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- Autor, Ángel Bermúdez
- Título del autor, BBC News Mundo
- 3 enero 2026Actualizado 5 enero 2026
- Tiempo de lectura: 7 min
La detención del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de las fuerzas militares estadounidenses puso el foco en Delcy Rodríguez, abogada que ha estado años dentro del círculo cercano del depuesto mandatario y que fue designada vicepresidenta ejecutiva en 2018.
Un poco más de 48 horas tras la captura de Maduro en Caracas junto a su esposa, Cilia Flores, por fuerzas especiales de EE.UU. y su traslado a ese país para enfrentar un juicio en Nueva York, Rodríguez tomó juramento este lunes como presidenta interina de Venezuela.
Su ascenso al poder fue facilitado por una resolución del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela (TSJ), emitida en la noche del sábado, que ordenó su asunción como jefa del Estado debido a la «ausencia forzosa» de Maduro.
Momentos después, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, leyó un comunicado en una transmisión conjunta en radio y televisión donde las Fuerzas Armadas manifestaron su respaldo a la decisión del TSJ que establece a Rodríguez como líder para conservar el orden constitucional.
“Asumo con pesar tras el secuestro de dos héroes mantenidos como rehenes: el presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores”, declaró Rodríguez al jurar como presidenta encargada delante de la Asamblea Nacional, órgano controlado por el chavismo al igual que el TSJ.
Asimismo, Rodríguez ha captado la atención al ser mencionada por el presidente Donald Trump el sábado como la interlocutora con quien EE.UU. negociaría el futuro de Venezuela tras los hechos recientes.
En la conferencia para explicar la operación militar del sábado, Trump insinuó que Rodríguez podría liderar el gobierno luego de la salida de Maduro, pero trabajando en alianza con EE.UU. para la recuperación del país.
El mandatario estadounidense afirmó que Rodríguez estuvo en comunicación con el secretario de Estado Marco Rubio, dando a entender que estaba dispuesta a aceptar las demandas estadounidenses. “No tiene otra opción”, afirmó.
No obstante, poco después Rodríguez emitió un mensaje en cadena nacional donde reafirmó que considera a Maduro “el único presidente de Venezuela”, calificó su detención como un “secuestro” y afirmó que Venezuela “no se entrega, no se rinde y nunca será colonia de nadie”.

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El domingo por la noche su discurso cambió, difundiendo un comunicado que parecía más conciliador, donde invitaba a Trump y a EE.UU. a colaborar “en una agenda de cooperación”.
“Extendemos la invitación al gobierno estadounidense para trabajar juntos en una agenda enfocada en el desarrollo conjunto, respetando la legalidad internacional y fomentando una convivencia comunitaria duradera”, expresó en el documento.
Este tono más moderado, dirigido a Trump a menos de dos días de la detención de Maduro por fuerzas estadounidenses, genera incertidumbre acerca de la postura final que asumirá Rodríguez en este conflicto.
Al mismo tiempo, no parece concordar con el perfil ni con la trayectoria política de Rodríguez, quien anteriormente se ha declarado antiimperialista y ha destacado un “concepto de no entendimiento con bloques imperialistas”.
Pero, ¿quién es en realidad Delcy Rodríguez?
Linaje político de izquierda

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Delcy Rodríguez tiene la política como parte de su ascendencia.
Esta jurista de 56 años es hija de Jorge Antonio Rodríguez, quien fue militante guerrillero en los años 60 y falleció bajo custodia policial en 1976 tras ser arrestado por su participación en el secuestro de William Niehous, alto ejecutivo de una compañía estadounidense con operaciones en Venezuela.
La muerte de su padre impactó a la opinión pública porque ocurrió por las torturas y malos tratos recibidos durante la detención.
Este hecho marcó parte de la motivación para que Delcy se dedicara a estudiar Derecho en la Universidad Central de Venezuela, y luego realizó especializaciones en Derecho Laboral y Sindical en Francia.
“Decidí buscar justicia por el caso de mi papá e ingresé a Derecho. De inmediato, solicité ser asistente de investigación en el Instituto de Estudios Penales”, relató en una ocasión.
Este episodio también habría influido en su acercamiento a la política. “La revolución bolivariana, la llegada del comandante Hugo Chávez, fue nuestra venganza personal”, afirmó en 2018, aunque aclaró que su motivación no era el rencor.
De Chávez a Maduro

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Al igual que su hermano mayor, Jorge Rodríguez, actual presidente de la Asamblea Nacional, Delcy inició su carrera política durante la administración de Hugo Chávez, cuando ingresó brevemente al gabinete como ministra del Despacho de la Presidencia.
Sin embargo, fue con Maduro en el poder cuando ocupó variados cargos de alta relevancia en el Ejecutivo. Empezó siendo ministra de Comunicación e Información, luego ministra de Economía y posteriormente canciller.
En tiempos recientes, alcanzó la vicepresidencia ejecutiva, además de asumir la cartera de Hidrocarburos.
También fue la primera presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente elegida en 2017, una posición con importancia jurídica considerable, dado que ese órgano posee carácter supraconstitucional.
Al igual que su hermano Jorge, Delcy ha sido un actor clave para Maduro, desempeñándose como operador político tanto dentro como fuera del país.
El politólogo Nícmer Evans declaró a BBC Mundo en 2024 que “Delcy trabaja en conjunto con su hermano. Ella es menos intelectual y más operativa. Ambos son bien formados y han rellenado un vacío dejado por la ausencia total de gente capaz en el gobierno”.
Agente diplomático
Delcy Rodríguez estuvo formalmente al frente de la cartera de Exteriores entre 2014 y 2017 bajo Maduro, pero su perfil nunca dejó de ser visible tanto dentro como fuera de Venezuela.
De hecho, en los años en que Maduro limitó sus viajes internacionales, ella fue operadora principal en las relaciones con aliados como Turquía, China e Irán.
Internacionalmente, Rodríguez protagonizó varias controversias, como en 2016 cuando, siendo canciller, intentó acceder a una reunión del Mercosur en Buenos Aires, pese a que Venezuela había sido excluida del bloque.
Más tarde ocurrió el llamado “Delcygate”, polémica que surgió tras el aterrizaje a primera hora del 20 de enero de 2020 de Rodríguez en un avión privado en el aeropuerto de Barajas en Madrid, donde se reunió unas horas con el ministro español José Luis Ábalos, a pesar de tener prohibida la entrada al espacio Schengen por Austria.
Rodríguez forma parte del grupo de más de cincuenta altos funcionarios venezolanos sancionados por la Unión Europea debido a violaciones a derechos humanos y al deterioro de la democracia en Venezuela.
EE.UU. impuso sanciones contra ella en 2018, al igual que contra su hermano Jorge Rodríguez, el ministro de Defensa Vladimir Padrino y la primera dama Cilia Flores.
En ese entonces, y al igual que ahora, Delcy rechazó públicamente estas medidas y cuestionó las políticas implementadas desde Estados Unidos.
Por consiguiente, pasar de esa posición a ser el supuesto instrumento de Trump para una transición post-Maduro en Venezuela requerirá una habilidad política excepcional, producto posiblemente de la presión de circunstancias extremadamente complejas.

