Los expertos brindan apoyo emocional a víctimas directas y familiares tras el descarrilamiento ocurrido el domingo por la tarde

Un grupo de psicólogos especializados, pertenecientes al Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED) del Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Occidental, colabora desde la noche del domingo con la Consejería de Sanidad regional y los servicios del 112 para asistir a los afectados tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba), que ha ocasionado al menos 39 fallecidos y numerosos heridos.
La función principal de estos psicólogos es proporcionar soporte emocional tanto a los damnificados directos como a sus familiares en el Centro Polideportivo de Adamuz, lugar central para la atención luego del incidente. El propósito del GIPED consiste en ofrecer una respuesta rápida y especializada en emergencias, dotando de herramientas para enfrentar el duelo y evitar trastornos como el estrés postraumático.
Estos profesionales trabajan también en estrecha colaboración con otros servicios de emergencia, entre ellos Cruz Roja, para articular una respuesta integral que ayude a reducir el impacto emocional del suceso en esta etapa de alta vulnerabilidad, dado que todavía se desconoce la causa del accidente.
Descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz
El incidente ocurrió alrededor de las 19:39 horas del domingo, cuando un tren de la compañía Iryo, que había partido de Málaga una hora antes con destino a Puerta de Atocha y 317 pasajeros a bordo, descarriló los tres últimos vagones, invadiendo la vía adyacente donde transitaba en ese instante otro convoy de Renfe con destino a Huelva, que también descarriló. Los vagones del Iryo impactaron contra los dos primeros vagones del Alvia de Renfe, que fueron desalojados y cayeron por un terraplén de aproximadamente cuatro metros.
El tren fue inspeccionado hace cuatro días
Hasta ahora, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha descrito el accidente como “extraño y complicado de explicar”, ya que el tren de Iryo implicado es relativamente nuevo, con menos de cuatro años de antigüedad, y la infraestructura también fue renovada recientemente. Además, el ministro ha señalado que el siniestro es especialmente desconcertante debido a que se produjo en un tramo recto de la vía.

Por su parte, Iryo ha informado que el tren descarrilado fue revisado el pasado 15 de enero, es decir, hace apenas cuatro días, y fue fabricado en 2022.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha desplegado también a 40 efectivos y alrededor de quince vehículos para apoyar a los equipos desplazados en Adamuz, según comunicó el Ministerio de Defensa mediante la red social X.

