Los blancos lograron superar al Atlético en un encuentro marcado por la falta de brillo y se enfrentarán al Barça por el título, con Rüdiger y Asencio en duda. Mbappé viajará a Arabia.
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El Real Madrid disputará este domingo su quinta final consecutiva de la Supercopa de España. Será otra vez contra el Barça (la cuarta consecutiva) en un partido donde el equipo de Xabi Alonso, que cuenta con una oportunidad extra, volverá a enfrentar múltiples bajas.
El equipo blanco está en la final gracias principalmente a dos jugadores que han recibido críticas durante los primeros meses de la temporada. Dos ‘veteranos’ que han demostrado su excelente forma física en las últimas semanas: Fede Valverde y Rodrygo Goes.
Ellos, junto con Courtois, sostuvieron a un Real Madrid que en ciertos momentos fue dominado ampliamente por el Atlético. Fueron los únicos que aportaron un mínimo de calidad en un equipo que caminó al límite y no logró tomar el control del encuentro en los 90 minutos.
Valverde celebra su gol contra el Atlético de Madrid. REUTERS
Fue Valverde quien rompió el hielo. Lo logró en el primer minuto con un potente disparo directo de falta, superando los 100 km/h, que se coló en la escuadra defendida por Oblak. Celebró con intensidad, liberándose tras una fase inicial con rendimiento bajo y una actitud cuestionada por la afición.
El uruguayo, incansable esta vez en defensa y activo en ataque por la banda, volvió a destacar en el segundo gol de la noche para Yeda. Asistió con precisión a Rodrygo, superando la línea de mediocampo del Atlético, acción que terminó con el brasileño enviando el balón al fondo de la red.
Rodrygo celebra su gol contra el Atlético de Madrid en la Supercopa de España. REUTERS
Rodrygo también se redimió. La mejora no es casualidad; desde que rompió una sequía goleadora de nueve meses con un gol ante el Manchester City, su rendimiento no ha cesado de crecer. Es una cuestión de confianza. Considerando el partido contra el equipo de Guardiola, acumula tres goles y tres asistencias en sus últimos seis encuentros con la camiseta madridista.
Frente al Atlético dejó nuevamente su marca. En la primera mitad falló una clara ocasión tras superar brillantemente a Gallagher con una finta, pero no desaprovechó su segunda oportunidad. Recibió el pase de Valverde, dejó atrás a Le Normand con dos toques a gran velocidad y batió a Oblak en un mano a mano.
Mismos problemas
Los momentos de brillantez individual de Valverde y Rodrygo rescataron otra actuación mediocre del Real Madrid. El equipo blanco volvió a generar dudas en la construcción del juego y no logró controlar la pelota con claridad.
Se puso por delante temprano y, desde ese instante, optó por retroceder y buscar espacios que rara vez consiguió abrir.
El Atlético presionó alto y causó dificultades para sacar el balón. No hallaron a un jugador libre para iniciar jugadas y los lanzamientos largos de Courtois hacia Gonzalo se convirtieron en la fórmula más usada. El canterano, con escasa participación, se enfrentó constantemente con los defensores rojiblancos para ganar algo de aire para su equipo.
El Real Madrid tuvo peor desempeño en casi todas las áreas del juego: menor posesión (55% frente a 45%), menos disparos (22 contra 8), menos saques de esquina (9 frente a 1), y menos toques dentro del área rival (37 a 16). Solo fue superior en pérdidas de balón (9-11).
Esos números poco convincentes fueron en parte ocultados por las acciones individuales de talento. Alonso evitó que el partido se perdiera, pero lo que se anticipa para este domingo contra el Barça no parece muy prometedor.
Con bajas a la final
Los argumentos que señalen al Real Madrid como favorito frente al conjunto azulgrana son escasos. El Barça arrolló al Athletic en una exhibición y ha mantenido un gran nivel durante dos meses, logrando nueve victorias consecutivas.
A pesar de haber perdido el último Clásico, el Barça llega como favorito. El Real Madrid encadena cinco victorias seguidas, pero las sensaciones y las ausencias en el equipo blanco pueden inclinar la balanza.
Rüdiger, en el suelo durante el partido contra el Atlético. REUTERS
La preocupación en el Real Madrid tras el partido contra el Atlético de Madrid vino por las molestias físicas de Asencio y Rüdiger. El defensor alemán, que estuvo en duda hasta último momento debido a dolores en la rodilla, forzó para jugar y aguantó 70 minutos, igual que el canterano, quien salió por molestias simultáneamente a su compañero de defensa.
Hay poco tiempo para recuperar jugadores y Xabi Alonso podría enfrentarse a un problema serio en la defensa si no alcanza a disponer de ninguno para el duelo contra el Barça. Con Huijsen en duda y Carvajal falto de ritmo, el donostiarra podría tener que repetir la línea defensiva con la que acabó el derbi: Valverde, Tchouaméni, Carreras y Mendy.
Xabi Alonso da instrucciones contra el Atlético de Madrid. REUTERS
Por lo menos en el banquillo estará Kylian Mbappé, según confirmó el propio Xabi Alonso en rueda de prensa. Una declaración para despistar a Flick, dado que las probabilidades de que el francés juegue el domingo son mínimas.
Será necesario hacer malabares. La tarea se presenta complicada, pero nunca se debe descartar al Real Madrid en una final. La sentencia la dictará el domingo Yeda. Tal vez sea el último partido de Xabi Alonso como entrenador blanco o el inicio de una nueva etapa de recuperación.

