Ambos partidos inician las negociaciones la próxima semana para la investidura de la candidata del PP en Extremadura.

Se aclararon las incertidumbres sobre las negociaciones entre María Guardiola y Vox para la investidura de la candidata del PP en Extremadura, que resultó ganadora en las elecciones del 21 de diciembre sin alcanzar mayoría absoluta. El inicio de las conversaciones está previsto para esta semana, mientras que el jueves fuentes próximas a la presidenta en funciones de la Junta adelantaron que ofrecerá al partido de Abascal integrarse en su gobierno.
El domingo, el presidente de Vox emitió su respuesta. Abascal manifestó que su partido debe formar parte del Gobierno de la Junta de Extremadura para asegurar que se implementen los cambios que desean, específicamente a través de una vicepresidencia y varias consejerías «proporcionales a los votos obtenidos».
Durante una entrevista en Ok Diario, el líder de Vox explicó que «es imprescindible estar en el Gobierno para garantizar la implementación de los cambios que promovemos. Se requiere una vicepresidencia que controle sus consejerías, con un número de consejerías acorde a nuestra representación electoral, junto con las políticas establecidas que ya hemos acordado en otras comunidades como la Valenciana y con el presupuesto necesario para que Vox sea responsable de ejecutar dichas políticas».
Abascal considera que el PP les defraudó, razón por la cual tuvieron que abandonar los gobiernos autonómicos, pero ahora se presentan nuevas elecciones y «una nueva distribución de mayorías». «Atribuyen falsamente que no queremos gobernar, pero no se trata solo de consejerías, cifras o una vicepresidencia: el objetivo es implementar políticas concretas«, enfatiza y sostiene que el cambio en Extremadura debe liderarse con Vox, aunque «no siempre se requiere en todas las regiones».
«Deben llevarse a cabo transformaciones relativas a la reindustrialización, la oposición al Pacto Verde, la resistencia a las políticas migratorias, la reducción fiscal y la eliminación del gasto político. Si estos objetivos se alcanzan desde fuera del Gobierno y existe confianza, no es imprescindible integrarse en el Ejecutivo, pero en esta ocasión consideramos que es necesario«, añadió.
Frente a esta situación, Abascal reafirmó que su máxima ambición es presidir el Gobierno y no ocupar «una vicepresidencia de Feijóo», por lo que afirmó que «mi intención es ser presidente del Gobierno de España y liderar una transformación significativa en el país». El líder de Vox expresó que España debe recuperar su soberanía, seguridad, prosperidad, gestionar racionalmente el gasto público y brindar a los jóvenes la esperanza necesaria para formar una familia.

