Primer ministro de Groenlandia reafirma preferencia por Dinamarca frente a la insistencia de Trump para adquirir la isla

Mette Frederiksen, con una chaqueta marrón, y el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, con un impermeable azul, hablan con los periodistas, con las banderas de Dinamarca y Groenlandia a los lados de los dos podios.

Fuente de la imagen, Reuters

    • Autor, Paulin Kola
    • Título del autor, BBC News
  • 1 hora
  • Tiempo de lectura: 4 min

El primer ministro de Groenlandia afirmó que, si su población tuviera que decidir “aquí y ahora”, elegiría a Dinamarca antes que a Estados Unidos.

Las palabras de Jens-Frederik Nielsen durante una conferencia de prensa conjunta con la primera ministra danesa representan la postura más firme expresada por un representante del territorio danés con autonomía parcial desde que el presidente estadounidense Donald Trump retomara su propuesta de anexar la isla.

Trump sostiene que Estados Unidos necesita “poseer” Groenlandia como medida para protegerse frente a Rusia y China. La Casa Blanca ha planteado la opción de comprar la isla, aunque tampoco ha descartado recurrir a la fuerza para su incorporación.

Dinamarca forma parte de la OTAN, y la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió que un uso de la fuerza militar implicaría el fin de la alianza transatlántica de defensa.

Territorio estratégico

Una gorra con el mensaje "Haz que EE.UU. se vaya" en el idioma de Groenlandia

Fuente de la imagen, Getty Images

Aunque tiene la menor densidad demográfica, la posición geográfica de Groenlandia, situada entre América del Norte y el Ártico, hace que la isla sea un punto clave para los sistemas de alerta temprana ante ataques con misiles y para la vigilancia naval en la zona.

Trump ha repetido en varias ocasiones que Groenlandia es crucial para la seguridad nacional estadounidense, afirmando sin evidencias que está “invadida por barcos rusos y chinos” en todas partes.

Desde la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos mantiene una base en Pituffik, en el extremo noroeste de Groenlandia, donde cuenta con más de 100 efectivos militares de forma permanente.

Los acuerdos existentes con Dinamarca otorgan a Estados Unidos la facultad para desplegar la cantidad de tropas que considere necesaria en Groenlandia.

Sin embargo, Trump declaró la semana pasada en Washington que un contrato de arrendamiento no basta: para Estados Unidos “es indispensable ser propietario” y que “la OTAN debe comprenderlo”.

En la rueda de prensa de este martes en Copenhague, la primera ministra danesa Frederiksen expresó sin ambages su rechazo a la “presión totalmente inaceptable de nuestro aliado más cercano”.

Además, advirtió que “existen fuertes indicios de que lo más complicado aún está por venir”.

El primer ministro groenlandés reconoció que enfrentan una posible “crisis geopolítica”, aunque remarcó que la posición de la isla es nítida:

“Si tuviéramos que optar entre Estados Unidos y Dinamarca en este momento, escogeríamos Dinamarca”.

Añadió: “Debe quedar claro para todos: Groenlandia no desea ser propiedad de Estados Unidos. Groenlandia no quiere estar bajo dominio estadounidense. Groenlandia no desea integrarse a Estados Unidos”.

La conferencia en Copenhague tuvo lugar un día antes de que el ministro danés de Asuntos Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, y su homóloga groenlandesa, Vivian Motzfeldt, viajen a Washington DC para reunirse con el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio.

Un bote en la marina de Ilulissat, Groenlandia.

Fuente de la imagen, Getty Images

Los países aliados de Dinamarca en la OTAN, incluyendo las principales naciones europeas y Canadá, han expresado su respaldo en los últimos días con declaraciones que reiteran que “solo Dinamarca y Groenlandia poseen la autoridad para decidir sobre sus relaciones”.

Enfatizan compartir con Estados Unidos el interés por la seguridad en el Ártico, señalando que esta debe alcanzarse de manera colectiva entre los aliados, incluido EE.UU.

También solicitaron respetar “los principios de la Carta de Naciones Unidas, que incluyen soberanía, integridad territorial e inviolabilidad de las fronteras”.

Las calles de Groenlandia

Fuente de la imagen, Getty Images

Las preocupaciones sobre el destino del territorio se reavivaron tras la acción militar empleada por Trump contra Venezuela el 3 de enero, en un intento por derrocar a su presidente, Nicolás Maduro.

Trump ya había ofrecido comprar la isla en 2019, durante su primer mandato, pero la respuesta fue que no estaba en venta.

En años recientes, el interés por los recursos naturales de Groenlandia ha crecido, especialmente en minerales de tierras raras, uranio y hierro, cuyo acceso mejora conforme el hielo se derrite debido al cambio climático.

Los investigadores consideran que el territorio podría también contener importantes yacimientos de petróleo y gas.

Scroll al inicio