Modric a los 40 años: líder del Milan y su despedida definitiva en el Mundial como cierre de su trayectoria

Luka Modric, durante un partido con el Milan. El mediocampista croata ha sido titular en los 16 encuentros de Serie A con el conjunto milanista, exhibiendo un desempeño que pocos anticipaban tras su salida del Real Madrid.

Más información: La etapa de Luka Modric en el Milan: un año de contrato, sin jugar Europa y con el objetivo de llegar listo al Mundial 2026

La imagen actual de Modric sorprende. Hace solo unos meses, cuando el Real Madrid decidió no renovar el contrato de Luka Modric, parecía anunciado un destino común para jugadores de 40 años: el ocaso progresivo, minutos limitados y un rol secundario detrás de las nuevas generaciones.

Durante su última campaña en el Bernabéu, el croata encarnó ese papel: un protagonismo reducido y rotaciones constantes que evidenciaban la planificación del club. El futuro de Modric ya estaba definido a espaldas suyas, y la edad pesaba más que su historial y talento.

No obstante, Modric cambió ese libreto. Cuando su fichaje por el Milan se concretó hace medio año, pocos imaginaron que asumiría el liderazgo absoluto de los rossoneros, comandando el equipo con la autoridad de quien no necesita probar nada y aprovecha cada instante.

A sus 40 años, Modric es el jugador con mayor tiempo en cancha de todo el plantel milanista, sumando 1.395 minutos en las primeras 16 jornadas de Serie A, ejerciendo como titular fijo en cada partido. Solo el portero Mike Maignan no supera sus números.

Su influencia va más allá de los datos. En el vestuario rossonero, se ha posicionado como el referente clave, aportando la disciplina táctica y el criterio que habían faltado en el juego del equipo por años.

Luka Modric ejecuta un saque de esquina.

Luka Modric ejecuta un saque de esquina. REUTERS

No solo gestiona el juego desde la mitad de la cancha, recupera balones y administra los ritmos con sabiduría de veterano, sino que también es la voz que orienta a los jugadores jóvenes, siendo un modelo de competitividad formado tras más de una década ganando títulos con el Real Madrid.

El liderazgo que antes mostraba desde el banquillo en Madrid, hoy lo ejerce sobre el terreno de juego, en cada mitad y en cada movimiento táctico. Modric ha evidenciado que la edad es solo un número cuando la calidad está intacta. El Milan no simplemente incorporó un mediocampista, sino un líder incansable.

Sus números

Dentro del terreno, controla todo el flujo. Se encarga de ralentizar el juego en momentos clave, selecciona siempre la mejor alternativa y dirige un equipo que desafía el primer puesto del Inter en la Serie A.

Ha sido titular en todos los partidos de liga y apenas acumuló 16 minutos perdidos en la primera fecha, 4 en la cuarta y 20 en la reciente victoria frente al Hellas Verona. En total, suma 1.395 minutos, cifra que se encuentra a solo 425 de los 1.820 que disputó la temporada anterior en La Liga con el Real Madrid.

Modric habla con Rabiot durante un partido.

Modric habla con Rabiot durante un partido. REUTERS

En el conjunto milanista, es el jugador con más asistencias (2) en Serie A. También lidera la estadística de pases exitosos por partido (con un 91% de acierto sobre 63,3 intentos), número de pases clave (1,8), balones largos completados (5,1) y recuperaciones (1,3).

Un futbolista excepcional que ha logrado devolver al Milan la competitividad que perdió en la campaña anterior, quedando fuera de torneos europeos.

Su último baile

Aunque su resurgimiento en el Milan parecía una historia de cine, Modric acaba de escribir el capítulo final y participará en el Mundial 2026, evento que podría representar, históricamente, el cierre brillante de una carrera sin igual.

Estar presente en cinco Mundiales es un privilegio exclusivo para un grupo muy reducido de jugadores. Messi y Ronaldo disputarán su sexto, mientras que otros grandes como Buffon, Matthäus o el mexicano Guardado alcanzaron esa distinción.

Modric se sumará a este selecto club de leyendas del fútbol mundial, pues debutó en su primer Mundial en 2006 en Alemania, como un jugador en plena proyección. Dos décadas después, volverá convertido en un símbolo viviente de longevidad, excelencia y capacidad de evolución constante.

Su recorrido en Mundiales es notable: fue pieza clave en la mejor actuación de Croacia, la final de Rusia 2018 ante Francia, que le valió, además, el Balón de Oro. También formó parte del tercer puesto logrado en Qatar 2022.

En medio año, con casi 41 años, volverá con la misión de guiar a una Croacia que aún conserva intacta la ambición en las grandes competiciones bajo la dirección de Zlatko Dalić.

Luka Modric conduce el balón.

Luka Modric conduce el balón. REUTERS

Representa el equilibrio ideal entre ambición deportiva y cierre de ciclo. Modric no aspira solo a sumar un Mundial más; busca dejarlo todo dentro del campo, demostrando que, en el fútbol, la verdadera juventud se basa en la mentalidad, en el impacto y en la inteligencia sin límite de edad.

El Milan es su plataforma actual; el Mundial 2026 será su despedida definitiva, la culminación de una trayectoria ya consagrada como leyenda.

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