La ONG ISMUR, enfocada en mujeres rurales y financiada por el Ministerio de Derechos Sociales, se encuentra en suspensión de pagos, sin empleados remunerados ni iniciativas en marcha.
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha declarado inválido el despido de una trabajadora con jornada reducida por maternidad, elevando su compensación a casi 28.000 euros.
Las dos empleadas de ISMUR resultaron despedidas simultáneamente por «falta de liquidez» y la organización no efectuó el pago de la indemnización inicialmente acordada.
ISMUR dependía principalmente de subvenciones públicas, recibiendo más de 79.000 euros en 2023 y cerca de 25.000 euros en 2024, pero actualmente carece de recursos económicos suficientes.
Una ONG feminista dedicada a mujeres rurales, financiada por el Ministerio de Derechos Sociales, se halla en quiebra, sin personal contratado ni proyectos activos.
Además, la organización (conocida como ISMUR-Iniciativa Rural Mujeres Rurales) ha sido condenada por el despido de una de sus dos únicas empleadas, llevado a cabo durante el periodo en que disfrutaba de una reducción de jornada para el cuidado de su hijo recién nacido.
Así consta en una sentencia emitida por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL), que anula el despido de dicha trabajadora y ordena aumentar la indemnización. En concreto, de 6.456 euros a casi 28.000.
La resolución indica que la empleada, formada como educadora social, fue despedida el 2 de abril de 2024. Con anterioridad, a finales de 2022, había solicitado una reducción de jornada tras el nacimiento de su hijo, la cual seguía en vigor.
La otra empleada de la ONG también fue cesada ese mismo día. Debido a la falta de liquidez, ISMUR no entregó a ninguna de las dos las indemnizaciones inicialmente previstas.
Como resalta la sentencia, la ONG se sostenía principalmente mediante subvenciones públicas.
Durante 2023, recibió 79.362 euros procedentes del Ministerio de Asuntos Sociales (nombre anterior de Derechos Sociales) y la Junta de Castilla y León. De esta suma, 53.200 euros provinieron del Fondo Social Europeo (FSE).
En 2024, obtuvo 25.606 euros, sin aportes del FSE, abonados en anticipos trimestrales.
En la página oficial de la ONG se hallaba una publicación fechada el 24 de abril de 2023, que anunciaba una subvención del Ministerio de Derechos Sociales, gestionado entonces por la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, para desarrollar el proyecto Brecha digital y mujeres rurales.
Entre otras actividades, el proyecto buscaba mapear todos los puntos de acceso gratuito a Internet en la provincia de Segovia, para facilitar su utilización.
Al 2 de abril de 2024, fecha en que se produjeron ambos despidos, la cuenta bancaria de ISMUR disponía de 16.098 euros. El TSJCyL destaca que esta cantidad hubiera alcanzado para cubrir los 6.456 euros en indemnización inicialmente concedidos a la demandante.
Además, el despido de una mujer con reducción de jornada por cuidado de un hijo debe considerarse nulo, tal como ha determinado el TSJ de Castilla y León, lo que implica un aumento en la compensación que debe recibir.
«La ausencia de entrega, en los términos indicados, del importe de la indemnización a la trabajadora implicaría la declaración de improcedencia del despido. Sin embargo, al encontrarse en reducción de jornada por guardia legal (…) la calificación adecuada es la nulidad», señala la sentencia emitida en diciembre pasado.
Incremento de la indemnización
Por ello, el TSJCyL amplía el periodo considerado para calcular la indemnización. La trabajadora debe recibir 13.928,20 euros correspondientes a su salario diario desde el inicio del contrato con ISMUR, en 2018, hasta la fecha en que se reconoció la indemnización inicial de 6.456 euros.
Además, la demandante debe recibir otros 13.864,89 euros adicionales en concepto de compensación.
Durante el juicio, la empleada despedida manifestó su «imposibilidad de reincorporación» a la ONG debido a la situación financiera, por lo que, a pesar de la nulidad del despido y la posibilidad de readmisión, optó por rechazarla.
EL ESPAÑOL contactó con ISMUR mediante correo electrónico, pero hasta ahora no ha obtenido respuesta.

