Comisión Europea insta a la industria pesada a apoyar la fabricación bajo la marca ‘Made in Europe’ – filtración

A steel worker watches the hot metal at the Thyssenkrupp steel factory in Duisburg, Germany, Friday, April 27, 2018. Duisburg is the biggest steel producer site in Europe.

La Comisión Europea está solicitando a los líderes empresariales que "apoyen y firmen" una iniciativa liderada por Francia para aumentar la proporción de producción industrial europea, según una carta vista por Euronews. El llamado del Ejecutivo de la UE llega pocos días antes de la presentación de la Ley del Acelerador Industrial.

La Comisión Europea está buscando el respaldo de representantes de industrias pesadas, como los sectores del acero y el aluminio, para apoyar un componente ‘Hecho en Europa’ en la próxima legislación, según una carta a la que tuvo acceso Euronews.

El objetivo es revitalizar una industria en declive frente a la competencia de China y Estados Unidos.

Esta petición se produce en el contexto de la inminente presentación por parte del Ejecutivo de la UE de la Ley del Acelerador Industrial (IAA), cuyo propósito es impulsar la descarbonización de industrias que consumen grandes cantidades de energía, manteniendo al mismo tiempo la competitividad de la producción europea.

Un proyecto similar fue adoptado por la Unión Europea en 2024 para priorizar la fabricación nacional de tecnologías limpias, mientras el bloque avanza hacia la neutralidad neta para 2050.

«El regreso de las relaciones económicas basadas en el poder — a través de aranceles, subsidios masivos, restricciones a la exportación y competencia desleal — plantea a Europa una decisión clara: equiparnos con una política industrial ambiciosa y pragmática, o aceptar una erosión progresiva de nuestra base industrial, conocimientos técnicos y soberanía económica», señala la carta enviada por el Vicepresidente Ejecutivo francés Stéphane Séjourné.

Los analistas indican que la IAA puede reforzar considerablemente la competitividad industrial de la UE, ya que tanto sectores históricamente intensivos en energía, como la producción de cemento y acero, como tecnologías innovadoras de cero emisiones, enfrentan una demanda baja y una competencia internacional perjudicial.

No obstante, algunos críticos advierten que la futura ley podría debilitar la competitividad dentro del mercado único europeo, especialmente considerando los marcos industriales más desarrollados en países como Francia y Alemania.

«Siempre que se utilice dinero público europeo, debe contribuir a la producción europea», afirma la carta, que busca garantizar que «Europa siga siendo una potencia industrial» y no solo un «mercado pasivo».

Technical equipment for the electrolyser of a hydrogen production plant is located on the EWE premises in the Huntorf district in Elsfleth, Germany. Equipamiento técnico para el electrólito de una planta de producción de hidrógeno ubicada en las instalaciones de EWE en el distrito de Huntorf, Elsfleth, Alemania. Hauke-Christian Dittrich/(c) Copyright 2020, dpa (www.dpa.de). Todos los derechos reservados

En diciembre, un grupo conformado por nueve países —incluyendo Chequia, Estonia, Finlandia, Irlanda, Letonia, Malta, Portugal, Suecia y Eslovaquia— expresó su preocupación de que la futura legislación de la Comisión podría generar “consecuencias para la competencia efectiva, niveles de precios y calidad, así como impactos en las empresas”.

Por otro lado, Polonia y Países Bajos apoyan la idea de realizar una evaluación de impacto.

Cupos, oferta y demanda, ayudas estatales

Las discusiones políticas en torno a los criterios, incentivos y permisos para los productos nacionales continúan en desarrollo, según declaró a Euronews un diplomático de la UE que pidió mantener el anonimato.

Lo mismo ocurre con el financiamiento, ya que la Comisión estudia cómo vincular los fondos de la UE con la iniciativa en preparación. El marco financiero plurianual (MFF) del bloque y el Fondo de Competitividad de la UE están previstos para respaldar a las industrias europeas.

Aún no se ha determinado un porcentaje específico para la cuota mínima de productos europeos en la nueva ley, pero se han considerado cifras que oscilan entre el 60% y el 80%, indicó el diplomático.

«Cuando se establezca esta cifra, incluirá distinciones precisas para gestionar importaciones y exportaciones», explicó la fuente, destacando que la producción de empresas no europeas establecidos en la UE podría clasificarse como ‘Hecho en Europa’.

Europa ya lidera en la adopción de normas ambientales más estrictas para las empresas, lo que ha provocado costos de producción más elevados, y se espera que la nueva ley pueda incrementar estos costos aún más.

La Comisión está analizando «crear las condiciones para equilibrar la oferta y la demanda», añadió el diplomático. Para ello, se planea fomentar la creación de llamados «mercados líderes» que impulsen la demanda dentro de Europa de productos industriales sostenibles y bajos en carbono.

Este enfoque tiene como fin establecer un mercado previsible para tecnologías limpias y sus productos, como el acero verde y el hidrógeno, mediante políticas basadas en la demanda.

El apoyo financiero a través de ayudas estatales —es decir, cuando los gobiernos destinan fondos públicos para préstamos, subvenciones o exenciones fiscales a empresas o sectores específicos— podría experimentar modificaciones bajo la IAA.

«Es probable que los Estados miembros queden exentos de notificar a la Comisión Europea cuando financien proyectos de descarbonización», explicó el diplomático.

Reacciones de los líderes empresariales

Los líderes de la industria europea parecen receptivos al llamamiento de la Comisión para fortalecer la producción nacional, destacando el «récord de déficit comercial de 350 000 millones de euros» con China registrado en 2025, según una segunda carta consultada por Euronews.

Los representantes empresariales califican la IAA como «un acto de independencia económica» que responde al informe Draghi. En este documento, el ex presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, instaba a los 27 países de la UE a cerrar la brecha con China y otros competidores, o arriesgarse a una «agonia lenta».

«Los chinos cuentan con ‘Made in China’, los estadounidenses con ‘Buy American’, y la mayoría de las otras potencias económicas tienen programas similares que favorecen sus propios activos estratégicos. ¿Por qué no nosotros?», señala la carta destinada a ser firmada por empresas de la UE.

Debido al aumento anticipado en la producción por parte de los fabricantes europeos, los líderes industriales solicitan apoyo financiero mediante «subastas públicas, ayudas estatales directas u otras formas de respaldo económico».

«Es el momento para que Europa produzca más y, sobre todo, de manera más estratégica. Para garantizar nuestra seguridad económica, debemos apoyar y minimizar riesgos en nuestras cadenas de valor clave», concluye la carta.

Tras su aplazamiento en diciembre, la presentación de la IAA está prevista para el 29 de enero, aunque fuentes cercanas al expediente advierten que podría haber nuevos retrasos.

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