Alojamiento imprescindible en Cantabria: Una casona tradicional transformada en estancia de alta calidad

Ubicado en una localidad tan singular como Santillana del Mar, sus calles empedradas capturan la atención mientras se disfruta de una estancia elegante y señorial. Foto: Este parador de Cantabria es uno de los más especiales de la región. (Paradores)

  • El parador de Galicia que se debe visitar este invierno sin falta: una mansión amplia con vistas al mar
  • El Parador donde es posible alojarse por menos de 100 euros: un antiguo convento barroco construido sobre un pretorio romano, con un Jardín de las Antigüedades

Un nuevo año se presenta ante nosotros, por lo que una de las mejores maneras de celebrarlo es realizando un viaje ocasional a alguno de los numerosos lugares atractivos de nuestra geografía. Dentro del amplio abanico que esta ofrece, Cantabria destaca por su entorno natural verdaderamente privilegiado, ideal para iniciar esta nueva etapa en un espacio tranquilo y alejado del estrés de las grandes ciudades.

Entre los destinos preferidos en esta región se encuentra sin duda la localidad de Santillana del Mar. Reconocida por sus calles y edificaciones empedradas en el auténtico estilo tradicional pasiego, ofrece refugio en uno de los sitios más destacados de su Villa Monumental: el Parador Santillana Gil de Blas.

Esta vivienda señorial erguida en el siglo XVIII, originalmente destinada a la nobleza más elevada de la zona, ha sido transformada en un enclave turístico donde el reposo y la tranquilidad se garantizan plenamente. Además, durante la temporada navideña, es posible presenciar uno de los belenes vivientes más representativos del país.

Estancia con desconexión asegurada

En sus orígenes, esta antigua residencia de lujo perteneció a la familia Barreda-Bracho, para luego ser restaurada por el conde de Güell. Personalidades destacadas como Miguel de Unamuno caminaron por sus pasillos, que hoy conforman un hotel de cuatro estrellas con todas las comodidades, manteniendo siempre su esencia tradicional y rústica.

El excepcional servicio de hostelería del parador se combina perfectamente con su estratégica ubicación. Situado en la Plaza Civil, cercana a la Torre del Merino, preserva el espíritu de vivienda barroca, históricamente reservada a las altas clases de la sociedad montañesa.

Por supuesto, su denominación Gil de Blas homenajea al reconocido personaje Gil Blas De Santillana, creación del autor Alain René Lesage. El aire medieval que se percibe más allá de sus muros hace de este lugar un punto ideal para recargar energías y escapar del ritmo frenético característico de las grandes ciudades.

  • El parador de Galicia que se debe visitar este invierno sin falta: una mansión amplia con vistas al mar
  • El Parador donde es posible alojarse por menos de 100 euros: un antiguo convento barroco construido sobre un pretorio romano, con un Jardín de las Antigüedades

Un nuevo año se presenta ante nosotros, por lo que una de las mejores maneras de celebrarlo es realizando un viaje ocasional a alguno de los numerosos lugares atractivos de nuestra geografía. Dentro del amplio abanico que esta ofrece, Cantabria destaca por su entorno natural verdaderamente privilegiado, ideal para iniciar esta nueva etapa en un espacio tranquilo y alejado del estrés de las grandes ciudades.

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