El jugador estadounidense comprendió la necesidad de ampliar su conocimiento financiero para evitar el destino de bancarrota que sufrieron varios de sus colegas.
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Alex Acker, escolta estadounidense formado en Pepperdine y seleccionado en el draft de 2005 por los Detroit Pistons, es un exjugador de la NBA que transformó su experiencia financiera en un mensaje de educación para deportistas.
Después de una extensa trayectoria en la liga estadounidense y en Europa, actualmente reside en Como (Italia) y gestiona un fondo de inversión creado para evitar que otros atletas cometan los mismos errores económicos que él vivió.
Acker proviene de un entorno muy humilde en Estados Unidos y recuerda que, cuando era niño, «jugaba con una naranja» debido a que su familia no podía permitirse un balón de baloncesto. Gracias a una beca universitaria y a su desempeño en Pepperdine, logró acceder a la NBA, siendo elegido por los Pistons en el draft de 2005.
Aunque nunca alcanzó la fama mediática, su condición de profesional le permitió mantener financieramente a gran parte de su familia desde muy temprano. Ese papel de “proveedor” en un contexto sin educación financiera es el punto de partida de su historia, utilizada ahora como advertencia para otros jugadores.
En su relato, Acker reconoce sin reservas que, a pesar de recibir buenos ingresos, no estaba preparado para administrar esos fondos: «Al mirar atrás, veo que cometí errores al gestionar mis finanzas al inicio de mi carrera».
Detalla que su contrato como seleccionado en segunda ronda no era garantizado y que, mientras su familia creía que ganaba cifras elevadas, gran parte se destinaba a impuestos y al plan de pensiones de la liga.
El exjugador admite que, como muchos jóvenes atletas, confió demasiado en otros: «Pensaba que quienes me rodeaban actuaban en mi beneficio y permití que manejaran pagos y gastos sin que yo controlara los detalles».
Cifras alarmantes
El cambio sucedió cuando Acker se encontró con estadísticas sobre deportistas quebrados tras su retiro: «Me despertó la atención al conocer que el 60% de los jugadores de la NBA y el 78% de la NFL atraviesan graves problemas económicos luego de dejar sus ligas».
Desde entonces, comenzó a reflexionar sobre sus hábitos de vida: «Me llevó a evaluar mis deseos contra mis necesidades, cuestionando: ‘¿Realmente necesito comprar otro coche? ¿Acaso necesito diez pares de zapatillas?’«.
Dejó de enfocarse en fiestas y caprichos y destinó más tiempo a capacitarse en mercados financieros, aprendiendo a formular las preguntas correctas y a prepararse ante las incertidumbres de la vida.
Del vestuario al fondo de inversión
Tras su retiro del baloncesto profesional en 2021, Acker optó por transformar la reflexión en acción. En 2024, lanzó Amongst Elite Capital, un fondo de inversión alternativo enfocado en atletas, artistas y figuras del entretenimiento, junto a dos cofundadores.
Su propósito declarado es abordar el problema de los deportistas que terminan en quiebra, brindándoles estructuras de inversión y, especialmente, educación financiera.
De la NBA a Europa
De manera estrictamente deportiva, Alex Acker tuvo una carrera mucho más extensa en Europa que en la NBA. Tras su paso por Detroit y Los Angeles Clippers, consolidó una trayectoria en ligas italianas, francesas, griegas y turcas, posicionándose como un exterior fiable y experimentado en el baloncesto FIBA.
Su rol como jugador “de clase media” —no con contratos millonarios, pero con ingresos elevados durante varios años— convierte su testimonio en especialmente relevante para la mayoría de los profesionales.
Su experiencia demuestra que no es necesario ser una superestrella para generar ingresos importantes… ni para perderlos rápidamente si no se cuenta con la formación adecuada, límites claros y asesoramiento profesional.

