La joven afronta el cierre de su etapa en las academias con el curso del Ejército del Aire.

Por tercer año consecutivo, la Princesa Leonor ha estado junto a sus padres en la Pascua militar. La heredera al Trono, vestida con el uniforme del Ejército del Aire, ha participado en este evento como alférez de cuarto de la Academia General del Aire y del Espacio, donde cursa su último año de formación militar.
De forma indirecta, la joven ha sido una figura destacada en esta celebración dedicada al reconocimiento de las Fuerzas Armadas, ya que tanto su padre, Felipe VI, como la ministra de Defensa, Margarita Robles, han resaltado la relevancia de su trayectoria por las tres Academias militares durante estos años.

El Rey Felipe VI ha comenzado su intervención, manteniendo la seriedad y mirando al frente, diciendo: «Estoy convencido, Leonor, de que tus experiencias en estos últimos años te están facilitando entender y asumir plenamente el compromiso y el sentido del deber, que constituyen la brújula moral de la vida militar; la elección de todos los hombres y mujeres que forman nuestras Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, quienes han ganado el afecto y respeto de la sociedad a la que sirven.»
Ante la cúpula militar, el Rey le ha expresado que al formarse junto a sus compañeros y sentirse «integrada en la vida militar«, será como mejor cumplirá su labor, ya como oficial y Heredera de la Corona». Don Felipe ha añadido que también en su futuro rol, «como Mando Supremo, cuando tenga que sucederme en la Jefatura del Estado como Reina de España, conforme a lo establecido en la Constitución».

La ministra de Defensa, Margarita Robles, empleó un tono distinto, enfocándose en la importancia de que la Heredera sea mujer y en el ejemplo que representa para quienes tienen vocación militar o de servicio. «Alteza, estáis conociendo de primera mano los valores que rigen la vida militar: el esfuerzo, la dedicación, el respeto, la ejemplaridad y una clara y firme vocación de servicio a España y a los españoles», enumeró Robles. «Podéis apreciar la camaradería y el espíritu de gran familia», agregó la ministra, que llevaba un broche rojo elaborado por mujeres ucranianas en su solapa.
«Sois, alteza, la representación de una generación de jóvenes que afrontan un futuro con retos, pero conscientes de que la vocación decidida de servicio es la vía para alcanzar la mayor realización personal«, destacó. «Alteza, deseo que nos sintamos orgullosos de nuestras mujeres, tanto las militares como aquellas que en la vida civil trabajan por la paz, la convivencia y un mundo más igualitario y justo.» Para concluir, afirmó que «Sin las mujeres no habrá paz ni convivencia mundial. Tenemos la responsabilidad de impulsar grandes transformaciones que permitan sociedades democráticas justas e igualitarias«.

