El número de pacientes con esta enfermedad neurodegenerativa se duplicará en dos décadas. Actualmente, entre 120.000 y 150.000 personas padecen Parkinson en España

En España, entre 120.000 y 150.000 personas conviven con el Parkinson, registrándose alrededor de 10.000 diagnósticos nuevos cada año. De acuerdo con la Sociedad Española de Neurología (SEN), la cantidad de pacientes se duplicará en un plazo de 20 años y se triplicará para 2050. Por este motivo, gran parte de los estudios científicos actuales están enfocados en esta enfermedad neurodegenerativa.
Un grupo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale (Estados Unidos) ha conseguido identificar dos proteínas fundamentales que podrían tener un papel clave en la progresión del Parkinson. Estas proteínas, localizadas en las neuronas motoras, han sido identificadas como responsables del transporte de la proteína alfa-sinucleína mal plegada, cuya acumulación origina la muerte neuronal característica de esta patología.
La enfermedad de Parkinson se define por una degeneración gradual de las neuronas cerebrales, proceso en el que la acumulación y propagación de alfa-sinucleína juega un papel esencial. Aunque se sabe que esta proteína se transmite de una célula a otra, los mecanismos exactos que facilitan su desplazamiento aún no estaban claros. El equipo liderado por Stephen Strittmatter, profesor de Neurología y jefe del Departamento de Neurociencias en Yale School of Medicine, ha presentado datos que apuntan a los transportadores mGluR4 y NPDC1 como elementos fundamentales en este proceso.
Los hallazgos han sido publicados en la revista Nature Communications, destacando la importancia de comprender cómo la alfa-sinucleína logra cruzar la membrana neuronal: “La alfa-sinucleína mal plegada es la marca patológica del Parkinson. Si se lograra entender su forma de penetrar en las neuronas, quizás sería posible frenar o bloquear la evolución de la enfermedad”.
Para ello, el equipo considera imprescindible descubrir el mecanismo molecular que posibilita este paso. Este descubrimiento se da en un momento en que las enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y el Parkinson, aumentan en numerosos países a nivel global.
Marc Gauthier, de 62 años, ha recuperado la capacidad de caminar tras recibir un diagnóstico de Parkinson hace tres décadas.
Un avance para futuros tratamientos del Parkinson
La investigación consistió en analizar si la alfa-sinucleína utiliza proteínas localizadas en la superficie celular para ingresar a las células. Los autores diseñaron un conjunto de 4.400 cultivos celulares, cada uno con diferentes combinaciones de proteínas superficiales, con el objetivo de observar cuáles se unían a la proteína mal plegada. Los experimentos demostraron que únicamente 16 moléculas de superficie mostraban capacidad de unión. De entre ellas, dos (mGluR4 y NPDC1), presentes en las neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra, actuaban como canales de entrada para la alfa-sinucleína.
En la actualidad, las estrategias para el tratamiento del Parkinson se enfocan en aliviar los síntomas, sin poder detener la evolución de la enfermedad. Atacar directamente la transmisión de la alfa-sinucleína podría permitir desarrollar terapias que frenen o retrasen el progreso de este trastorno neurodegenerativo, ha señalado Strittmatter en declaraciones recogidas por Medical Xpress.
La urgencia de avanzar en nuevos tratamientos es alta, ya que estas enfermedades afectan principalmente a personas mayores y la proporción de adultos mayores de 65 años sigue creciendo, ampliando así el grupo con riesgo de desarrollar Parkinson. Como expresa Strittmatter, “la población está envejeciendo. Detener o evitar la muerte de las neuronas representa un desafío considerable. Ahora es el momento adecuado para avanzar en cómo podemos ralentizar este proceso”.

