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Información del artículo
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- Autor, Stephen McDonell
- Título del autor, Corresponsal en China, BBC News
- 27 enero 2026, 04:19 GMTActualizado 4 horas
- Tiempo de lectura: 6 min
Las cúpulas del Ejército Popular de Liberación (EPL) chino han quedado profundamente afectadas.
La destitución durante el fin de semana pasado del principal general Zhang Youxia y del general Liu Zhenli, otro alto mando, ha generado serias interrogantes sobre las razones detrás de estas luchas de poder en las filas dirigentes del país y sobre las consecuencias de este hecho para las capacidades militares de la potencia asiática, en su intención de tomar Taiwán por la fuerza o en la posible participación en otro conflicto regional de gran escala.
Zhang, de 75 años, ejercía como vicepresidente de la Comisión Militar Central (CMC), el órgano del Partido Comunista liderado por Xi Jinping que supervisa las fuerzas armadas.
Tradicionalmente, la CMC está integrada por cerca de siete miembros, pero ahora solo quedan dos: Xi Jinping y el general Zhang Shengmin. El resto fueron apartados durante la campaña «anticorrupción» que ha incluido varias rondas de arrestos.
Esta Comisión tiene bajo su mando a millones de soldados y posee tal influencia que Deng Xiaoping gobernó China años con autoridad suprema únicamente como su presidente.
Según Lyle Morris del Asia Society Policy Institute en EE.UU., nunca se había visto que quedaran solo Xi y un general en la CMC.
“El EPL se encuentra desorganizado”, afirmó Morris a la BBC, y agregó que la estructura militar china enfrenta “un vacío de liderazgo importante”.
Al ser consultado sobre las causas de la purga de tantos oficiales de alto rango, mencionó: “Existen numerosos rumores. Por ahora no está claro qué es verdad y qué es mentira… pero claramente resulta negativo para Xi Jinping, su autoridad y su control sobre el EPL”.

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Especulaciones y secretismo
El profesor asociado Chong Ja Ian, de la Universidad Nacional de Singapur, también expresó que desconocía la causa verdadera del retiro del general Zhang y destacó la abundancia de especulaciones en torno al caso.
Enumeró varias hipótesis: “Desde la filtración de secretos nucleares a Estados Unidos, pasando por planes de golpe de Estado y disputas internas entre facciones. Incluso hay versiones sobre un tiroteo en Pekín”.
Además, añadió: “Aunque la caída de Zhang y Liu y las teorías desbordantes dejan en evidencia dos hechos: que Xi continúa inquebrantable y que existe una gran opacidad en Pekín, lo que alimenta la incertidumbre y genera dichas conjeturas”.
El comunicado oficial que informó que los generales Zhang y Liu están “bajo investigación” indicaba que enfrentaban cargos por “graves violaciones de la disciplina y la ley”, eufemismo habitual para corrupción.
Más tarde, el diario PLA Daily fue explícito en su editorial, puntualizando que esta acción reflejaba la postura de “tolerancia cero” del Partido Comunista, destinada a “castigar la corrupción… sin importar quién sea ni qué rango posea”.

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Las imputaciones concretas contra los generales no han sido divulgadas y podría ser que nunca se hagan públicas.
No obstante, el hecho de que estén catalogados como “bajo investigación” implica casi con seguridad que enfrentarán al menos una condena privativa de libertad.
El editorial de PLA Daily los presentó como culpables, acusándolos de “haber traicionado profundamente la confianza y las expectativas del Comité Central del Partido Comunista” y de haber “pisoteado y debilitado a la Comisión Militar Central”.
Si bien la acusación puede responder a corrupción, también es posible que obedezca a disputas políticas, considerando el historial de purgas anteriores.
Control absoluto

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Aunque China enfrentaba problemas de corrupción cuando Xi Jinping llegó al poder, el mandatario ha sido señalado también por emplear la campaña anticorrupción y el rigor de los equipos de inspección disciplinaria del Partido para eliminar adversarios políticos o funcionarios que no muestren lealtad plena hacia él.
De esta forma, Xi ha alcanzado un nivel de autoridad sin precedentes que no se observaba desde la era del presidente Mao Zedong, fundador de la República Popular China y líder del Partido Comunista desde 1943 hasta 1976.
Sin embargo, ese tipo de liderazgo puede acarrear efectos contraproducentes:
En el ámbito militar, el ambiente de sospecha puede provocar decisiones prudentes en exceso o incluso débiles.
Además, en el círculo más cercano de confianza, se recuerda que el padre de Zhang Youxia fue compañero revolucionario del padre de Xi Jinping y que Zhang mantenía una relación de años con Xi.
El hecho de que fueran considerados aliados cercanos antes de las recientes turbulencias probablemente agravó la situación, reforzando la idea de que nadie está a salvo.
Zhang era también uno de los pocos oficiales con experiencia real en combate, lo que hace que su salida sea una pérdida considerable para el ejército.
Según Morris, su destitución presenta también desafíos a futuro para Xi Jinping. A pesar de que ha reafirmado su dominio, la crisis refleja tensiones persistentes.
“Definitivamente esto es un golpe para la imagen de Xi y estimo que habrá importantes turbulencias dentro del EPL, entre Xi y sus altos mandos, en los próximos años”.
La purga de los generales más importantes también afecta a la siguiente camada de oficiales, quienes probablemente se cuestionan quién puede ser el próximo afectado.
Dada la suerte de sus superiores, avanzar hacia esa “zona de riesgo” bajo el punto de mira del anticorrupción de Xi puede ser visto como poco atractivo.
¿Y Taiwán?
Los acontecimientos ocurren justo cuando Pekín intensifica la presión sobre Taiwán, lanzando amenazas de que en algún momento realizará un ataque masivo para tomar control de la isla que China considera parte de su territorio.
Expertos analizarán en qué medida estas remociones afectarán esa posibilidad, aunque algunos estiman que tendrán poco efecto en las ambiciones de Pekín.
“La purga no influye en las aspiraciones chinas de controlar Taiwán. Eso depende del Partido entero y de Xi en particular”, afirmó el profesor Chong.
“Donde sí puede tener impacto es en las decisiones operativas. Sin oficiales militares experimentados o con los profesionales intimidantados, la toma de decisiones sobre escaladas y agresiones hacia Taiwán recaerá aún más en Xi, sus gustos y sesgos”.
*Información adicional de Yvette Tan, BBC.

