa percepción:

"No disponemos de agua de calidad; la calidad de vida que tuvimos se perdió. Ahora no podemos abrir una canilla o sacar agua de nuestro pozo y usarla sin problema".

Por su parte, Fernando Wircaleo, presidente de la Comisión de Fomento de Sauzal Bonito, desmiente esas acusaciones:

"Si el agua estuviera contaminada, no la estaríamos distribuyendo por redes. Además, brindamos bidones porque la red fue diseñada hace años para 30 personas y hoy somos más de 120".

Respecto a la sismicidad inducida, la postura de Wircaleo es similar pero matizada:

"Hay consenso en que los sismos comenzaron cuando Fortín (de Piedra) inició su actividad, pero no puedo afirmar que todos los sismos se deban a las petroleras, no tengo formación para ello. Sin embargo, como nacido y criado en Sauzal Bonito, confirmo que los movimientos están".

Hombre siendo entrevistado dentro de una casa

Fuente de la imagen, MATÍAS ZIBELL / BBC MUNDO

"En el sur argentino, pueblos que antes eran cuarteles militares o campamentos de YPF", resume Martín Kaindl, destacando la estrecha relación entre la Patagonia y la explotación hidrocarburífera.

Esta explotación transformó pueblos neuquinos en verdaderas ciudades, como Plaza Huincul, Cutral Co y Rincón de los Sauces.

En la última década, Vaca Muerta ha producido un crecimiento similar en Añelo, un pueblo cercano a Sauzal Bonito, que duplicó su población y vio grandes proyectos inmobiliarios.

Este desarrollo no ha alcanzado a Sauzal Bonito, ubicada a 40 km.

"En Sauzal Bonito no se diseñó nada para incluirla; sólo les interesa perforar, terminar y aplicar el fracking para poner los pozos en producción", opina Andrés y añade:

"No requieren nada de Sauzal Bonito, solo que nos vayamos y guardemos silencio".

Carlos concuerda:

"El mensaje parece claro: en el silencio te están diciendo ‘tomate el palo’. Creo que es la posición de los gobiernos. De manera silenciosa y psicológica, nos dicen ‘andate, andate’".

Desde su casa nueva, que mira las ruinas del hogar destruido donde vivió con su hija, Mabel es más directa:

"Lo ideal sería que dejaran de perforar, pero es imposible. Hay muchos inversionistas y no se detendrá. Me habría gustado que Vaca Muerta nunca surgiera".

*Con producción de Álvaro Álvarez y Carlos Ceresole.

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