El brasileño, con un triplete de asistencias y un golazo, volvió a recibir ovaciones. Mbappé anotó un doblete, Valverde repartió dos asistencias y Bellingham también hizo un tanto.
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El Real Madrid, dirigido por Arbeloa, eliminó este martes cualquier referencia a una posible ‘crisis’. De un solo golpe. O más bien seis. Los tantos que anotó el equipo blanco al Mónaco, con un destacado Vinicius en una noche que tranquilizó el ambiente en el Bernabéu. [Narración y estadísticas: Real Madrid 6-1 Mónaco]
El brasileño, protagonista con tres asistencias y un gol espectacular, atrajo de nuevo el aplauso y los cánticos del público. Como en sus mejores jornadas. Como si no hubiera pasado nada. Vini, además, compartió un abrazo con Arbeloa, que debutó en la Champions con triunfo y con el mérito de haber recuperado a su ‘7’.
Mbappé, muy cómodo ejerciendo su rol de líder, firmó otro doblete frente a su antiguo club y crecen las expectativas en torno a Mastantuono y Güler. También anotó Bellingham, mientras Valverde completó otras dos asistencias. Todos hallaron la calma. El Madrid de Arbeloa ya avanza y está cerca de alcanzar su objetivo de quedar entre los ocho mejores.
El abrazo de Vinicius con Arbeloa tras marcar ante el Mónaco EFE
Desde un inicio, la atmósfera en la Castellana fue más tranquila que la del sábado. Únicamente algunos pitos a Vinicius surgieron en medio del ruido ambiental. Sin comparación con lo vivido frente al Levante. Además, se guardó un solemne minuto de silencio por la tragedia de Adamuz, que realmente impactó a todos.
Los ánimos de Arbeloa surtieron efecto, y este Madrid, con dos mediocentros jugando de laterales -Valverde y Camavinga-, salió decidido. Destacó especialmente el rendimiento inicial de Mastantuono, titular mientras Rodrygo continúa en recuperación. El argentino vivió probablemente sus mejores instantes desde que está en el Madrid.
La primera anotación llegó tras una gran jugada por la banda de Mastantuono, en apenas cinco minutos. A la primera ocasión clara para los blancos. Franco, que se adapta bien al rubio -no solo en apariencia-, desorientó a tres defensores del Mónaco y filtró un pase dentro del área a Valverde.
El uruguayo -recordemos que comenzó como lateral- prolongó el balón y asistió a Mbappé. El francés no falló; pidió perdón a la hinchada monegasca, que hace diez años presenció el surgimiento de una estrella. Aquel joven Kylian ha madurado y ahora es el capitán del Rey de Europa.
Mbappé pidió perdón a la afición del Mónaco tras marcar el 1-0 Reuters
Tras el tanto, el Madrid continuó ejerciendo dominio. El Mónaco tuvo una oportunidad para empatar, pero el exbarcelonista Ansu Fati, erró frente al arco. Al equipo del Principado le costaba crear peligro cerca del área blanca, mientras Vinicius y Mastantuono causaban problemas constantes por las bandas.
Mbappé toma el mando
El Bernabéu demandaba que el equipo ampliara la ventaja antes del descanso y la anotación llegó poco antes de la media hora. Exactamente en el minuto 27. Después de una brillante jugada de tacón de Camavinga en el centro del campo -otro jugador ubicado teóricamente en el lateral-, Güler envió un pase perfecto a Vinicius.
El Madrid penetró el área con Vinicius controlando el balón y Mbappé desmarcándose. Dos delanteros incansables. El resultado esperado: un pase curvo con el exterior del pie de Vini y un remate certero de ‘Kiki’.
Mbappé celebra junto a Vinicius uno de los goles contra el Mónaco Europa Press
El centrocampista del Mónaco Teze estrelló un disparo contra el larguero de la portería defendida por Courtois poco después del segundo gol de los blancos. Junto con la ocasión anterior de Ansu, fueron las pocas oportunidades que tuvo el equipo dirigido ahora por Sébastien Pocognoli.
Durante lo que restó de la primera parte, el Madrid insistió, especialmente Vinicius, buscando el 3-0, aunque sin éxito. Al descanso se llegó con ese marcador. Para la segunda parte, Arbeloa hizo un cambio táctico: ingresó Ceballos por Asencio y retrasó a Tchouaméni al centro de la defensa.
Más allá de ajustes tácticos, el conjunto blanco mostró una actitud decidida para cerrar el partido rápidamente. Lo logró en los primeros diez minutos del segundo tiempo, con un gol de Mastantuono que mereció esa recompensa, seguido por un autogol de Kehrer, central rival.
Vinicius fue fundamental en ambos goles. Primero, asistió a Franco tras una maniobra en el área y luego casi logra un tercer pase de gol cuando Mbappé estaba listo para marcar, pero un defensor desvió la jugada hacia su portería. A pesar de ser un autogol, la UEFA reconoció la asistencia a Vinicius.
El gol de Mastantuono contra el Mónaco EFE
Con más de treinta minutos todavía por jugar y el marcador ya abultado, el Bernabéu volvió a disfrutar del Madrid. Y el Madrid de su estadio. Incluso se volvió a escuchar con justicia el nombre de Vinicius Jr. desde el fondo sur del recinto.
Vinicius encuentra la tranquilidad
La joya del partido llegó a través del gol de Vinicius, que lo consiguió de cualquier forma, pero además realizó una anotación con su sello: un disparo potente que rompió la red tras internarse solo en el área.
Finalmente, fue todo el estadio el que celebró y aclamó a Vinicius tras su tanto para el 5-0. El brasileño se acercó a sus compañeros y después compartió un abrazo con Arbeloa que refleja mucho. El ‘espartano’, con paciencia y apoyo, logró recuperar a su ‘7’ en la semana más complicada de casi ocho años en el club.
Vinicius, con el balón de la Champions League Reuters
Mastantuono se retiró ovacionado y, con el equipo blanco más calmado, el Mónaco logró marcar su gol de honor, obra de Teze, quien también protagonizó el disparo al larguero en la primera mitad.
Quedaba, sin embargo, otra reconciliación. Aunque su distanciamiento no fue tan marcado como el de Vinicius, se trata de Bellingham. El inglés anotó el 6-1, con asistencia de Valverde, y celebró con un gesto irónico que seguramente será un éxito en las redes sociales.
Así, y con otra ovación para Valverde al ser sustituido, finalizó la noche en el Bernabéu. Una jornada de tranquilidad.
El Real Madrid, que el fin de semana quedó a un punto del Barça en Liga, termina este martes segundo en Champions y apunta hacia los octavos de final. Arbeloa sonríe. El madridismo también.
La celebración de Jude Bellingham en su gol al Mónaco Reuters
Real Madrid 6-1 Mónaco
Real Madrid: Courtois; Fede Valverde (Mesonero, m.83), Raúl Asencio (Ceballos, m.46), Huijsen, Camavinga (Fran García, m.77); Tchouaméni, Güler (Carvajal, m.77), Bellingham; Mastantuono (Gonzalo, m.71), Vinícius y Mbappé.
Mónaco: Kohn; Vanderson (Ouattara, m.61), Kehrer, Dier, Caio Henrique; Teze, Zakaria (Bamba, m.73); Golovin; Akliouche, Ansu Fati (Coulibaly, m.61); y Balogun (Ilenikhena, m.73).
Goles: 1-0, m.5: Mbappé. 2-0, m.26: Mbappé. 3-0, m.51: Mastantuono. 4-0, m.55: Kehrer en propia puerta. 5-0, m.63: Vinícius. 5-1, m.72: Teze. 6-1, m.80: Bellingham.
Árbitro: Espen Eskas (NOR). Amonestó a Bellingham (44) por el Real Madrid; y a Zakaria (33) por el Mónaco.
Incidencias: partido correspondiente a la séptima jornada de la Liga de Campeones, celebrado en el estadio Santiago Bernabéu con 78.300 espectadores. Se respetó un emotivo minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario en Adamuz.

