Fraudes millonarios con donaciones destinadas a niños con cáncer en América Latina y otras regiones del mundo

Khalil en una imagen captada del video utilizado para recaudar fondos

Fuente de la imagen, Chance Letikva

    • Autor, Simi Jolaoso, Jack Goodman y Sarah Buckley
    • Título del autor, Investigación de BBC Eye
  • 30 diciembre 2025
  • Tiempo de lectura: 12 min

Advertencia: esta nota contiene datos que podrían resultar sensibles para algunos lectores.

Un niño pequeño mira directamente a la cámara. Tiene el rostro pálido y no tiene cabello.

"Tengo 7 años y he sido diagnosticado con cáncer", expresa. "Por favor, ayúdame a salvar mi vida".

Khalil, cuya fotografía aparece arriba tomada de ese mismo video, no deseaba grabarse, comenta su madre Aljin.

Le pidieron que rapara la cabeza de su hijo. Luego, un equipo de filmación le colocó un suero falso y solicitó a la familia simular que celebraban un cumpleaños.

Además, le proporcionaron un guion para que lo memorizara y recitara en inglés.

Aljin cuenta que a Khalil no le agradó que le pusieran cebolla picada cerca y le aplicaran mentol bajo los ojos para hacerlo llorar.

La madre accedió porque, aunque la escena era fingida, Khalil sí padecía cáncer.

Le aseguraron que el video se usaría para recaudar dinero para su tratamiento médico. La grabación efectivamente juntó fondos: US$27.000, según una campaña que hallamos a nombre de Khalil.

No obstante, Aljin le comunicaron que la campaña había sido un fracaso. Ella afirma haber recibido únicamente US$700 por la filmación de ese día. Un año más tarde, Khalil falleció.

En todo el mundo, padres angustiados de niños con enfermedades graves o terminales están siendo víctimas de campañas fraudulentas en línea, revela una investigación del Servicio Mundial de la BBC.

El público ha donado dinero a estas campañas que prometen financiar tratamientos médicos indispensables.

Hemos identificado a 15 familias que declaran no haber recibido la mayoría o ninguna parte de los fondos obtenidos, y que, en varias ocasiones, desconocían la existencia de las campañas, a pesar de haber participado en grabaciones muy emotivas.

Nueve familias con quienes hablamos, cuyas campañas parecen estar conectadas a la misma red fraudulenta, aseguran no haber recibido ninguna de las supuestas donaciones que suman US$4 millones recolectados en su nombre.

Un informante ligado a esta red nos confesó que buscaban "niños atractivos" que "tuvieran entre tres y nueve años… y estuvieran sin cabello".

Logramos identificar a un personaje clave en esta estafa: un hombre israelí que reside en Canadá, llamado Erez Hadari.

Ana sentada en su casa hablando con la BBC

"No quiero morir"

La investigación comenzó en octubre de 2023 tras toparnos con un anuncio conmovedor en YouTube. "No quiero morir", sollozaba Alexandra, una niña de Ghana. "Mis tratamientos son muy caros".

Una campaña de financiamiento colectiva para Alexandra había reunido aparentemente casi US$700.000.

Encontramos más videos similares de niños enfermos en todo el mundo, todos con una producción impecable y recaudando sumas elevadas. Transmitían una sensación de urgencia con un lenguaje cargado de emotividad.

Decidimos profundizar en la investigación.

Las campañas con mayor difusión internacional parecían operar bajo el nombre de Chance Letikva (Oportunidad para la Esperanza), registrada en Israel y Estados Unidos.

Localizar a los niños mostrados fue complicado; empleamos geolocalización, redes sociales y software de reconocimiento facial para encontrar a sus familias en lugares tan remotos como Colombia y Filipinas.

Campaña para recaudar fondos para Ana con el título "Dos meses de vida", en la que se ve a Ana sin pelo con una cánula de oxígeno en la nariz llorando en el hospital

Fuente de la imagen, Chance Letikva

Aunque era complejo verificar si las cantidades en los sitios web eran reales, hicimos pequeñas donaciones en dos de ellos y vimos cómo los totales se incrementaban en esos montos exactos.

También hablamos con alguien que afirmó haber donado US$180 para la campaña de Alexandra y que después recibió numerosas solicitudes de fondos adicionales, supuestamente enviadas por ella y su padre.

En Filipinas, Aljin Tabasa contó que su hijo Khalil enfermó justo luego de cumplir 7 años.

"Cuando confirmaron que era cáncer, sentí que mi mundo se venía abajo", relata.

Aljin menciona que el tratamiento en el hospital local de Cebú era lento y que envió mensajes a numerosas personas solicitando ayuda.

Alguien la conectó con un empresario local llamado Rhoie Yncierto, quien le pidió un video de Khalil. Actualmente, la madre cree que en realidad se trataba de una especie de audición.

En diciembre de 2022, otro hombre de Canadá, presentándose como Erez, apareció y pagó por adelantado la filmación, según Aljin, prometiéndole US$1.500 mensuales extra si el video generaba numerosas donaciones.

Erez dirigió la grabación en un hospital local, solicitando múltiples tomas. Aljin dice que el rodaje duró 12 horas.

Imágenes del video que los estafadores grabaron de Khalil. Se ven tres imágenes, en una el niño, que no tiene pelo, celebra con su madre y una enfermera su cumpleaños en el hospital, en otra llora cabizbajo, y en la tercera imagen reza mientra lleva una cánula de oxígeno sujeta a su nariz

"No tuvo éxito"

Meses después, la familia aún desconocía el resultado del video, según comenta Aljin. Ella escribió a Erez, quien le respondió que el video "no funcionó".

"Por lo que entendí, el video no generó ingresos", dice.

Le informamos a Aljin que la campaña había reunido alrededor de US$27.000 hasta noviembre de 2024 y seguía activa en línea.

"Si hubiera sabido lo recaudado, no puedo evitar pensar que quizás Khalil aún estaría vivo", afirma. "No entiendo cómo pudieron hacernos esto".

Consultado sobre su papel en la filmación, Rhoie Yncierto negó haber ordenado a las familias rapar a sus hijos para grabar y afirmó no haber recibido pagos por reclutarlas.

Yncierto aseguró no tener "ningún control" sobre el manejo de los fondos ni contacto posterior con las familias tras las filmaciones. Ante la información de que las familias no recibieron donaciones, expresó estar "desconcertado" y "muy apenado".

Ningún registro oficial de Chance Letikva incluye a una persona llamada Erez. Sin embargo, dos campañas investigadas también fueron promovidas por Walls of Hope (Muros de esperanza), registrada en Israel y Canadá, que señala a Erez Hadari como director canadiense.

Imágenes públicas muestran a Hadari en eventos religiosos judíos en Filipinas, Nueva York y Miami. Aljin reconoció a Hadari en esas fotos como el hombre que conoció.

Consultamos a Hadari sobre su vinculación a una campaña en Filipinas. No respondió.

Visitamos otras familias con campañas asociadas a Hadari: una en una comunidad indígena de Colombia y otra en Ucrania.

Tal como ocurrió con Khalil, intermediarios locales ofrecieron ayuda a las familias. Los niños fueron filmados, incluso forzados a llorar o fingir lágrimas por una compensación mínima, pero nunca recibieron más apoyo económico.

En Sucre, Colombia, Sergio Care indica que inicialmente rechazó la oferta. Luego fue contactado por una mujer llamada Isabel, quien le ofreció ayuda económica tras el diagnóstico de tumor cerebral maligno de su hija Ana, de 8 años.

Isabel acudió al hospital donde Ana recibía atención, acompañada de un hombre que dijo trabajar para una ONG internacional.

La descripción del hombre coincidía con Erez Hadari; Sergio lo reconoció en una fotografía que le mostramos.

"Me brindó esperanza… No tenía recursos para el futuro".

Guión del video entregado a Ana, en el que se describe un diálogo entre Ana y su papá, quien promete a la niña que se curará

Más exigencias

Las demandas hacia la familia no finalizaron tras la filmación.

Isabel no dejaba de llamar, relata Sergio, solicitando más fotografías de Ana en el hospital. Al no tener respuesta, Isabel comenzó a enviar mensajes directamente a Ana, cuyas grabaciones la BBC escuchó.

Ana le aseguró que no tenía más fotos para enviar. Isabel contestó: "Esto está muy mal, Ana, muy mal".

En enero de este año, Ana, ya recuperada, intentó averiguar qué ocurrió con el dinero prometido.

"Esa fundación desapareció", Isabel le respondió en un mensaje de voz. "Tu video nunca fue subido. Nunca. No se hizo nada con él, ¿me entiendes?".

Sin embargo, observamos que el video sí se había subido y, para abril de 2024, había recaudado cerca de US$250.000.

Ana junto a padre montados en un caballo blanco rodeados de vegetación

Fuente de la imagen, Gentileza

En octubre logramos que Isabel Hernández accediera a dialogar con nosotros mediante videoconferencia.

Una amiga le presentó a alguien que ofrecía trabajo para "una fundación" dedicada a ayudar a niños con cáncer, explicó Isabel, pero se negó a revelar el nombre de su empleador.

Le dijeron que solo una de las campañas que ayudó a crear se publicó, y que fue un fracaso, afirmó.

Le mostramos que, en realidad, se lanzaron dos campañas; una de ellas había recaudado más de US$700.000.

"Debo disculparme con las familias", reconoció. "Si hubiera conocido la verdad, jamás habría participado en algo así".

En Ucrania, descubrimos que quien contactó a la madre de un niño enfermo trabajaba en el mismo recinto donde se grabó la campaña.

Tetiana Khaliavka organizó una sesión fotográfica con Viktoriia, una niña de 5 años con cáncer cerebral, en la Clínica Angelholm de Chernivtsi.

Una publicación en Facebook ligada a la campaña de Chance Letikva muestra a Viktoriia y su madre, Olena Firsova, sentadas en una cama. "Veo los esfuerzos por salvar a mi hija y eso nos conmueve a todos. Es una carrera contrarreloj para juntar el dinero necesario para el tratamiento de Viktoriia", dice el texto.

Olena asegura que nunca escribió ni pronunció esas frases y que desconocía la publicación de la campaña.

La campaña parece haber recaudado más de US$300.000.

Nos indicaron que Tetiana era responsable de publicidad y comunicación en Angelholm.

La clínica declaró a la BBC que no aprobó las grabaciones en sus instalaciones y que "nunca ha participado ni apoyado ninguna iniciativa de recaudación de fondos de ninguna organización". Angelholm afirmó que despidió a Tetiana Khaliavka.

Oleana abrazando a su hija Viktoriia. La niña, con un abrigo celeste y el pelo muy corto, tiene ambos brazos alrededor del cuello de su madre

"La publicidad tiene un costo"

Olena mostró el contrato que le solicitaron firmar.

Además de los US$1.500 por la filmación, se establecía un pago de US$8.000 si se alcanzaba la meta de recaudación, aunque ese monto quedó en blanco.

El contrato indicaba una dirección en Nueva York para Chance Letikva. En el sitio web de la organización aparece otra en Beit Shemesh, a una hora de Jerusalén.

Visitamos ambos lugares sin encontrar señales de la organización.

Descubrimos que Chance Letikva parece formar parte de diversas entidades similares.

El hombre que filmó la campaña de Viktoriia le dijo a nuestro productor, que fingió ser amigo de un niño enfermo, que trabaja para varias organizaciones semejantes.

"Cada vez es una diferente", dijo. "Lo siento expresarlo así, pero operan como una línea de montaje".

"Una docena de empresas parecidas" exigieron "material", mencionando a Saint Teresa y Little Angels, ambas registradas en Estados Unidos.

Al revisar los registros de estas organizaciones, volvimos a encontrar el nombre de Erez Hadari.

No está claro el destino del dinero recaudado para los niños.

Más de un año después de la filmación de Viktoriia, su madre Olena contactó a Oleh, también conocido como Alex Kohen en línea, para preguntar sobre el manejo de fondos.

Poco después, alguien de Chance Letikva llamó a Olena para informarle que las donaciones se destinaron a publicidad, según relata ella.

Esto mismo fue lo que Hadari le dijo a Aljin, madre de Khalil, cuando ella lo enfrentó por teléfono.

"La publicidad tiene un costo. La empresa perdió dinero", le dijo Hadari, sin mostrar ninguna prueba.

Expertos en organizaciones benéficas señalaron que el gasto en publicidad no debería superar el 20% del total recaudado en campañas.

Un exreclutador de niños para las campañas de Chance Letikva explicó cómo seleccionaban a los participantes.

Bajo condición de anonimato, contó que les pedían visitar clínicas oncológicas.

"Siempre buscaban niños de piel blanca y atractivos. La edad debía oscilar entre 3 y 9 años. Debían hablar bien y no tener cabello", explicó.

"Me solicitaban fotos para verificar al niño y se las enviaba a Erez".

Añadió que Hadari enviaba las fotos a otra persona en Israel, cuyo nombre desconocían.

Intentamos contactar a Hadari en dos direcciones en Canadá sin éxito.

Hadari respondió a un mensaje de voz donde se le interpelaba sobre las donaciones, alegando que la organización "nunca ha estado activa", sin especificar a cuál se refería. No contestó otros mensajes ni cartas con nuestras preguntas y acusaciones.

Erez Hadari con una camisa azul sonríe a la cámara

Fuente de la imagen, Erez Hadari

Las campañas organizadas por Chance Letikva para dos niños fallecidos – Khalil y un niño mexicano llamado Héctor – parecen seguir aceptando donaciones.

La filial estadounidense de Chance Letikva estaría conectada con una nueva organización llamada Saint Raphael, responsable de más campañas. Al menos dos se habrían filmado en la clínica Angelholm en Ucrania, reconocida por sus distintivos paneles de madera y uniformes del personal.

Olena, madre de Viktoriia, afirma que a su hija le diagnosticaron otro tumor cerebral. Manifiesta indignación frente a los hallazgos de nuestra investigación.

"Cuando un hijo está al borde de la muerte y alguien se aprovecha de ello, eso es despreciable. Es dinero manchado con sangre".

La BBC contactó a Tetiana Khaliavka y Alex Kohen, así como a Chance Letikva, Walls of Hope, Saint Raphael, Little Angels y Saint Teresa, invitándolos a responder las acusaciones. Ninguno contestó.

La Autoridad de Corporaciones de Israel, que supervisa las ONG locales, indicó que, ante pruebas de que fundadores usen entidades como "cubierta para actividades ilegales", pueden negarse a registrar dichas organizaciones y prohibir su operación en el país.

El ente regulador de organizaciones benéficas en Reino Unido, la Comisión de Beneficencia, aconseja a quienes deseen donar verificar que las organizaciones estén registradas y, ante dudas, contactarse con el organismo regulador correspondiente.

Reportería adicional de: Ned Davies, Tracks Saflor, José Antonio Lucio, Almudena García-parrado, Vitaliya Kozmenko, Shakked Auerbach, Tom Tzur Wisfelder, Katya Malofieieva, Anastasia Kucher, Alan Pulido y Neil McCarthy

Si dispone de información complementaria sobre esta investigación, escriba a [email protected]

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