Cinco motivos clave para mantener una visión optimista del futuro

Dos niñas abrazadas y sonrientes, vestidas como de uniforme escolar.

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    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • 1 enero 2026
  • Tiempo de lectura: 12 min

En un año marcado por conflictos armados, polarización política y una economía que favorece principalmente a los más acaudalados, resulta difícil albergar esperanzas para la llegada de 2026.

Sin embargo, dentro de un panorama que parece estar dominado por noticias negativas, existen varios motivos para mantener una visión optimista.

En BBC Mundo presentamos cinco motivos que reflejan los progresos acumulados durante décadas en distintas áreas.

1. La cantidad de personas en pobreza extrema ha disminuido considerablemente

Entre 1990 y 2025, el total mundial de personas viviendo en pobreza extrema se redujo de 2.300 millones a 831 millones, según datos del Grupo del Banco Mundial.

“Estas cifras indican que alrededor de 1.469 millones de personas lograron salir de esa condición, principalmente entre 1990 y 2010, cuando la tasa global descendió del 47% al 10%”, comenta a BBC Mundo José Manuel Corrales, profesor de Economía, Empresa y Relaciones Internacionales en la Universidad Europea.

Esta reducción tan significativa se atribuye en gran parte al crecimiento extendido en Asia oriental y meridional.

Más específicamente, en China e India, donde —según el profesor— el desarrollo inclusivo fue estimulado por la apertura económica y la adopción de reformas de mercado.

“También resultaron cruciales la formalización del empleo, las inversiones en infraestructura, educación, salud y sistemas de protección social”, agrega.

Un trabajador con un casco, mascarilla y lentes soldando una tubería

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Aunque estos datos reflejan avances claros en la reducción de la pobreza e invitan al optimismo, no se debe olvidar que 831 millones de personas —es decir, 1 de cada 10— viven con menos de 3 dólares diarios.

¿Existe alguna señal prometedora para facilitar que estas personas mejoren su situación?

“Sí, hay indicios alentadores”, afirma Corrales. “Actualmente, más de la mitad de la población global cuenta con algún tipo de protección social, y propuestas como los prosperity floors (piso de prosperidad) de la ONU pretenden crear sistemas adaptativos con los que millones puedan salir de la pobreza y resistir crisis”.

El profesor considera que la inversión en educación y salud es esencial para continuar disminuyendo la pobreza extrema.

De igual importancia es dirigirse a las zonas más vulnerables: “África subsahariana y países frágiles concentran más del 75 % de la población en pobreza extrema”.

Se requiere implementar políticas públicas que fomenten no solo un crecimiento sostenido, sino también economías verdes, respeto a los derechos humanos y justicia social —detalla—, ya que de otra forma “la pobreza podría estancarse”.

“El crecimiento económico por sí solo no basta, es necesaria una protección social sólida y estrategias integrales para erradicar la pobreza extrema”.

Aunque Corrales destaca la meritoria disminución del porcentaje mundial de personas en pobreza extrema, advierte que “el ritmo ha disminuido y las proyecciones indican que podría estancarse o incluso revertirse tras 2030”.

2. Progresos científicos en la lucha contra el cáncer

El cáncer figura entre las principales causas de muerte a nivel global.

En 2020 cobró la vida de cerca de 10 millones de personas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A pesar de esta dura realidad, numerosos tipos de cáncer son curables cuando se detectan temprano y se tratan adecuadamente. Además, en casos avanzados, es posible retrasar su desarrollo.

El Hospital Johns Hopkins en Estados Unidos, con más de 125 años en investigación y formación médica, lidera trabajos en este campo.

“Imaginen un mundo sin cáncer” es la frase que abre el sitio web de su centro especializado, The Sidney Kimmel Comprehensive Cancer Center.

En sus artículos sobre inmunoterapia y medicina personalizada, esta institución destaca: “Afortunadamente, gracias a los avances y la innovación médica actuales, el cáncer ya no es una condena de muerte”.

Una investigadora con guantes azules ve una muestra en un microscópio

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Dani Skirrow, investigadora líder en Cancer Research de Londres, con origen en 1902, comparte esta visión.

Aunque sus datos se centran en Reino Unido, donde la tasa de supervivencia al cáncer se ha duplicado en 50 años, proyectando que 2 de cada 4 pacientes superan un diagnóstico con al menos 10 años, su experiencia también inspira optimismo.

“Existen diversas formas de tratar el cáncer y si se detecta temprano, los tratamientos son más accesibles antes de su diseminación. La detección precoz aumenta las posibilidades de éxito”, comenta a BBC Mundo.

Adicionalmente, el estilo de vida, como evitar el tabaco, mantener una dieta balanceada y actividad física, influye. Actualmente, las intervenciones médicas prometen avances.

Por ejemplo, menciona Skirrow, se desarrollan vacunas que podrían administrarse a personas con riesgo elevado para prevenir ciertos cánceres.

Estas vacunas enseñan al sistema inmunitario a identificar células que potencialmente podrían volverse cancerígenas pero que aún no han evolucionado.

“El sistema inmunitario las reconocerá, atacará y eliminará antes de que puedan transformarse en cáncer”, explica.

Según la especialista, los tratamientos actuales son más precisos y personalizados que antes.

“Anteriormente, los tratamientos se enfocaban en eliminar las células cancerosas de rápido crecimiento, lo que provocaba varios efectos secundarios”.

“Hoy se conoce mucho más sobre el cáncer. Podemos identificar detalles específicos sobre células, rutas y procesos biológicos exclusivos de células cancerosas. Con esta información, se pueden diseñar fármacos muy específicos para bloquearlos”.

Ilustración de células dendríticas (blancas) que reconocen células cancerosas de leucemia mieloide aguda (LMA) (violeta)

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La experta afirma que dichas terapias personalizadas pueden ser más efectivas, durar más tiempo y causar menos efectos adversos.

La detección temprana es crucial, por lo que se desarrollan métodos menos invasivos para identificar el cáncer.

En Cancer Research buscan, por ejemplo, crear piruletas para detectar cáncer oral, pruebas de aliento para diagnosticar cáncer gástrico o análisis de orina para cáncer pulmonar.

La tecnología médica avanzada es otra fuente de optimismo.

Por ello, muchos expertos apuestan a la inteligencia artificial y las herramientas computacionales, que permiten manejar grandes volúmenes de datos por paciente, analizarlos en profundidad y realizar predicciones.

A pesar de los notables progresos en países desarrollados, la OMS advierte sobre las grandes desigualdades mundiales frente al cáncer.

En naciones con menores ingresos, muchas personas carecen de acceso a cuidados básicos para esta enfermedad.

En 2024, la OMS refería una encuesta realizada en 115 países que evidenciaba que la mayoría “no financian adecuadamente los servicios esenciales de atención oncológica” ni los cuidados paliativos.

“El lugar de residencia no debería ser un factor decisivo”, apunta Cary Adams, director de la Union for International Cancer Control (UICC).

“Existen herramientas para que los gobiernos prioricen la atención oncológica y aseguren acceso a servicios asequibles y de calidad para todos. No se trata exclusivamente de recursos, sino de voluntad política”.

3. Actualmente sobreviven más niños que en cualquier momento histórico

Uno de los avances más notables en salud durante las últimas décadas es la marcada disminución de la mortalidad infantil.

En 2022 se alcanzó un punto destacado: las muertes infantiles bajaron por debajo de los 5 millones, un número sin precedentes, según Unicef.

Si se remonta a 1990, el progreso es aún más evidente: entonces, 1 de cada 11 niños moría antes de cumplir cinco años, cifra que cayó a 1 de cada 27 en 2023.

Un bebé siendo examinado por una doctora

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En marzo, Unicef reportó que la cantidad mundial de niños que mueren antes de los cinco años alcanzó un mínimo histórico.

Desde el año 2000, la tasa global de mortalidad infantil ha descendido un 52%.

En países como Camboya, Malawi, Mongolia y Ruanda, esa tasa se ha reducido más de un 75%.

En 2022, América Latina y el Caribe registraron 152.000 muertes infantiles menores de cinco años, una caída del 60% desde el 2000.

Estos resultados son producto de acciones comprobadas, accesibles y del trabajo de parteras y profesionales sanitarios alrededor del mundo.

Entre estas acciones —señala Unicef y especialistas— destacan las vacunas.

“Fue a partir de finales de los 70 y principios de los 80 cuando los programas de inmunización comenzaron a incluir vacunas contra las principales causas de muerte infantil, como poliomielitis, difteria, tétanos, sarampión, rubéola y meningitis”, explica a BBC Mundo desde España Francisco José Martín Gómez, pediatra cardiólogo e investigador de la Universidad Europea.

También ha sido primordial mejorar el seguimiento médico de la madre durante el embarazo y del recién nacido en sus primeros días y años en muchos países.

Al aumentar los controles, crecen las probabilidades de detectar problemas, como cardiopatías congénitas complejas, y aplicar tratamientos adecuados.

“La detección temprana de errores congénitos del metabolismo —que suelen tener tratamientos simples con pautas alimentarias y suplementos— ha mejorado considerablemente”.

En varios países, el acceso a unidades de cuidados intensivos neonatales, antibióticos, agua potable y nutrición mejorada es mucho mayor que en décadas pasadas.

A esto se añade el incremento en el conocimiento científico y la innovación tecnológica en medicina.

Sin embargo, pese a las cifras positivas y avances, la ONU alertó en marzo que en 2023 murieron 4,8 millones de niños menores de cinco años en el mundo.

Según especialistas, muchas de estas muertes podrían haberse evitado con tratamiento y prevención, destacando enfermedades como neumonía y diarrea.

“No se puede ignorar a quienes viven en condiciones de desigualdad, como en algunos países de África y Asia, donde el riesgo de morir antes de los cinco años es hasta 14 veces mayor que en países ricos”, indica Gómez.

“La mayoría de esas muertes ocurren en pocos países con extrema pobreza y conflictos; es importante ser solidarios y aportar. Aunque debemos valorar los logros, también es necesario ayudar a esos países”, añade el médico.

Organizaciones humanitarias y expertos han advertido sobre el impacto negativo de recortes en ayuda internacional anunciados por algunos grandes donantes.

La Fundación Gates, por ejemplo, publicó su informe anual Goalkeepers el 4 de diciembre, alertando que “2025 será el primer año de este siglo con un aumento en muertes infantiles”.

Según Bill Gates, presidente de la fundación, mientras en 2024 fallecieron 4,6 millones de niños antes de los 5 años, la cifra estimada para 2025 es de 4,8 millones.

Es esencial incrementar la financiación para la salud infantil a nivel global.

4. El crecimiento de las energías renovables sigue siendo imparable

“Las energías renovables continúan expandiéndose con rapidez en todo el planeta”, afirma el informe World Energy Outlook 2025 de la Agencia Internacional de la Energía (IEA).

Se trata de una noticia positiva en medio de los esfuerzos mundiales dirigidos a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, uno de los pilares en la batalla contra el cambio climático y la mitigación de fenómenos climáticos extremos, como los que han afectado a millones en años recientes.

Solar panels and wind turbines

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En un mundo que continúa “sediento de energía”, las tecnologías renovables se adoptan a un ritmo acelerado.

“En 2024, las energías renovables alcanzaron nuevos récords de instalación por 23º año consecutivo”, señala el informe.

Es alentador constatar que las alternativas para bajar emisiones no solo están mejor conocidas, sino que en muchos casos resultan económicamente competitivas.

Numerosos gobiernos, organizaciones y empresas han integrado la búsqueda de fuentes energéticas limpias en sus estrategias.

Durante el primer semestre de 2025, la generación eléctrica proveniente de la eólica, solar y otras fuentes renovables superó al carbón como principal fuente en el mundo, según el grupo de expertos en energía global Ember.

Aunque la velocidad de adopción varía entre regiones, la IEA afirma que las renovables, sobre todo la solar fotovoltaica, “crecen más rápido que cualquier otra fuente energética”.

No obstante, la entidad reconoce que “las iniciativas nacionales e internacionales para disminuir emisiones han perdido dinamismo”.

Esto es preocupante teniendo en cuenta el incremento de riesgos climáticos.

2024 quedó registrado como el año más cálido hasta ahora y el primero en superar los 1,5 grados Celsius sobre los niveles preindustriales.

El año 2025 se despide con un mensaje claro: sabemos cómo mitigar los impactos más graves del cambio climático, es momento de renovar el compromiso para enfrentarlos.

5. Las niñas ya no están en desventaja en la educación escolar

“A nivel mundial, las niñas superaron a los niños en tasas de inscripción y finalización de estudios”, destaca el informe “Panorama de género 2025” de ONU Mujeres.

En 2024, el Grupo del Banco Mundial resaltó uno de los logros de desarrollo más relevantes en cincuenta años: los progresos globales en educación.

Dos niñas ven un libro en una biblioteca

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“Las niñas, que históricamente tuvieron niveles educativos muy bajos y quedaban rezagadas frente a los niños, ahora acceden a la educación en tasas superiores a cualquier otro momento histórico”.

Según esta entidad, en las últimas décadas se ha logrado un progreso constante hacia la igualdad de género en la matrícula escolar tanto en primaria como en secundaria.

No obstante, las tasas globales de paridad “ocultan” diferencias por regiones, fenómeno también señalado por ONU Mujeres.

“Aunque las brechas de género se han reducido y superado en todos los niveles educativos globales, persisten disparidades preocupantes en la educación secundaria superior en tres de ocho regiones”.

ONU Mujeres indica que aproximadamente 119,3 millones de niñas no asisten a la escuela, cifra 124,7 millones menor que en 2015.

Aunque la mayor finalización de estudios entre niñas es una tendencia alentadora, la organización advierte que muchos obstáculos persisten para gran parte de ellas.

Por ejemplo, en un análisis que incluyó 70 países, en 65 de ellos las mujeres tienen probabilidad mucho mayor de ser profesoras que de ocupar cargos directivos en escuelas secundarias.

A pesar de ser un ámbito mayoritariamente femenino, pocas alcanzan posiciones de liderazgo.

ONU Mujeres también destaca el impacto devastador de la pobreza en las mujeres: en 2025, 9,2% de ellas viven en pobreza extrema.

“La educación puede abrir puertas, pero el matrimonio infantil, la mutilación genital femenina (MGF), la violencia y la discriminación cierran esas oportunidades abruptamente, mantienen el techo de cristal y excluyen a las mujeres de los puestos de liderazgo”.

Gráficos por Laís Alegretti, del Equipo de periodismo visual de BBC Mundo.

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