Feministas critican al PSOE por la disparidad en el tratamiento de las denuncias por acoso sexual dentro del partido, destacando una mayor rapidez en el caso de Adolfo Suárez frente al de Paco Salazar.
El manifiesto, respaldado por más de 600 feministas, solicita una conferencia dedicada exclusivamente a la Igualdad para abordar el feminismo y la gestión interna de las denuncias de acoso.
Ferraz ha aceptado reunirse con las promotoras del documento, aunque descarta organizar una conferencia monográfica sobre feminismo, prefiriendo priorizar un evento enfocado en política exterior y la paz.
Figuras destacadas del PSOE apoyan la demanda de una mayor respuesta feminista y critican la falta de atención hacia las peticiones de las víctimas dentro del partido.
«En ciertos aspectos, actúan con lentitud; en otros, con sorprendente rapidez». El Gobierno, que cesó a un alto cargo de Moncloa cinco meses después de conocerse denuncias de acoso sexual en su contra, ha mostrado mayor diligencia al recibir a la persona que interpuso la querella contra Adolfo Suárez por supuestos abusos cometidos hace cuatro décadas.
La denuncia contra el expresidente fue presentada el 9 de diciembre, y el 7 de enero la ministra de Igualdad, Ana Redondo, atendió a la denunciante.
En contraste, con respecto a Paco Salazar, quien ejercía como secretario general de Coordinación Institucional en la Presidencia cuando fue destituido, no hay registro de que las víctimas hayan sido recibidas por el Ministerio de Igualdad ni que se les haya ofrecido disculpas personalmente.
Las denuncias contra Salazar fueron presentadas en julio mediante el canal interno del PSOE, pero hasta diciembre —momento en que se hizo público que la investigación interna se estaba demorando y que los testimonios ya no estaban disponibles— la ministra Redondo no calificó esos actos de «indignos».
Además, no existen informes de que Redondo haya mantenido encuentros con las mujeres que denunciaron al presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, ni con las que acusaron al senador y miembro de la Ejecutiva, Javier Izquierdo.
«¿Por qué unas sí y otras no?», cuestiona una militante socialista, resaltando la existencia de un doble estándar. Recientemente, tras la denuncia contra Julio Iglesias, el Gobierno también ha reaccionado rápidamente, apoyando a las denunciantes.
La misma crítica fue expresada a EL ESPAÑOL por algunas de las 600 feministas que han suscrito el manifiesto —presentado en forma de carta— dirigido a la secretaria de Organización, Rebeca Torró, y a la secretaria de Igualdad, Pilar Bernabé, solicitando la convocatoria de una «conferencia de Igualdad».
La carta, que inicialmente recogió 53 firmas, pide que los implicados en casos de acoso dentro del partido sean «sancionados conforme a las normas internas y disposiciones legales», y requiere «superar los problemas y contradicciones que enfrenta la organización» en esta materia.
También se propone un «rearme feminista» dentro de una organización que aún arrastra divisiones surgidas durante la gestión de Irene Montero al frente del Ministerio de Igualdad, con leyes como la trans y la del solo sí es sí, cuya aplicación ha facilitado la reducción de penas a agresores sexuales.
Tras la acumulación de apoyos, Ferraz ha accedido a un encuentro con las promotoras del manifiesto. El próximo miércoles 21, la secretaria de Igualdad, Pilar Bernabé, las recibirá para conocer sus propuestas.
Por ahora, Ferraz no convocará una conferencia política exclusiva sobre feminismo, como han solicitado más de 500 firmas.
En su lugar, la dirección del PSOE ha optado por organizar una conferencia política «por la paz» y en defensa del multilateralismo que se celebrará durante el primer semestre del año, con la participación de agentes sociales y militantes.
«El asunto es la paz», concluyó el lunes la portavoz Enma López tras la Ejecutiva del PSOE, donde se oficializó este encuentro que busca un fortalecimiento ideológico en política exterior, el área en la que Pedro Sánchez se siente más cómodo.
Las feministas pretenden que sus propuestas no se diluyan y consideran imprescindible una conferencia exclusiva sobre feminismo, tras «una profunda ruptura» en el movimiento y luego de haber visto cómo sus demandas fueron «ignoradas y silenciadas».
Entre las firmantes se encuentran figuras como la exvicesecretaria general Elena Valenciano; la diputada Ada Santana; la senadora Araceli Martínez Esteban; la exministra de Asuntos Sociales Matilde Fernández; la presidenta de Feministas Socialistas, Amelia Valcárcel; la exportavoz del Gobierno Rosa Conde; y la exdiputada Ángeles Álvarez.

