España aumentaría un 14,46% la recepción de productos procedentes de Mercosur. Las importaciones desde Argentina crecerían un 23,46% y desde Brasil un 11,30%

Este viernes, la Unión Europea ratificó la firma del acuerdo comercial con Mercosur. Tras más de 25 años de negociaciones y demoras, finalmente se consolida uno de los pactos internacionales más significativos y de gran alcance. Este tratado, que genera tanto apoyos como rechazos, involucra a dos bloques regionales: Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) y los Veintisiete de la UE, que juntos suman 780 millones de habitantes y representan cerca del 25% del PIB mundial, según un informe reciente de Llorente y Cuenca. Analicemos qué implica y en especial, cómo afecta a España.
El acuerdo se presenta como un estímulo relevante para la economía española. Para Pedro Sánchez, este pacto permitirá a las empresas españolas acceder a nuevos mercados, ampliar sus exportaciones y crear empleo. Este punto de vista se sustenta en un detallado informe realizado por María C. Latorre, profesora de la Facultad de Estudios Estadísticos de la Universidad Complutense, contratado por el Gobierno. “A largo plazo, el pacto tendrá un efecto positivo en el bienestar económico tanto de la UE (especialmente para España) como de los países que integran Mercosur”, expone el documento de más de 500 páginas. Este impacto se refleja en aumentos del PIB, consumo privado, empleo y comercio bilateral.

Comencemos por los intercambios comerciales. Según las proyecciones realizadas por la Universidad Complutense de Madrid y otras entidades asociadas, el pacto UE-Mercosur impulsará notablemente los flujos bilaterales de exportación española hacia los principales países de Mercosur. Las exportaciones totales de España a Argentina crecerían un 65,66% y a Brasil un 27,71% al decimosexto año desde la entrada en vigor del tratado. En conjunto, las exportaciones españolas al Mercosur aumentarían un 36,78%, gracias en gran parte a la eliminación de aranceles.
Este crecimiento abarcará diferentes sectores. Las exportaciones manufactureras hacia Argentina se incrementarían un 87,13%, y hacia Brasil un 49,45%. El ámbito agrícola también experimentaría aumentos, con un 49,45% para Argentina y 31,84% para Brasil. En cuanto a los servicios, los incrementos serían menos pronunciados pero positivos, alcanzando un 12,90% hacia Argentina y 6,03% hacia Brasil.
Los agricultores españoles, los más afectados
Respecto a las importaciones, España incrementaría la recepción de productos de Mercosur en un 14,46%. Las compras desde Argentina subirían un 23,46% y desde Brasil un 11,30%. Sin embargo, el informe advierte una ligera reducción en las importaciones españolas desde otros países europeos, principalmente de productos agrícolas, debido a que la competitividad de los socios sudamericanos desplazaría parcialmente la oferta de la Unión Europea.
El acuerdo también provoca un cambio en el patrón de intercambios, con una disminución leve en las exportaciones españolas al resto de la UE (-0,36%), atribuida a nuevas prioridades comerciales y dinámica competitiva. Por lo tanto, aunque varios sectores se benefician con este tratado (como el automotriz o farmacéutico), los agricultores españoles protagonizaron protestas el viernes pasado bloqueando carreteras. Esta movilización se replicó en otros países europeos donde salieron tractores a las calles.
Las organizaciones agrarias europeas denuncian la posible competencia desleal frente a productos sudamericanos. Alegan que los estándares ambientales, laborales y sanitarios en los países del Mercosur son menos rigurosos, lo cual podría afectar la viabilidad de sectores como el vacuno, porcino y cítricos en Europa. Un reclamo central es la ausencia de reciprocidad regulatoria, ya que las importaciones no necesariamente cumplirán con las normativas europeas sobre pesticidas y controles sanitarios.

Sindicatos y asociaciones agrícolas afirman que el tratado amenaza la soberanía alimentaria europea y pone en riesgo la seguridad de la producción local. Además, varios colectivos alertan que el acuerdo podría fomentar prácticas agrícolas en Sudamérica relacionadas con la deforestación y el cambio climático, contradictorias con los compromisos ambientales de la Unión Europea. Para José María Castilla, director de la organización agraria Asaja en Bruselas, el respaldo europeo representa una “traición” política hacia el sector agrario.
El PIB español crecerá un 14% en el primer año
Continuando con el impacto en producción, empleo y salarios en España, el efecto sectorial será más evidente en aquellos sectores con mayor valor agregado. La producción nacional se incrementará en la mayoría de los sectores, alcanzando un crecimiento del 0,14% en el decimosexto año. El avance se concentrará principalmente en servicios avanzados y manufactura de alta tecnología.
Los sectores con mayores aumentos en producción serán químico (0,40%) y madera (0,33%), seguidos por vestimenta, maquinaria, metales y hostelería. Esta expansión se traduce también en incrementos de empleo y salarios, especialmente en servicios, donde la producción crecerá un 0,18%, el empleo un 0,13% y los salarios un 0,15%.
El tratado impulsa una especialización en productos y tareas con mayor complejidad tecnológica. La cesta exportadora española se vuelve más sofisticada, permitiendo competir en segmentos con mayor potencial internacional. Según el estudio, las exportaciones con más posibilidades de crecimiento coinciden con las de mayor complejidad, reforzando un tejido productivo avanzado.

En materia laboral, se prevé la creación de aproximadamente 22.088 empleos para el año 16, atribuible al efecto directo del tratado. Este crecimiento viene acompañado de un aumento salarial, con un alza global del 0,14% en el mismo periodo.
Finalmente, el incremento de importaciones en sectores como bovino, otros alimentos, porcino y frutas, junto con servicios empresariales, amplía la variedad de bienes y servicios disponibles, mejorando el bienestar y la competitividad. Aun en un escenario de expansión, los precios se mantienen casi estables, con un aumento del 0,04% en el índice general al año dieciséis, facilitando el acceso a productos con precios competitivos.
Cuatro puntos clave del acuerdo UE-Mercosur
El Acuerdo de Asociación UE–Mercosur se fundamenta en dos pilares complementarios: político-cooperativo y comercial. El primero prioriza la sostenibilidad, la gobernanza y la consolidación del vínculo birregional. El segundo, de naturaleza comercial, apuesta por la liberalización arancelaria, la facilitación del comercio y la integración productiva entre ambos bloques.
Uno de los aspectos centrales es la eliminación gradual de aranceles. La Unión Europea suprimirá tarifas sobre el 92% de sus importaciones desde Mercosur, mientras que este último eliminará aranceles en el 91% de sus compras desde Europa. Esta medida representa un ahorro directo para las exportadoras en ambos mercados, con previsiones de superar los 4.000 millones de euros anuales en derechos de aduana para las empresas europeas.
El acuerdo incluye compromisos estrictos en materia ambiental, especialmente dirigidos a prevenir la deforestación y promover modelos productivos sostenibles. Asimismo, contempla mecanismos de protección para sectores sensibles en la Unión, en particular el agroalimentario, mediante salvaguardas ante eventuales desequilibrios en el mercado.
Respecto a los estándares de seguridad y calidad, se refuerzan las garantías sanitarias y fitosanitarias, asegurando que los productos que ingresen al mercado europeo cumplan con elevados niveles internacionales. La eliminación de barreras permitirá a empresas de Mercosur y la UE competir en condiciones equitativas, reforzando la integración de las economías sudamericanas en el comercio mundial.
El tratado presta especial atención al desarrollo de sectores estratégicos como las energías renovables, combustibles con bajas emisiones y manufacturas tecnológicas avanzadas. También destaca la importancia de las pequeñas y medianas empresas, implementando medidas para facilitar su participación en el comercio internacional y promover plataformas de cooperación empresarial.
En esencia, el tratado busca establecer un marco estable y claro para el acceso a mercados y las inversiones, evitando políticas proteccionistas y fomentando la cooperación para el desarrollo en un contexto abierto y sostenible.

