Las razones detrás de la percepción errónea sobre el tamaño de Groenlandia

Una vista satelital del polo norte

Fuente de la imagen, Getty Images

    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • 23 enero 2026
  • Tiempo de lectura: 5 min

El expresidente Donald Trump ha mostrado interés en Groenlandia durante varios años.

"Me fascinan los mapas. Siempre he señalado: ‘Observa su tamaño. Es inmensa y debería incorporarse a Estados Unidos’", declaró a la prensa acerca de esta isla ártica antes de concluir su primer mandato a principios de 2021.

Una vez volvió a la Casa Blanca hace un año, Trump continuó haciendo hincapié en su intención de obtener el control de Groenlandia, un territorio que pertenece a Dinamarca desde el siglo XIX.

El líder estadounidense se ha enfrentado a dirigentes europeos contrarios a su propuesta, y recientemente les amenazó con imponer aranceles. Durante esta semana aseveró haber establecido un «marco para un futuro acuerdo» con la OTAN relacionado con la isla, aunque no ofreció mayores detalles.

Groenlandia no es una isla pequeña; con una extensión de 2,1 millones de kilómetros cuadrados, es la mayor isla del planeta.

No obstante, su tamaño suele ser malinterpretado en los mapas tradicionales, que la muestran con una superficie similar a la de África, cuando en realidad ese continente es alrededor de 14 veces más grande.

Esto se debe a una explicación concreta.

La proyección de Mercator

Desde hace varios siglos, la mayoría de los mapas utilizados globalmente están basados en la denominada proyección de Mercator.

Esta fue ideada en el siglo XVI por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator. Su diseño aumenta el tamaño de regiones cercanas a los polos, como Norteamérica y Europa, en comparación con áreas próximas a la línea ecuatorial, como África y Sudamérica.

Mercator desarrolló esta proyección para solucionar la dificultad que presenta representar en una superficie plana y bidimensional un planeta esférico (o ligeramente ovalado, como es la Tierra), que es tridimensional.

Un mapamundi con la proyección Mercator

Fuente de la imagen, Getty Images

Este desafío matemático provoca necesariamente distorsiones en todos los mapas planos de la superficie terrestre. Según la técnica utilizada para su creación, las proporciones, formas y posiciones de los continentes pueden variar.

Desde hace siglos, los cartógrafos son conscientes de esta limitación y la resuelven según el propósito que tenga cada mapa.

Mercator produjo su reconocida proyección, que se popularizó mundialmente, con un objetivo concreto: la navegación.

Y logró que con ese mapamundi, los navegantes pudieran saber hacia dónde orientar la brújula para viajar de un punto a otro.

El inconveniente de la proyección de Mercator radica en que altera la escala de los países conforme se alejan del ecuador.

Un mapamundi con la proyección de Equal Earth creada por Strebe

Fuente de la imagen, Strebe

La distorsión en Mercator sucede porque su proyección es cilíndrica y representa los meridianos como líneas paralelas con distancia constante entre ellas.

En realidad, los meridianos se intersectan en los polos; esto significa que el espacio entre ellos disminuye a medida que uno se aleja del ecuador.

Esta característica es la causa de que Groenlandia parezca de un tamaño exagerado respecto a África, cuyo tamaño real alcanza casi 30 millones de kilómetros cuadrados, es decir, 14 veces más grande que la isla.

Por ejemplo, Brasil es cinco veces más extenso que Alaska, aunque en los mapas basados en Mercator ambos aparecen con dimensiones similares.

Proyecciones más precisas

Los mapas mundiales con proyección de Mercator han moldeado nuestra percepción del planeta durante siglos.

Han sido los más utilizados en instituciones educativas, lo que ha generado que muchas generaciones tengan una idea errónea acerca de las proporciones entre las regiones continentales.

En tiempos recientes, organizaciones y activistas han impulsado campañas para promover el uso de mapas que reflejen las proporciones reales de los territorios.

El mundo en una proyección Equal Earth, con una cuadrícula de 10° y las indicatrices de Tissot superpuestas.

Fuente de la imagen, Justin Kunimune

Por ejemplo, en Boston, Estados Unidos, en 2017 las autoridades educativas optaron por dejar de utilizar mapas de Mercator y prefirieron emplear la proyección Gall-Peters (1971) para corregir la percepción «eurocéntrica» del mundo.

Asimismo, en 2025, la Unión Africana, que integra a todos los países africanos, lanzó la campaña Correct The Map («Corrijan el mapa»), destinada a impedir que gobiernos, instituciones educativas y empresas representen a África con un tamaño menor al real.

Los defensores del cambio argumentan que los mapas más comunes reflejan la visión de poder de los países del noroeste global. La directora ejecutiva de Africa No Filter, una de las organizaciones detrás de esta iniciativa, califica la proyección de Mercator como «la mayor campaña de desinformación».

La alternativa propuesta desde África es la proyección Equal Earth (Tierra Igualitaria), creada en 2018, la cual representa con mayor precisión las dimensiones de los continentes mediante ajustes en curvaturas, paralelos y meridianos utilizando un sistema de ecuaciones.

Esta propuesta está basada en la proyección Robinson, creada en los primeros años de la década de 1960, pero con modificaciones respaldadas por cálculos más exactos.

En síntesis, cualquier proyección puede preservar el tamaño o la forma, pero no ambas características simultáneamente en todas las áreas.

No obstante, Equal Earth, Robinson y Gall-Peters se encuentran entre las proyecciones que han alcanzado un mejor compromiso entre ambas variables.

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