Con un spa inspirado en la época romana, una cocina de autor y suites que desprenden elegancia, este lugar se ha posicionado entre los preferidos por quienes valoran el descanso, la privacidad y el lujo
- Conoce el hotel boutique más impresionante de España: antiguo palacio del siglo XVIII que alberga una piscina en una cueva de roca caliza
- Hospédate en este rincón de España: palacio francés del siglo XIX transformado en un hotel de lujo en el barrio de Chamberí
Ubicado a solo cinco kilómetros de Pamplona, este hotel boutique de cuatro estrellas superior se ha establecido como uno de los alojamientos más exclusivos de Navarra. Enmarcado en un entorno natural y equipado con un spa de tecnología avanzada, brinda una experiencia de relax que ha seducido incluso a la Familia Real en su más reciente visita oficial a la Comunidad Foral.
Durante su estancia en Navarra, los reyes Felipe y Letizia, acompañados por la princesa Leonor, optaron por este elegante complejo situado en la urbanización de Gorráiz, dentro del Valle de Egüés. Un lugar residencial y tranquilo, ideal para una escapada que combina privacidad, comodidad y cercanía al casco histórico de Pamplona.
El alojamiento que conquistó a la Casa Real
La administración del hotel no tardó en expresar su agradecimiento mediante un comunicado, en el que resaltó su satisfacción por haber acogido «una visita institucional de gran significado para Navarra». Con 87 habitaciones decoradas con un estilo clásico renovado —algunas bautizadas con nombres históricos como Juana de Valois o Margarita de Navarra—, el Castillo de Gorraiz brinda distintas categorías con tarifas que varían entre 104 y 341 euros por noche, según la estancia y los servicios elegidos.
El máximo exponente del lujo es su Junior Suite, un espacio distribuido en dos niveles que incluye salón privado, baños completos, lámparas de cristal de Bohemia, mobiliario de diseño y sábanas de hilo egipcio. Cada aspecto está diseñado para quienes buscan una experiencia exclusiva de alojamiento a escasos minutos de la capital navarra.
spa de inspiración romana que fusiona diseño contemporáneo y tecnología de punta. La zona de aguas cuenta con una piscina revitalizante a 35 ºC provista de camas de burbujas y chorros, una piscina de hidromasaje a temperatura constante, una sauna finlandesa (80 ºC con baja humedad), baño de vapor (40 ºC con alta humedad), duchas de contraste, fuente de hielo y una piscina imperial con un circuito de chorros que estimulan la circulación sanguínea.
La experiencia se desarrolla en un ambiente sobrio y luminoso, con elementos decorativos inspirados en los antiguos palacios termales. Tras completar el circuito, el huésped puede disfrutar de una infusión en el espacio Samovar, rodeado de vegetación y con degustación de aguas aromatizadas con frutas y cítricos para facilitar la rehidratación. Además, el spa ofrece una cuidada carta de tratamientos personalizados en salas con vista al jardín interior, incluyendo una sala VIP para vivencias exclusivas. El catálogo incluye masajes craneales, antiestrés, deportivos, aromáticos y adaptados para embarazadas, así como rituales corporales como el «Ritual de la Rosa», el «Oasis de Serenidad» (con cuencos tibetanos), el «Reina de Egipto» (con barros del mar Muerto) o el ritual posparto. El circuito termal tiene un coste de 25 euros por persona de martes a jueves, a partir de las 16:00 horas, y de 30 euros los viernes, sábados, domingos y festivos.
La propuesta culinaria también destaca. El restaurante La Veranda, dirigido por el chef Andrés Peñas, se basa en productos locales y en platos que rinden tributo a la gastronomía navarra. Entre los entrantes sobresalen opciones como la chistorra artesanal de Arbizu, el carpaccio de vacuno mayor con lascas de parmesano y vinagreta de Módena, o el huevo de caserío a 65 grados con setas silvestres y aceite de trufa de la Valdorba. Como platos principales, se ofrece pescado como el rapito a la parrilla estilo Orio o el rodaballo del Cantábrico, y carnes como el pichón de caserío guisado al estilo tradicional de la Ultzama o el chuletón de vaca a la brasa.
Para cerrar, brillan postres como la tarta de queso especial al horno, la cuajada con sabor a «Kizkilurrin» de la Venta de Ultzama, o el emblemático «Princesa de chocolate», una creación que combina textura, intensidad y un guiño dulce a la visita de la heredera al trono. También se ofrecen menús ejecutivos al mediodía desde 45 euros, que incluyen platos para compartir con opciones de pescado o carne, acompañados por vinos D.O. Navarra, aguas minerales y café frappé.
Un referente del turismo premium en Navarra
Más allá de sus servicios de restauración y bienestar, el hotel dispone de sala lounge, parking cubierto con zona Tesla Destination Charger, espacios «bike friendly» y áreas de lectura junto a la chimenea. Cada rincón del complejo está diseñado para ofrecer calma, exclusividad y una conexión directa con el entorno natural de Gorráiz.
La combinación de discreción, calidad y elegancia ha hecho que se convierta en una opción privilegiada para quienes viajan a Navarra buscando un refugio con encanto. Ahora, con el respaldo simbólico de la Casa Real, su reputación se ha consolidado aún más.
- Conoce el hotel boutique más impresionante de España: antiguo palacio del siglo XVIII que alberga una piscina en una cueva de roca caliza
- Hospédate en este rincón de España: palacio francés del siglo XIX transformado en un hotel de lujo en el barrio de Chamberí
Ubicado a solo cinco kilómetros de Pamplona, este hotel boutique de cuatro estrellas superior se ha establecido como uno de los alojamientos más exclusivos de Navarra. Enmarcado en un entorno natural y equipado con un spa de tecnología avanzada, brinda una experiencia de relax que ha seducido incluso a la Familia Real en su más reciente visita oficial a la Comunidad Foral.

