
Fuente de la imagen, Napasin Samkaewcham / BBC News Thai
Información del artículo
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- Autor, Nongnapat Patcham
- Título del autor, Servicio Tailandés de la BBC
- 24 enero 2026
- Tiempo de lectura: 8 min
Ongsa comienza su experiencia en una nueva secundaria sintiéndose insegura y apartada, pero cuando conoce a Sun, una de las estudiantes más populares, esta joven introvertida se enamora instantáneamente.
Con temor de revelar sus sentimientos, Ongsa utiliza el seudónimo "Tierra" en Instagram para comunicarse con Sun, quien asume que se trata de un admirador anónimo.
Posteriormente, Ongsa establece una amistad con Sun en la vida real, mientras sigue intercambiando mensajes en línea bajo su alias.
No obstante, la tensión emocional de mantener su vínculo en secreto provoca que la relación finalice pronto.
"Temía que la gente te juzgara por estar conmigo", lamenta Ongsa.
Sin embargo, en una alegre reunión, Sun sonriente responde: "No me importan los demás, sólo tú me importas a mí".

Fuente de la imagen, Wasawat Lukharang / BBC News Thai
Lo que comenzó como una prueba —incluir una pareja femenina en un elenco de personajes gay en la serie Bad Buddy ("Mal amigo")— evolucionó hacia un género televisivo que ganó una gran popularidad mundialmente.
Convertido en el producto cultural asiático más exitoso para exportación, con ganancias que alcanzan decenas de millones de dólares, el género conocido como "Amor de chicas" ha colocado a Tailandia en el núcleo de un movimiento en rápida expansión que está transformando la representación LGTB en la televisión, además de redefinir la cultura fan a escala global.
"Al principio, tuvimos dudas. Después, como director, probé incorporar una pareja femenina en la trama BL (Boy’s Love o "Amor de chicos"), específicamente con las actrices Milk-Love en Bad Buddy", manifestó Noppharnach Chaiyahwimhon, de la productora tailandesa GMMTV, al Servicio Tailandés de la BBC.
Más adelante, la extraordinaria acogida online de la pareja, representada por las actrices Pansa "Milk" Vosbein y Pattranite "Love" Limpatiyakorn, se transformó en un elemento central del fenómeno.

Fuente de la imagen, GMMTV
"Detectamos una tendencia: el público comenzaba a expresarse con entusiasmo sobre esta pareja, solicitando una serie protagonizada por un dúo femenino", comenta Chaiyahwimhon.
En respuesta, GMMTV encargó su primera producción GL (Amor de chicas), titulada "23,5 grados de inclinación de la Tierra", adaptación de la novela homónima con las mismas actrices interpretando a Ongsa y Sun.
No obstante, para el estreno en 2024, la cadena terrestre más grande, Canal 3, ya transmitía "GAP: La teoría rosa", el primer éxito GL con alta audiencia en Tailandia (con 70 millones de habitantes), que también consiguió más de 300 millones de visualizaciones en YouTube.
Antes de concluir ese año, la firma de análisis mediático Rocket Media Lab reportó la producción de 21 series GL con 51 parejas femeninas.

Fuente de la imagen, GMMTV
Mientras tanto, diversas giras GL donde se reúnen seguidores apasionados han agotado entradas en países como China, Taiwán, Filipinas, Japón, Singapur, Camboya e incluso Estados Unidos.
Parte del encanto radica en cómo las historias tailandesas de GL desmarcan de enfoques previos sobre relaciones lésbicas a nivel mundial.
En el mundo, personajes lesbiana, gay o bisexuales suelen relacionarse con finales trágicos o desaparecen abruptamente, explica la doctora Eva Cheuk-Yin Li, profesora asistente en estudios de industrias de pantalla del King’s College Londres, Reino Unido.
"Cuando observamos globalmente, la cantidad de relatos televisivos centrados en el amor entre mujeres es limitada, incluso en Hollywood; y con frecuencia los personajes mueren o enfrentan desenlaces desgraciados. Esto se conoce como el ‘síndrome de lesbiana muerta’, donde personajes LGBT viven destinos trágicos en pantalla".
Sin embargo, las series GL tailandesas desafían esta narrativa.

Fuente de la imagen, Luiza Z
"Lo que distingue al Amor de chicas tailandés dentro de toda esta representación", señala la doctora Li, "es que suele presentar un arco narrativo mucho más satisfactorio. Las parejas enfrentan retos, pero comúnmente disfrutan de una relación, o incluso un desenlace, más pleno y feliz en la mayoría de las historias".
No obstante, añade: "Los personajes principales en el GL tailandés tienden a exhibir feminidad, aunque algunas tienen personalidades marcadas. En la vida real, las lesbianas son diversas en tipo y carácter, así que considero que aún hay trabajo pendiente en cuanto a la representación de esa diversidad".
La fan brasileña Luiza Z revela al Servicio Tailandés de la BBC que, al ver dramas GL tailandeses, fue la primera vez que sintió que "el amor entre dos mujeres podía ser la trama central, no solo una secundaria".
"Fue impresionante la forma en que se conectaron, cómo mostraron la profundidad de su vínculo, las dificultades y emociones", comenta. Los finales felices le hacen sentir "aceptada".
"El GL tailandés siempre concluye con un cierre feliz, y eso nos complace, pues no nos inquieta que las protagonistas sean eliminadas o que sus historias tengan finales trágicos".
"Para nada. Sabemos que estarán juntas al final, y eso brinda consuelo y nos hace sentir validadas", añade Luiza.

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El auge del fenómeno GL ha sido impulsado por su accesibilidad a nivel internacional. Diversas series están disponibles en YouTube, frecuentemente con subtítulos en múltiples lenguas.
Esto elimina barreras para seguidores en naciones con regulaciones estrictas, como China e Indonesia, donde el contenido homosexual suele estar restringido.
En los últimos años, China ha cerrado decenas de miles de sitios web y cuentas en redes sociales que los censores consideran “vulgares”, pornográficos u otros contenidos ilegales o contrarios al régimen.
Por esta razón, cada vez más audiencias buscan en el contenido GL extranjero un espacio cultural seguro.

Fuente de la imagen, Rachel Dax
"Una de mis películas lésbicas tuvo mayor visionado en Arabia Saudita que en cualquier otro país", confesó a la BBC World Service la directora Rachel Dax, radicada en Reino Unido.
"En países con leyes muy estrictas contra la homosexualidad, para algunas personas representa la única afirmación positiva sobre su orientación sexual, vista desde una óptica favorable. Estas películas son de ayuda para quienes las ven".
Algunos seguidores consideran que la creciente visibilidad también está modificando gradualmente las actitudes dentro de la sociedad tailandesa.
Ranuka Songmuang, responsable del sitio de fans de GL, señala que la reacción de su madre ante el género es representativa: "Me gusta la serie The Secret of Us (‘Nuestro secreto’)", opinó ella, "la doctora (personaje principal) es hermosa".

Fuente de la imagen, Wasawat Lukharang / BBC News Thai
No obstante, Tailandia es uno de los países asiáticos más abiertos respecto a la integración de relaciones homosexuales en la vida cotidiana. Cuenta con una ley de igualdad matrimonial, al igual que Taiwán y Nepal, por ejemplo.
En Filipinas, la aceptación de parejas LGBT conviviendo abiertamente está en aumento, aunque la Iglesia católica, influyente en la sociedad filipina, se opone rotundamente al matrimonio igualitario.
Además, existen importantes desafíos en naciones como Malasia, Indonesia y Brunéi, donde la aceptación de relaciones entre personas del mismo sexo es menor. En Brunéi, por ejemplo, el sexo entre hombres está penado con la muerte, aunque en la práctica no se ejecutan condenas capitales por ningún delito.

Fuente de la imagen, GMMTV
Algunos tramas GL abordan directamente los prejuicios. En Poisonous Love ("Amor venenoso"), Pat, protagonista, suplica a los padres de su pareja, Prem, permitir que continúen juntas, pero el padre de Prem les ordena separarse.
"Nuestro amor es sincero y puro", dice Pat, llamando a los padres de Prem "madre y padre".
"No te atrevas a llamarme padre", responde el papá de Prem. "Me repugnas".
En contraste, la relación honesta entre Ongsa y Sun avanza más suavemente, con un desenlace positivo para los seguidores de "Los 23,5 grados de inclinación de la Tierra".
Cuando Sun (que en español significa Sol) pregunta qué harían si tuvieran que estar separadas por un año, Ongsa responde: "No importa cuántos años luz nos distancien, estaremos bien. Al final, nuestras órbitas se cruzarán de nuevo".
"Porque el destino de la Tierra es mantenerse junto al Sol".
Editado por Ahmen Khawaja, Andrew Webb y Stephen Hawkes, del Servicio Mundial de la BBC.

